Polémica con Paul McCartney antes de su concierto en la Argentina

Polémica con Paul McCartney antes de su concierto en la Argentina

El exBeatle protagonizó un escándalo durante su show en Santiago, Chile, cuando el presidente Sebastián Piñera fue silbado por el público

Paul McCartney vuelve a la Argentina. El calendario marca el 23 de marzo como la cita obligada para el show que dará en el Campo Argentino de Polo. Será su cuarta visita al país, tras sus presentaciones en 1993 (The New World Tour), en 2010 (Up and Coming Tour) y en 2016 (One On One Tour). Esta vez, el gran artista lo hace como parte de la gira Freshen Up Tour con la que está presentando 'Egypt Station', su más reciente disco de estudio.

Sin embargo, la visita ya tiene ‘precuela’ con el polémico recital del músico británico en tierras chilenas: el presidente Sebastián Piñera fue silbado por la multitud que había asistido al Estadio Nacional.  Media hora antes de que comenzara el show, Piñera junto a la Primera Dama, Cecilia Morel, había pasado por el backstage para compartir unos minutos con McCartney. El escándalo, sin embargo, surgió con el recital ya avanzado, cuando el exBeatle saludó –en español– a “El presidente” y desencadenó así, una avalancha de silbidos e  incluso algunos insultos. Por su parte, el artista estaba visiblemente sorprendido por la reacción del público.

 

Ahora, hay compás de espera para McCartney hasta llegar a Buenos Aires, segunda escala del capítulo latinoamericana antes de tocar en Brasil (San Pablo y Curtiba). "Amo la Argentina, tenemos grandes recuerdos de haber tocado allí. Siempre es muy divertido, así que sabemos que se viene otra memorable experiencia en camino. Volvemos con un nuevo tour, con material que nunca antes hicimos allí, así que asegúrense de venir. ¡Los esperamos para una gran noche de rock and roll y fiesta!", expresó el ex Beatle cuando anunció su gira.

El recital de Paul McCartney será iluminado con energía de aceite vegetal

Un recorrido por los looks del exBeatle antes de su show

 

Por Lorena Pérez

Como prólogo al lanzamiento de su nuevo CD, Sir Paul -rango al que fue elevado en 1997- protagonizó uno de los momentos más virales y emotivos de 2018 cuando se subió al auto del comediante británico James Corden para participar del Carpool Karaoke, el segmento del programa televisivo The Late Show donde el conductor y un artista invitado cantan mientras pasean en auto. Estuvieron en la barbería de Penny Lane, la casa donde vivió Paul y en un pub donde había tocado con John Lennon, Ringo Starr y George Harrison.

¿Cuál es el secreto por el cual este señor de 76 años sigue emocionando? Sin dudas, la marca de agua de su voz, que es inconfundible y hace revivir, por un ratito, al cuarteto de Liverpool. Es que cuando canta 'Hey Jude', basta cerrar los ojos y sentir que allí están Los Beatles, tan vigente 50 años después de su disolución.

Esa magia es la que despliega el showman en cada uno de sus conciertos. Gran arengador, con cada reacción del público parece sorprenderse y muestra gratitud. Atrás quedaron los looks uniformados que Paul McCartney compartía con The Beatles, esos trajes heredados de los ‘50 que reflejaron una época dorada justo antes de que la juventud impulsase la revolución cultural, incluso a nivel indumentario. Mientras los Rolling Stone eran los sucios y desprolijos que escandalizaban al establishment  (“¿Dejaría que su hija se casara con un Rolling Stone?”, fue el titular de un medio de la época, que hizo historia), los Fab Four de Liverpool encantaban a las familias y llevaban el look del rock and roll del momento: el traje de mohair y la corbata como código compartido, así como el peinado, con leves diferencias que permitían distinguirlos.

Quizás eso explique, además de su descomunal éxito de ventas, que fueran nombrados miembros de la Orden del Imperio Británico en 1965. Ya en los ‘70, esa década psicodélica y colmada de experimentación, también el vestuario fue un medio de expresión de su música y su evolución personal: se fueron a meditar a la India y siguieron el código indumentario que colorea Rishikesh, la zona cerca del Himalaya donde acamparon. Esas prendas -y otras que marcaban la esencia Beatle- se vendían en la Apple Boutique, una tienda de Baker Street, Londres, que la banda abrió y cerró en menos de un año.

Pero, concretamente, ¿cómo evolucionó el look de Sir Paul, tan elegante y tan moderno a pesar del paso del tiempo? McCartney siempre mostró fascinación por la sastrería. “Me quedaba paralizado y totalmente obsesionado con los tacones brillantes de plataforma de mi madre y los trajes a medida de mi padre”, confesó quien en sus inicios como rock star fue vestido por Edward Sexton, el sastre de Saville Row que también lo vistió para la portada icónica de The Abbey Road, equipo que volvió a lucir para disolver formalmente la sociedad con los Beatles en la Corte, años después. En los ‘80, la barba y los grandes abrigos de tweed fueron su sello, demostrando su gran rapidez de reflejos para vestirse en correspondencia con la época. En la última década, Sir Paul McCartney se volvió pragmático y apela a tres ítems básicos: remeras, jeans y camisas.

Es padre de Mary, James y Stella, la diseñadora que heredó su conciencia por el medioambiente y el activismo por los derechos de los animales. A tal punto es el compromiso familiar que cuando Paul McCartney ofreció la conferencia de prensa previa a su debut en la Argentina, en 1993, pidió que los presentes se quitaran cualquier elemento de cuero que llevaran puesto. Los invitados aceptaron: todo sea por estar cerca de una leyenda. ¿Cuál será su exigencia en 2019?
 

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