Conocé la casa del tequila por dentro

Conocé la casa del tequila por dentro

La hacienda de Patrón Tequila, en Jalisco, cuenta con un hotel boutique premiado por su arquitectura que inauguró la posibilidad de dormir exactamente donde nacen los destilados emblemáticos de México.

Patrón Tequila es una de las marcas más famosas de México, sin embargo, su irrupción en el mercado fue hace menos de tres décadas de la mano del empresario californiano John Paul DeJoria. En el corazón del municipio de Atotonilco el Alto, la hacienda Patrón inauguró un hotel que está dando que hablar no sólo entre los amantes del tequila, sino también entre los aficionados a la arquitectura y en los concursos de diseño: La Casona

El edificio concebido por Héctor Castellanos Frank, al frente del grupo CASGO, combina el estilo y los materiales de las antiguas haciendas mexicanas (como las piedras de las tahonas, utilizadas en los antiguos molinos de las destilerías) con diseños de interiores contemporáneos creando un ambiente de lujo y confort atemporal. La idea del Castellanos Frank fue construir La Casona como una antigua hacienda incorporando elementos modernos en sus 20 habitaciones, el comedor, las áreas de entretenimiento, el bar y la sala de conferencias. 

La Casona ostenta detalles típicos de las arquitecturas hispánica, francesa e italiana del 1800, ya que las tres corrientes tuvieron una incidencia muy profunda en México durante ese período. A través de elementos modernos en los interiores, se otorgó cohesión a estos tres estilos en una obra que rinde homenaje a las antiguas haciendas tequileras. A través de la construcción de techos altos y ventanas orientadas estratégicamente, los constructores acentuaron la iluminación y la ventilación natural para favorecer la máxima circulación de aire y el ingreso de la luz solar.

El diseño de interiores estuvo a cargo del estudio del mexicano Joaquín Homs, quien también se encargó del paisajismo en los patios interiores y las terrazas. En el cuerpo principal de La Casona se encuentra la pieza artesanal más importante de la casa: un gran candelabro de vidrio reciclado y madera recuperada que representa a las abejas trabajando en las plantas de agave con las que se elabora el tequila. Esta obra del artista Ernesto Cruz, oriundo de Guadalajara, cuelga en el centro de un habitación rodeada por ventanales que por las noches permite tener una vista de 360° de las estrellas. El resto de las lámparas y apliques hechos de hierro forjado, metal, cobre, vidrio soplado y cerámicas fueron creados por artesanos de Jalisco. La atención en cada uno de los detalles continúa en el resto de la casa: colchones hechos a medida, sábanas bordadas a mano, tapices de Italia y Francia, y textiles de México y los Estados Unidos. Asimismo, todos los muebles fueron especialmente diseñados para reconstruir el estilo de México a principios del siglo XX.

A fines del mes de marzo, Héctor Castellanos Frank recibió el premio Lieberman a la mejor obra por la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), que reconoce las capacidades profesionales, creativas y el sentido social de una obra dentro del territorio mexicano. Así, La Casona se sumó a la tendencia internacional de acercar a los clientes a las marcas a través de la experiencia, de humanizar los productos conociendo su lugar de origen, su historia, su método de elaboración y su filosofía de trabajo.

Comentarios1
Eugenio Vazquez
Eugenio Vazquez 06/04/2018 05:51:40

muy bonito al igual que la arquitectura colonial mejicana

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