Jets privados: cómo es el mercado que mueve 4000 vuelos al año en Argentina

Jets privados: cómo es el mercado que mueve 4000 vuelos al año en Argentina

En la Argentina hay cerca de 150 aviones ejecutivos que realizan unos 4000 viajes al año. Los pasajeros eligen ese medio por la rapidez, el confort y, sobre todo, por la privacidad que ofrecen.

Rapidez, confort, discreción. Las ventajas podrían ser más, pero quienes deciden utilizar los servicios de vuelos privados destacan esas tres. Y en la Argentina se trata de un selecto número de personas que contratan los servicios de las pocas empresas de taxi aéreo habilitadas, que en conjunto llegan a tener unos 150 aviones ejecutivos.

Aunque en apariencia contratar un avión privado es muy simple –“sólo hace falta llamar, comprobar la disponibilidad y, si todo está OK, abordar una hora y media después”, explican fuentes del sector–, lo cierto es que sus valores determinan quién puede acceder. “En general se trata de empresarios o figuras del espectáculo que valoran su privacidad. Además, hay una cuestión de cuánto vale el tiempo de esa gente. No se pueden dar el lujo de perder horas de espera en un aeropuerto”, explica Felipe Carmona, representante de FlyZar, una empresa que hace 30 años opera en el mercado argentino y que cuenta con un helicóptero y cuatro aviones: el más grande de ellos fue el encargado de llevar el año pasado a la Selección argentina de fútbol al Mundial de Rusia.

“Trabajamos con ejecutivos que necesitan estar en tres lugares distintos el mismo día y volver a su casa a la noche. Acá es poca la gente que usa este servicio. Pero si nos fijamos en los Estados Unidos, hay cerca de 15.000 aviones privados. No es un bien suntuario, sino una herramienta de trabajo”, explica Miguel Livi, piloto y dueño de RoyalClass, empresa a la que llegó primero como empleado y que adquirió hace cinco años.

Durante el vuelo, agrega el empresario, muchos de sus clientes continúan con su trabajo. No sólo porque el acceso a Internet les permite mantenerse conectados, sino porque también utilizan la cabina como una sala de reuniones en la que prácticamente no pueden ser interrumpidos. “Por eso es un servicio usado por las mayores compañías del mundo”, agrega Livi.

San Fernando es el principal aeropuerto desde el que parten este tipo de vuelos. Desde allí despegan cada día alrededor de 10 aviones alquilados. “Estamos hablando de un mercado de alrededor de 4000 vuelos al año. Eso no es nada si lo comparás con otros países. Y no hablo de los Estados Unidos, sino de Brasil o Chile, que tienen muchísimo más desarrollado el sector”, cuenta Martín Dal Farra, piloto comercial en una de las principales aerolíneas del país y cofundador de Aerals, un marketplace que agrupa a la mayoría de los operadores locales, y permite cotizar y contratar un vuelo a través de Internet.

Un avión para seis o siete personas a Punta del Este, uno de los trayectos más recorridos, especialmente en temporada de verano, sale entre US$ 3500 y US$ 6000. Por ese precio, el pasajero tiene la ventaja de llegar al aeropuerto apenas 10 minutos antes de la hora de salida, se evita las salas de espera, pasa por un chequeo de seguridad más personalizado y no tiene que aguardar que sus valijas salgan por la cinta al llegar a destino

Originalmente, junto con su socio Martín Baldoma Jones, Dal Farra tenía como objetivo convertirse en operador de taxis aéreos. Cuando la compañía estaba en pleno proceso de certificación, se dieron cuenta de que los clientes les pedían toda la gama de aviones y que no iban a estar en condiciones de cumplir con todos. Fue así que decidieron convertirse en brokers, aunque con un servicio distinto al que entonces se ofrecía en país. Se contactaron con la mayor parte de los operadores, armaron una página web con un cotizador online y desde allí empezaron a vender vuelos. El objetivo, dicen los dos emprendedores, era hacer crecer el número de pasajeros. “Nos dimos cuenta de que no todos los que estaban en condiciones de volar de esta manera lo estaban haciendo. Hay mucho desconocimiento del mercado y, en general, todos piensan que es mucho más caro de lo que en realidad es”, destaca Dal Farra.

Un avión para seis o siete personas a Punta del Este, uno de los trayectos más recorridos, especialmente en temporada de verano, sale entre US$ 3500 y US$ 6000. Por ese precio, el pasajero tiene la ventaja de llegar al aeropuerto apenas 10 minutos antes de la hora de salida, se evita las salas de espera, pasa por un chequeo de seguridad más personalizado y no tiene que aguardar que sus valijas salgan por la cinta al llegar a destino.

El servicio incluye flexibilidad total: podés despegar en el horario que elijas, podés hacer que el avión te espere en el destino con la tripulación una noche o el tiempo que sea. Varios de nuestros clientes hacen giras para visitar sucursales y el avión los espera. Ponen en la balanza lo que sale el vuelo y lo que ganan en confort, en tiempo y en reuniones”, destaca Dal Farra y agrega que está convencido de que hay gente que no se acerca a este tipo de servicios por falta de información: “Está muy diseminada y no es clara. Muchos, ante esa situación, deciden no tomar riesgos y seguir haciendo lo de siempre”.

 

 

Así es el avión privado más rápido del mundo, que ya se vende en el país a u$s 4,9 M

El socio de Aerals reconoce que el impulso que el gobierno de Mauricio Macri le está dando a la aviación aerocomercial repercute de manera positiva en el negocio de los vuelos privados, sobre todo porque se está invirtiendo en infraestructura aeroportuaria. “El estado actual de las aeroestaciones es una limitación para el negocio. Incluso para los que usan turbohélices, que bajan en cualquier lado. Hasta con esa flexibilidad va a haber casos en los que, por meteorología o por falta de infraestructura, el vuelo se deba demorar o no se pueda hacer”, explica y sostiene que, aunque la inversión esté concentrada en los grandes aeropuertos, cree que hay un efecto expansivo. “En el interior hay pistas en condiciones de poder ser usadas nuevamente”, agrega.

Buenas noticias

También el cambio que se está viendo en las rutas aerocomerciales, con más vuelos entre ciudades del interior sin pasar por Buenos Aires, es una buena noticia para los vuelos ejecutivos. “Cuanta más gente se acostumbre al avión como medio de transporte, más fácil será vender nuestro servicio a los empresarios”, destacan. Pero incluso con la mayor disponibilidad de vuelos comerciales que hay en la actualidad, para muchos, eso no es suficiente. “Hay una cuestión de horarios. Muchas ciudades tienen un solo vuelo por día y al CEO de una compañía no lo podés obligar a quedarse allí varado 24 horas”, dice Dal Farra, que agrega que incluso en tramos con muchos vuelos, como el caso de la ruta Buenos Aires - Córdoba, muchos van a elegir un vuelo privado por confort y calidad de vida. Y lo mismo sucede con Mendoza, una ciudad con buena conexión aérea, pero que está entre los destinos más elegidos para vuelos ejecutivos.

Carmona, de FlyZar, dice que en su empresa solo trabaja con jets, ya sean light, medium o heavy. Hace un año y medio la compañía incorporó a su flota un Embraer Phenom 100 cero kilómetro, de seis plazas, que le permitió bajar los costos de operación entre un 30 % y 40 %. “Entonces, ahora el pasajero que iba en primera a Punta del Este empezó a ser usuario mío. Como es un avión nuevo, los costos son más bajos. Es el primer avión ejecutivo low cost de la Argentina”, explica. Alquilarlo sale alrededor de US$ 1800 por hora y, según Carmona, tiene la performance de un avión de línea. El empresario asegura que desde que comenzó a ofrecerlo pudo incrementar el número de clientes.

La privacidad es una de las claves del servicio en la que los clientes suelen hacer hincapié. Incluso hay quienes piden viajar sin asistente de a bordo, para llevar la discreción al máximo. En ese caso, explican, se prepara un servicio de catering según los gustos del cliente, para que los pasajeros se sirvan cuando quieran. “Nosotros ofrecemos todo y el cliente elige lo que quiere. Además, contamos con servicios de WiFi, teléfono satelital y un sistema de entretenimiento con películas y canciones. Aunque nunca falta el que elige poner la música que tiene en su teléfono”, explica Carmona las preferencias.

En FlyZar están convencidos de que se deben involucrar los cinco sentidos del pasajero. Por eso, además de cuidar la estética y la calidad de la comida, desarrollaron un perfume propio que usan dentro de sus aviones. “Los pasajeros suelen ser mucho más simples de lo que uno podría imaginarse. Nosotros consultamos preferencias, como las bebidas o si hay que respetar algún tipo de dieta en particular. Es un trabajo previo que nace de querer satisfacer no solo el volar rápido, sino también que el vuelo sea confortable”, dice Livi, de Royal Class.

Livi asegura que entre sus clientes se cuentan también artistas internacionales que visitan el país. “Para ellos es imposible viajar en un avión de línea. Por ejemplo, Paul McCartney, por mencionar uno de los pasajeros que trasladé, no puede llegar a un aeropuerto”. Carmona apela a la foto que le sacó al bajista de The Rolling Stones en la cabina de su avión más grande, el mismo que usó la Selección Argentina para ir a Rusia.

El otro gran uso que tienen los aviones privados, agrega Livi, es el traslado de órganos para trasplante, especialmente después de la sanción de la denominada ley Justina, por la que todos los mayores de edad se convirtieron en donantes salvo que hayan manifestado su oposición en vida. “Una persona que muere le permite seguir viviendo a otros siete y muchas veces eso es posible porque existen los aviones privados. Los operativos requieren de mucha rapidez”, dice.

Dal Farra, de Aerals, destaca que el mercado se comporta como un termómetro de la situación económica. En ese sentido, en los últimos años creció mucho la demanda de viajes a Neuquén, como anticipación del desarrollo petrolero en Vaca Muerta. “La mayoría de nuestros clientes son empresarios y son todos para cerrar deals. Varía mucho con el humor de la economía. Hace unos años era muy baja la cantidad. Con el cambio de Gobierno, en 2015, subió y en los últimos meses vemos una merma de nuevo. Es cuestión de tiempo que se estabilice, que se generen nuevos negocios y que vuele más gente”, concluye.

Comentarios1
Juan Fernandez
Juan Fernandez 08/01/2019 10:58:12

QU� DISPARATE LA NOTA ESTA!! PLS!! QUI�N LA ESCRIBI�??? NO SABE NADA!! Los aviones privados m�s r�pidos son: 1. Cessan Citati�n X, 2. Gulfstream G 650, y 3 Global 7500. Estos son aviones de otro nivel y los dos �ltimos valen entre 60 a 70 millones.