Cómo ajustar tus inversiones al calendario electoral

Cómo ajustar tus inversiones al calendario electoral

Es el momento para asumir algunos riesgos incorporando acciones a la cartera que convendrá ir morigerando a medida que se acercan las distintas instancias electorales.

Con apenas dos meses de recorrido, está claro que 2019 será un año intenso y difícil para invertir. A la incertidumbre de la economía se suma un año electoral en donde escucharemos a muchos candidatos con mensajes superficiales y pocas ideas acerca de cómo salir de donde estamos. Los números y los desafíos que dejará el gobierno son muy grandes y los problemas a resolver no dependerán de soluciones mágicas sino de un ajuste inteligente con una visión estratégica para cambiar la dinámica de fracasos que acumula nuestro país en las últimas décadas. Sabemos que la economía está subordinada a la política, y son los políticos los que toman las decisiones en pos de acumular mayor poder de corto plazo en lugar de dar soluciones concretas. Por eso vivimos sin reformas, sin ideas, sin cambios. Y la contracara es la profundización de los problemas que luego tampoco resolvemos y terminan siendo un lastre crónico. Hay reformas a las que el próximo gobierno no podrá escaparle y que toda la sociedad deberá enfrentar.

El año 2018 fue muy malo para los inversores argentinos: tanto la renta fija en pesos y en dólares como las acciones sintieron los embates de un contexto internacional más complejo y el impacto de las distintas fases de la crisis cambiaria. Pasamos de un fin de año escéptico a las buenas noticias por parte de la FED, en donde la suba de tasas seguirá siendo gradual, y eso alimenta el apetito al riesgo, en especial en los mercados emergentes.

A pesar de que los activos financieros argentinos tuvieron un excelente rally de comienzo de año, hay que destacar que se recuperaron los más castigados, como los bonos largos o las acciones, pero todavía los bonos de mediano plazo siguen demostrando las dudas del mercado sobre la compleja situación de la economía y política argentina.

En el mientras tanto, es el momento para asumir algunos riesgos incorporando acciones a la cartera que convendrá ir morigerando a medida que se acercan las distintas instancias electorales: cada fase (candidaturas y alianzas, las PASO, primera vuelta, ballotage y el nuevo presidente) generará oportunidades y riesgos. Más que nunca, es un año para saber entrar y salir del mercado con mucha flexibilidad, tomando ganancias y sabiendo cuándo cambiar la estrategia.

En renta fija, aprovecharía el recorrido que le queda a la tasa en pesos de corto plazo hasta un 25% de la cartera total. Siguen siendo atractivos las LELIQ a pesar de la baja de tasas, los bonos subsoberanos que ajustan por BADLAR y los que ajustan por CER, que ofrecen una sobretasa de 10%. En renta fija en dólares, por el momento prefiero una duration corta y, para inversores más arriesgados, la deuda provincial (en especial de Buenos Aires, Santa fe y Córdoba) o los bonos corporativos. En acciones, muchas cotizantes se encuentran con precios muy atractivos, como el Banco Supervielle y Macro, Central Puerto, YPF, Pampa, TGN, TGS y Camuzzi Gas Pampeana. 

 

Economía con arrastre negativo

Los números de la actividad económica local no son buenos y sigue habiendo fuertes caídas interanuales, pero de todas maneras se están viendo números de piso en algunos sectores que muestran que la mayor caída ya se produjo y comenzaría una lenta recuperación. No hay que asustarse con los datos comparativos porque todo lo que veamos respecto a los primeros meses de 2018 –que fueron muy buenos– se traduce en caídas muy malas; por eso debemos analizar los datos de actividad con lo que fueron los meses que ya reflejaron la crisis cambiaria.

Los únicos números que me entusiasman -pero no alcanzan- son los del comercio exterior, que viene mejorando, pero por otro lado muestra la insuficiencia del tipo de cambio, que no da margen para seguir apreciándolo. Esto deja la duda de qué tipo de cambio vamos a tener en pleno proceso electoral, que siempre le pone presión al tipo de cambio. Por este motivo, a medida que nos acerquemos a las elecciones lo aconsejable será ir tomando cierto seguro de cambio. La estrategia es captar en estos meses la mayor rentabilidad posible para luego pasarnos a activos de calidad sin exponernos al riesgo innecesario.

 

Reformas impostergables

No tengo dudas de que necesitamos una profunda reforma tributaria, laboral y previsional. La previsional es la carga más fuerte: los desastres que realizaron los gobiernos de Cristina Kirchner y Mauricio Macri deben resolverse. Acá no hay soluciones mágicas. El déficit previsional es creciente y financiado por el Tesoro. 

No hay forma de bajarlo sin una reforma real, sustentable y con consenso político. Si queremos crecer, generar empleo y atraer inversiones, vamos a tener que modificar las reglas de juego en materia laboral y fiscal.

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