¿Conviene invertir en obras de arte?

por  MARIANO OTÁLORA

Director de la Escuela Argentina de Finanzas Personales.

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¿Conviene invertir en obras de arte?

La compra de autores reconocidos es la inversión más sencilla y más costosa, lo complicado es cómo detectar oportunidades comprando obras de artistas ocultos. 

Invertir en arte no es una inversión financiera y tampoco está destinada para cualquier tipo de inversor. Al margen de la propaganda y los seguidores que tiene cada sector, mi mirada es muy crítica con la inversión del arte con el objetivo de ganar plata en el tiempo, porque a pesar de que muchas obras fueron un gran negocio para sus tenedores, el arte en su conjunto no lo fue. Además es un bien que sufre las crisis como cualquier otro y que carece muchas veces de mercado y de liquidez (dependiendo obviamente de la obra).

El mercado de arte (el que se anuncia como la gran inversión que ofrece una alta rentabilidad), no se encuentra al alcance de todos los mortales porque son obras caras, algunas millonarias que escapan al inversor tradicional. Por lo tanto, todos los rankings que encontramos muestran una cartera de obras que son justamente las más demandadas del mercado, las que tienen un mercado validado y las que la venta está prácticamente asegurada. Para dar un ejemplo, en muchas notas sobre arte vemos título de este tipo "El S&P500 se ha revalorizado un 33% en 10 años mientras que, por ejemplo, el arte belga del siglo XX lo ha hecho en un 1.146%". Esta comparación, como otras que se difunden en el mercado, no tiene ningún tipo de lógica, en el S&P es un mercado regulado, en cambio el arte no lo es. 

Los ranking mundiales no incluyen todo el mercado del arte; hay obras que las podés comprar y, si las querés, vender no te las aceptan en el mercado. Cuando se habla de posible rentabilidad, muchas veces, estamos hablando de cuadros a los que el común mortal no tiene acceso. Invertir en arte no te garantiza una ganancia, se puede perder dinero. Una obra puede tardar mucho tiempo en revalorizarse, si es que esto sucede.

En muchos casos, se emplean rendimientos de obras extraordinarias para influir en los inversores minoristas, en donde las obras que pueden llegar a comprar no siempre pueden tener la misma valoración. Como en toda inversión o negocio, se habla más de las obras con la que se ganó y no mencionan la cantidad de obras con las que perdieron dinero

Lo ideal es comprar una obra porque te gusta y te resulta atractiva, al margen de la posibilidad de ganar dinero. Una de las principales diferencias entre el mercado de capitales y el del arte tiene que ver con el acceso, en el mercado de capitales con muy poco dinero puedo obtener la misma ganancia que recoge un inversor que destinó u$s 1 millón (un inversor que compre 1 acción de Apple o 10.000 obtendrá la misma ganancia o pérdida). En cambio, con el arte, la posibilidad de ganar dinero es mucho más complejo y necesita de un mayor conocimiento y dinero. 

Analicemos la inversión y la justificación de por qué no debemos invertir esperando ganar dinero, por lo menos en todos los casos. La clave en este negocio es saber qué comprar, no toda pintura es una obra de arte. El ABC de la inversión: podemos comprar una obra de algún autor reconocido esperando que pueda valer mucho más en el tiempo o buscar obras de autores desconocidos (por mucho menos dinero) esperando que en algún momento pueda valorizarse. La compra de autores reconocidos es la inversión "más sencilla y más costosa", lo complicado es cómo detectar oportunidades comprando obras de artistas ocultos

Al momento de hacer una inversión, hay que dejarse asesorar y aceptar la palabra de expertos en el mercado de arte como los marchands o galeristas. Como toda inversión, uno es el que decide y tiene la última palabra. Pero escuchar a alguien que conoce el mercado puede ser decisivo para no malgastar el dinero por una supuesta corazonada de principiante.  Sería bueno buscar alternativas de diversificación para no invertir grandes sumas en una sola obra. Por ejemplo se puede armar una cartera diversificada con diferentes riesgos, podemos comprar un 50% en autores consagrados argentinos, un 30% en autores latinoamericanos y el resto en posibles talentos.