El polo también se vive afuera de Palermo

El polo también se vive afuera de Palermo

Un grupo de estancias de diferentes provincias se destaca del resto de la oferta turística por su particular relación con uno de los deportes más tradicionales del país.

Si existen rubros en los que la Argentina es parte del primer mundo, uno de ellos es sin duda el de la práctica del polo. Por esa razón no pocos extranjeros buscan encontrarse con el deporte de centauros cuando llegan al país, del mismo modo que numerosos aficionados locales valoran en grande que el destino de sus escapadas y vacaciones exhiba entre sus comodidades una cancha de polo y, en el mejor de los casos, un grupo de jugadores dispuestos a taquear un rato.

Por suerte la cantidad y variedad de estancias que hay en la Argentina permiten colmar los deseos de unos y otros mediante un grupo de establecimientos turísticos de campo ubicados en la provincia de Buenos Aires, pero también en Córdoba, Jujuy y Corrientes, donde los caballos también están dispuestos a jugar.

Algunas de ellas son:

La Martina Polo Ranch: se trata de uno de los establecimientos con mayor prestigio, no sólo en la Argentina sino en el resto del mundo, y más aún desde la explosión de Adolfo Cambiasso (h) como uno de los mejores jugadores a nivel internacional. Ubicada en Vicente Casares, a sólo 40 minutos del aeropuerto de Ezeiza, este emprendimiento surgió hace más de 25 años, luego de que Martina de Estrada heredara una gran parte de la tradicional estancia Los Lagartos, fundada en 1902, y donde por años se había reunido la aristocracia porteña. El lugar comenzó usándose para dictar clínicas de polo, pero la cantidad de visitas de jugadores de todo el mundo motivó el surgimiento de la infraestructura hotelera, que hoy incluye habitaciones distribuidas en distintas casas. Además, el predio cuenta con 250 hectáreas parquizadas donde hacer cabalgatas.

Estancia El Rosario de Areco: situada en uno de los puntos más tradicionales del turismo rural bonaerense, El Rosario es un establecimiento dedicado principalmente a la cría de equinos, que ocupa 66 de un total de 80 hectáreas. El resto se las reparten el casco de estilo colonial de 1892, el imponente parque arbolado y, por supuesto, las dos canchas de polo. Además del servicio de clases personalizadas, el Rosario de Areco cuenta con su propio equipo que participa en competencias locales. La estancia ofrece 17 habitaciones.

Estancia Atalaya: en Itatí, Corrientes, las lagunas y bosques que rodean al río Paraná dan el marco propicio para aprovechar al máximo la estancia. Atalaya es un establecimiento ganadero dedicado a lanares y a vacunos, donde además sobresale una reserva de fauna autóctona con cientos de especies de aves, y por su cercanía con el Paraná también es un buen destino para la pesca de pejerreyes. Pero la excelente tropilla de gateados que ostenta, sumada a la cancha de polo que aparece casi pequeña en las 1000 hectáreas de terreno, hacen que, también en Corrientes, los caballos se vuelvan protagonistas.

Estancia La Paz: otra de las estancias que ha incorporado el polo a su vida es La Paz, ubicada a 60 kilómetros de Córdoba capital, en el pueblo de Ascochinga. La antigua propiedad de Julio A. Roca, reciclada hace algunos años por la familia Scarafía, se ha convertido en uno de los establecimientos más lujosos de la provincia, y justamente la afición de algunos de los cinco hermanos por el deporte de tacos y caballos los llevó a adosarle dos canchas de polo dentro de las 100 hectáreas de parque que posee el predio. Allí no sólo se pueden tomar clases individuales, sino que se organizan partidos en los que pueden participar los huéspedes que así lo deseen. Antes o después, las estancias jesuíticas son un accesorio imprescindible.  

Estancia El Metejón: es uno de los sitios donde todo gira en torno al polo. Ubicada en Vicente Casares, a unos 54 kilómetros de Buenos Aires, esta estancia cuenta con un casco con cinco habitaciones y un club house con otras seis en suite y hogar a leña. Un día típico en el Metejón comienza por la mañana con clases individuales de taqueo, mientras que por la tarde se juegan partidos de cuatro chukkers en los que no hay más de dos estudiantes por match.

La Primavera: es una estancia de 100 hectáreas ubicada a menos de una hora de la Ciudad y a 20 minutos del Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Lo integran un hotel boutique, el club de polo y el club house para eventos. Resulta el lugar ideal para gozar del campo argentino en su mejor expresión, tanto para quienes busquen unas descansadas vacaciones en un establecimiento rural, o bien para un amante de polo que quiere mejorar su rendimiento en la cancha, una persona que vive en la ciudad y desea una escapada de un día o un ejecutivo a quien le interesa organizar un evento en un lugar poco usual.

Datos útiles

Polo Hotel: está en la localidad de Open Door, pleno corazón del polo argentino, entre Pilar y Luján, y a sólo 45 minutos de la ciudad de Buenos Aires.

La Rosita: en Esquina, Corrientes. Una auténtica y centenaria estancia que ha sido reacondicionada para brindar confort y calidez a los huéspedes Tiene excelentes excursiones por los alrededores.

El Castillo: en Lobos, a 114 kilómetros de la Ciudad. Se trata de la casa principal de estilo normando diseñada por el arquitecto francés Alberto Favre.

Comentarios1
Burton Fabrica de Bombillas
Burton Fabrica de Bombillas 26/11/2017 05:17:06

Excelente, lo celebramos con un buen Mate Burton! Burton Fabrica de mates y bombillas. Venta y distribución.

Shopping