El arte del liderazgo basado en el juego de golf
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por  RAFAEL MARATEA

Capacitación y consultoría especialista en liderazgo y desarrollo de equipos SMC

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El arte del liderazgo basado en el juego de golf

Es uno de los deportes más compatibles con el desarrollo de las fortalezas y habilidades de liderazgo. Cuáles son los atributos que garantizan la efectividad tanto en la práctica como en la gestión.

El juego del golf es uno de los más completos, coherentes y desafiantes y nos ayuda a ver otros aspectos en nuestra vida de manera concreta y práctica. El golf nos enseña cómo somos y nos ayuda a mejorar, cambiar y desarrollarnos tanto física y mental como emocionalmente. Practicar y perfeccionar el arte del liderazgo presenta grandes similitudes con el desafío de perfeccionar nuestro juego en el campo de golf.


Tres atributos indispensables

1 -Pasión: Los mejores jugadores de golf sienten pasión por lo que hacen y la manifiestan en cada torneo, en cada entrenamiento, en cada práctica, en todo momento: la pasión les da fuerza y poder.

2 -Compromiso: el jugador está comprometido con su juego y sabe que depende exclusivamente de él mejorar y alcanzar la excelencia, ya que él y solo él conocen los limites y los estiran, los empujan, los desafían permanentemente con el propósito de ser mejores.

3 -Humildad: Se declaran ignorantes, saben que necesitan de la ayuda de los expertos para mejorar su juego, están convencidos de que aún no han llegado a la cima y por eso siguen practicando y aprendiendo.

 

Los 4 pilares compartidos entre el golf y el liderazgo

 

1- Constancia

Para lograr resultados impactantes, necesitamos perseverar, practicar, hacer y perfeccionarnos. El golf es así, el liderazgo también. Para poder realizar un swing completo, armónico y con ritmo necesitamos ser constantes en nuestro desarrollo. Tiger Woods entrena 7 horas diarias para lograr perfeccionar su juego. Los grandes profesionales son consecuentes: incluso cuando las cosas le salen bien, se preocupan por mejorar, por refinar su técnica, por cambiar sus formas para lograr el desarrollo perfecto.

Los malos jugadores de golf sólo confían en su intuición, no se desarrollan, practican poco, no se esmeran y terminan por hacer vueltas de 120 a 140 golpes; por supuesto que la responsabilidad no es de ellos sino de la cancha, de los palos, de las malas pelotas, etc. Dicen los que saben que los jugadores excelentes dejan la pelota donde quieren sólo en un 3 % de las veces, el resto queda cerca de donde se lo propusieron, pero es su dedicación, su constancia y su perseverancia lo que los hace mejorar cada día. Toda acción que emprendamos necesita ser constante, es imperativo que si meditamos una acción y la damos a conocer, se mantenga en el tiempo. Es la constancia con acción lo que garantiza el éxito.

2 - Confianza

Todos, absolutamente todos los que juegan golf, se enfrentan con sus temores cuando están por pegar: es parte del juego. Claro está que cuanto más juega y practica, cuanto menos hándicap tiene y cuanto más profesional es, su temor disminuye.

El temor disminuye porque crece la confianza. Esta clave tan sencilla es vital para convertirse en un jugador de excelencia, es lo que diferencia a un profesional de un amateur, de un gran jugador de un pésimo jugador. Lo más importante es que la confianza se transmite: sea un buen tiro o un mal tiro, el profesional lo hizo confiando en que su golpe dejaría la pelota en su objetivo.

De todas formas, la confianza es un atributo que se va ganando con el tiempo. Así como los grandes golfistas ganan confianza a través de su entrenamiento, el líder deberá crecer en confianza a través de sus acciones y decisiones. Aun así, si se equivoca, no es la primera ni la última vez que veamos a un profesional errar en la elección del palo, la distancia o la dirección, pero él lo hará con la confianza de que con la información que tenía hizo lo que debía hacer.

Sea un líder confiando en su propia capacidad de hacer que las cosas pasen, sea un líder confiando en sus decisiones, sea un líder confiando en su accionar, el tiempo perfeccionará su técnica y la práctica mejorará sus decisiones. La confianza es el principal atributo de un líder de excelencia.

3 - Concentración

Cuando uno ve a los jugadores de alto nivel, llama la atención lo abstraídos que están en el momento de la preparación y el tiro posterior. Pareciera que su cabeza solo tiene en un pensamiento: pegarle a la pelota para que se dirija a donde ellos desean: miran el campo marcando su objetivo, vuelven a mirar la pelota, vuelven a mirar el objetivo y, recién entonces, se paran y pegan.

La concentración es fundamental en el liderazgo, y esto se puede traducir de esta manera: haga lo que tiene que hacer sólo pensando en eso que tiene que hacer.

No se preocupe por el segundo tiro cuando está pegando el primero: esté donde tenga que estar en el momento correcto, ya habrá tiempo para todo lo demás. Observe a los que realmente juegan y verá que su mente está en cada paso que dan: no hacen dos cosas a la vez sino que se concentran en pegar y luego en caminar, pensando sólo en el primero.

Con frecuencia vemos jefes, gerentes y hasta directores que mientras están conversando con uno de sus colaboradores, responden el correo, piensan en la reunión que tendrán o simplemente, su mente divaga en objetivos, asuntos inconclusos, etc. No sólo que no logrará escuchar lo que le dicen, sino que su gente comenzará a desconfiar de usted y esto crea rupturas, falta de credibilidad y desconfianza.

4 - Equilibro

El equilibrio es la otra variable fundamental en el juego del golf, que implica dominar el cuerpo a través del swing para poder impactar mejor a la pelota. Cuando uno está en equilibrio, cuando es dueño de su stance, el impacto del palo en la pelota llega con la flexibilidad y la potencia para hacer un tiro de calidad. Estar en equilibrio significa terminar el golpe y quedar perfectamente posicionado mirando hacia delante con todo el cuerpo, con la sensación de haber hecho lo que teníamos que hacer.

Otro concepto de equilibrio en el golf tiene que ver con la mente: uno debe estar emocionalmente equilibrado para jugar bien al golf. Su mente es el motor que genera los buenos golpes y es el ancla que crea los malos golpes también.

En el liderazgo, el equilibrio tiene que ver con poder tener momentos de presión y momentos de relax, momentos de mucha labor y momentos de distensión. En el liderazgo, equilibrio significa poder ver al trabajador y a la persona. Es llevar la conducción a un grado más humano, sabiendo que la motivación del colaborador generalmente no está en la empresa sino fuera, y es menester del líder ayudarlo a encontrar satisfacción en la tarea. El líder debe encontrar equilibrio en sus emociones y en sus acciones.