Estaba preso, escribió un libro por WhatsApp y ganó un premio literario

Estaba preso, escribió un libro por WhatsApp y ganó un premio literario

Behrouz Boochani es un periodista kurdo iraní llegó a Australia en bote escapando de su país donde era perseguido pero que al pedir asilo fue derivado a un centro de detención en Papúa Nueva Guinea.

La historia del periodista kurdo iraní Behrouz Boochani podría ser el argumento de una película dramática. Perseguido en su país, escapó en un bote a Australia pero la pedir asilo fue detenido y terminó en la cárcel de Manus. "No quería terminar en prisión en Irán, así que me fui y cuando llegué a Australia me pusieron en prisión por años", contó en diálogo con la BBC.

Colaborador desde hace años del diario inglés The Guardian y escritor, Boochani sintió enseguida el impulso de volcar sus vivencias por escrito aunque no en papel sino por whatsapp. "No lo escribí en papel porque, en ese entonces, los guardias entraban a nuestros cuartos, cada semana o cada mes, para requisar nuestras pertenencias. Tenía miedo de perder mis escritos, así que era mejor para mí escribir y simplemente enviarlo", contó en la entrevista.

El libro, que se llama No friend but the mountains: writing from Manus Prison (Sin más amigos que las montañas: escribiendo desde la prisión de Manus) y recibió el Premio Literario Victorian's Premier que incluía u$s 72.000 como parte de esa distinción. El libro cuenta su vida durante los años de exilio que vivió en una prisión en Papúa Guinea.

Para participar del Premio de Literatura Victorian uno de los requisitos es que los escritores sean ciudadanos australianos residentes permanentes de ese país. Sin embargo, el Wheeler Center, decidió hacer una excepción en este caso y aceptó la postulación de libro de Boochani.

Actualmente Boochani ya no se encuentra preso en ese centro de detención, que cerró en 2017, pero todavía está en ese país de Oceanía, porque no tiene permiso para ingresar a Australia, donde originalmente pidió asilo ya que su política migratoria es muy estricta para quienes llegan al país como lo hizo Boochani: sin visa, en bote y solicitando asilo.

"He permanecido en una jaula por años, y durante este tiempo mi mente siempre ha estado produciendo palabras, y estas palabras me han hecho atravesar fronteras, me han llevado a otros lugares, a sitios desconocidos. Realmente creo que las palabras son más poderosas que los cercos de este lugar, de esta prisión", concluyó Boochani al recibir la distinción.