Arriaga en Filba: el cazador de imágenes

Imagen de EMILIANO TORRES

por  EMILIANO TORRES

Director de Contenidos de K&S Films.

Arriaga en Filba: el cazador de imágenes

Siempre me llamó la atención la relación entre las primeras cámaras de cine y las armas. El cronofotógrafo o “rifle fotográfico” de Marey (1882) disparaba 12 fotogramas con un arma con cañón y tambor que en lugar de balas tenía placas fotográficas, el invento sirvió de inspiración para los hermanos Lumière, pero también para desarrollar ametralladoras de entrenamiento en combate aéreo durante la Primera Guerra Mundial. Las primeras cámaras no tenían visor directo y el encuadre se intuía con una mira muy similar a la de un fusil. También en el lenguaje específico de un rodaje, sobre todo en inglés, se hereda un vocabulario más propio de la cacería que de alguna forma de arte: se carga, se apunta, se dispara, se captura.

Guillermo Arriaga, 1958, Ciudad de México, se presenta a sí mismo como cazador. No es un juego de palabras, ni una metáfora. Y aunque lo haga con arco y flecha y coma sus presas, esa declaración le ha valido no pocos problemas en un universo literario en donde por momentos prima la corrección, y por qué no la hipocresía, por sobre la comprensión profunda de esa afirmación. Arriaga declara que se niega a delegar la muerte de un animal en terceros, y que la experiencia de la cacería lo obliga a relacionarse con ella de manera directa y concreta. Seguramente para Arriaga se trata de un acto primitivo y esencial, que quizás revela verdades acerca de la condición humana y de la naturaleza difíciles de encontrar en otras cosas, y mucho menos en los libros. En ese punto se conecta con los clásicos y con esa literatura signada por las trayectorias vitales de sus autores: Hemingway, Conrad, London. Sus páginas exudan vida y experiencias en primera persona, al punto que resulta difícil escindirlo de su obra. Arriaga se parece a sus personajes. O quizás sea al revés.

Criado en el seno de una familia de clase media baja y en un barrio violento de la zona sur de Ciudad de México, Arriaga perdió el olfato a los trece años en una pelea callejera. “Experiencias de las que si se logra salir dan todas las ventajas, pero cuando no se logra, estás listo”, diría en alguna declaración. No se define como un lector culto, sino más bien como lector de enciclopedias y de historia. La literatura fue para él una manera de superar el déficit de atención del que sufre desde niño; al darse cuenta que organizando historias todo cobraba un poco más de sentido, se aferró a la escritura casi como un acto de supervivencia. En su juventud Arriaga quiso primero ser futbolista y luego boxeador, se preparó y entrenó hasta que en un examen médico le comunicaron que tenía una enfermedad cardíaca grave, si volvía a boxear moriría. En ese momento decidió usar sus manos para escribir, golpear de otro modo.

Con un Oscar, varias nominaciones al BAFTA y un premio en Cannes al mejor guión, entre otros cientos de reconocimientos, es reconocido principalmente por ser el escritor de las películas de Alejandro González Iñarrirtu, “Amores perros”, “21 gramos” y “Babel”, además de “Los tres entierros de Melquiades Estrada”, dirigida por Tommy Lee Jones, verdadera joya del cine de fronteras y heredera de la tradición de otro gran narrador, pero del otro margen del Río Bravo, Cormac McCarthy. En 2008 dirige su primera y única película hasta la fecha, “The Burning Plan”, protagonizada por Charlize Theron.

Pero más allá de sus experiencias en cine, tiene tras de sí una considerable producción literaria –quizás su verdadera búsqueda– que incluye las novelas “Escuadrón Guillotina” (1991), “Un dulce olor a muerte” (1994), “El búfalo de la noche” (1999), el libro de cuentos “Retorno 201” (2006), “El Salvaje” (2016)” y la reciente “Salvar el fuego” (2020), con la que obtuvo el Premio Alfaguara y con la que lleva más de quince semanas consecutivas primero en ventas en su país.

“En el arte se hace lo que se puede, no lo que se quiere”, dice uno de sus personajes en “Salvar el fuego”, en algo que suena casi a la declaración de un escritor que más que planificar sus historias las persigue, las rodea y las atrapa. Arriaga entiende que sus personajes son él, y que esa cacería no es otra cosa que una forma de enfrentarse a sí mismo.

Guillermo Arriaga será presentado por Emiliano Torres (Director de Contenidos de K&S Films) en el marco del FILBA, el día lunes 19 de octubre a las 18:00 hs. La charla podrá verse por el canal YouTube del FILBA.

También en el contexto del FILBA, y con el asupicio de K&S Films, Nick Pizzolatto autor de “Galveston” y la “La profundidad del mar amarillo”, y creador de la serie de HBO, “True Detective”, dará una clase magistral, el viernes 23 a las 11:00 hs.