Hong Kong, nuevo centro mundial del mercado del arte: por qué desplazó a Londres

Sin dudas, el Brexit perjudicó a Londres. En cambio, Hong Kong se consolida como la segunda capital del mercado del arte, luego de Nueva York. Así lo demostró la reciente subasta simultánea de Christie's en ambas ciudades. En tres días, se vendieron obras por u$s 184 millones  

Christie's festeja el éxito de sus ventas en China, donde en tres noches vendió pinturas y esculturas por u$S 184 millones. Y hay más: se superaron 12 récords. No sólo de artistas chinos como Sanyo (1895-1966), cuya pecera que recuerda al colorista Henri Matisse superó los u$s 22 millones. La obra había sido vendida en 1997 en Taiwán en u$s 250 mil y luego, en 2013, en u$s 8,7 millones. Sin duda, ha sido una de las mejores valorizaciones del mercado de arte.

   

Para tener buenas obras para subastar, la casa de subastas ha tenido que garantizar la venta de cerca del 40% de los lotes, asumiendo así un riesgo financiero que, en este caso, fue superado con creces ya que sólo el 10% de lo ofrecido no alcanzó las bases establecidas.

También fueron récord una pintura de Zhang Xiaogang (que es muy característico, con sus grupos de caras de familia) que llegó a los u$s 12,7 millones en la venta del miércoles pasado; y un lindísimo desnudo del japonés Foujita casi llegó a los u$s 5 millones.

La venta principal, titulada Hong Kong-Nueva York, fue seguida online por casi medio millón de personas. Y, sin dudas, ya son clásicos en las ventas que continuarán de esta manera con variedad de oferta.

 
Siguen los récords para Sanyu: u$s 22 millones
 

Además, volvieron a venderse muy bien las obras de Andy Warhol, un artista no muy demandado este pandémico año. Por una cabeza de águila se pagaron u$s 4,35 millones; y por un sola y pobre lata de Sopa Campbell se pagaron u$s 6 millones. La pintora abstracta estadounidense Joan Mitchell es muy buscada y se pagaron u$s 4,2 millones; por un típico Basquiat se abonó u$s 3,3 millones; y un lindísimo Jean Dubuffett se colocó en u$s 4,4 millones.

En Nueva York la oferta era de 13 obras impresionistas: casi el 50% tenía garantía de venta. Una típica figura de Henri Toulouse-Lautrec, cuya base era de u$s 2 millones y había sido propiedad de Henry Ford II, trepó a u$s 9 millones con 5 candidatos pujando. Hay una similar en nuestro Museo Nacional de Bellas Artes: la modelo de la obra es Suzanne Valadon, pintora y madre de Maurice Utrillo. Les recomiendo ir a disfrutarla.

 
Toulouse-Lautrec fue una sorpresa por su venta en u$s 9 millones

 

 

También se vendieron un paisaje de Monet en u$s 4 millones y unos bien comerciales Renoir en u$s 2 millones. De las esculturas, sorprendieron los u$s 2,4 millones por una de Jean Arp y los más de u$s 3 millones por una de Noguchi, el arquitecto y escultor japonés-estadounidense de quien se acaba de colocar una de sus esculturas en los jardines de la Casa Blanca, como un final aporte cultural del inefable Donald Trump. Algunos artistas contemporáneos multiplicaron por 10 sus precios, como el congoleño Amoako Boafo con una pintura realizada el año pasado, que ya superó el millón de dólares.

 

 

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