Cuáles son los tragos de invierno más originales

Incluyen ingredientes que suben la temperatura, como yema de huevo, miel de ginger, agua de maíz e incluso absenta.

VERNE

Clásico de Villa Crespo, es un bar-apto-invierno no sólo porque su clima puertas adentro es siempre acogedor sino que porque su patio tiene un eficiente sistema de calefacción que permite que, con un buen trago en mano, el frío sea mucho más tolerable. Allí es posible degustar clásicos de todas las épocas –tanto internacionales como bien porteños, caso del Clarito– y también tragos de autor que se caracterizan por reunir recetas y sabores del mundo.

En la carta invernal 2017, se destaca el Extreme Gimlet de Londres a París (gin Bombay, Oleo-Saccharum de limón y naranja, jugo de naranja, nuez tostada machacada y piel de naranja), que va a dar que hablar por su paladar y perfume similar al de una galletita Ópera. Para quien busque mayor contundencia, nada mejor que probar uno de los cócteles ideados por el finalista del World Class y Head Bartender, Ignacio Maggio: el Radix Punch (Bulleit Bourbon, jugo de limón, almíbar simple, Caol Ila 12, gin Tanqueray y vermú) fue presentado en la ponchera de Jangal Mansion, el bar pop up que ganó la competencia local. Para los que prefieren mezclas inusuales y originales, siempre a la orden del día en esta barra que no se aferra a glorias pasadas.

LOS GALGOS

Octogenario bar notable de Balvanera reconvertido en exitoso gastrobar que ofrece sustanciosas comidas para enfrentar el frío: mandan los pucheros, los revueltos, los guisos de lentejas, las pastas caseras, las berenjenas rellenas y las abundantes picadas para acompañar con vermú. Y, claro, también hay cócteles. Recientemente se habilitó un segundo piso con una barra desligada un poco del salón general y su ajetreo diario, en donde los tragos adquieren mayor protagonismo. Si bien la carta tiene impronta tradicional, los clásicos reciben un tratamiento especial en las manos del joven Lucas Roth.

Al resguardo, entre libros y un piano, se beben reversiones con un twist, como el Old Fashioned Porteño, que se prepara como un fashioned clásico (base de azúcar y bitter Angostura) pero con la particularidad de que se incluyen salsa tabasco y cuatro bitters caseros (de yerba mate, bergamota, rosa mosquea y cítricos) preparados al vacío por Roth. Se termina con Cynar 70 y bourbon, dando como resultado una bebida de notas picantes y amargas. Otro recomendado es el El Alto, que lleva Brandy Remi Martin, Chartreuse amarillo, Stregga y float de Fernet con una roca cúbica tallada a mano. Ambos de bases alcohólicas fuertes y herbáceas, para salir a caminar por la cercana avenida Corrientes sin esconder las manos en los bolsillos ni levantarse el cuello del abrigo.

UCO

Si bien el restaurante del hotel boutique palermitano no es una novedad en el radar foodie, lo que muchos no tienen en cuenta es que también posee una barra digna de conocer. Está munida de una gran selección de whisky y gin, entre otros destilados interesantes, además del vino omnipresente. Es un sitio ideal para quienes buscan variedad a la hora de beber clásicos. En ese sentido, imperdible el Gin Tonic de la casa con Monkey 47, recién llegado al país. De a poco, se van incorporando tragos de autor. Uno de los que ya se puede degustar, creado por el bartender Manuel Roskop, es el Apostolina (gin Heráclito, cristallino de pera, oliva y cedrón).

Pero si la intención es realmente entrar en calor, los recomendados de esta barra, que alguna vez fuera la casa de las recordadas Veladas Paquetas (ciclo de los barmen Luis Redondo y Ariel Lombán), son el Old Fashioned (azúcar, bitter, soda, bourbon y rodaja de naranja) y El Presidente (bitter, ron, vermú rosso y zest cítrico). Por todo ello, la barra puede ser tanto la antesala perfecta a la cena en el restaurante –el cordero patagónico con 18 horas de cocción es una de sus especialidades– como el destino final de una noche para recordar.

PUERTA DEL INCA

En el Casco Histórico, zona donde no existía esta clase de propuesta, abrió hace unos meses este restaurante y bar con una amplia barra que invita a sentarse, beber y comer. Arquitectónicamente, es un reducto bellísimo: está en el poco conocido Pasaje Belgrano, sobre la calle Bolívar, un complejo de acceso exclusivo que incluye una galería de arte con obras de la colección privada de los propietarios del predio y un hotel boutique.

La carta del ahora mediático Ramiro Ferreri (titular de RF eventos, a cargo de la barra de la boda de Leonel Messi), orientada a sabores cítricos y dulzones para acompañar la comida peruana que es sinónimo del lugar, incluye cócteles para desafiar al invierno, como el Inca IV (Bacardi, Carajo, ananá y romero), el Inca IIX (sake, pisco, uvas y pomelo) y el potente Inca X, reversión del Boulervardier que se sirve en copa degustación (Campari rosso, Jim Bean, absenta).

878

Sin dudas, el bar insignia de Buenos Aires, que ya cumplió 13 años marcando tendencia. Recientemente se renovó casi todo el equipo de barra, que ahora tiene entre sus nuevas-viejas caras a bartenders experimentados con varios años de servicio, como Meli Manhattan, quien está desarrollando un interesante trabajo de investigación con nuevas recetas y cócteles.

Para la estación más fría del año, Manhattan recomienda el New York Flip, un trago con yema de huevo, crema, bourbon y vino fortificado, una opción calórica de textura súper suave (atención, golosos, que es una bebida-postrecito). Otra variante, para los más osados, es el Imperial Silver Corn Fizz, que tiene Jack Daniels, almíbar de miel, agua de maíz y espumante: textura interesante y sabor inesperado. Y, claro, los tragos vintage que nunca fallan: Rusty Nail o Blue Blazer.

OSAKA

Si el picante y el cítrico de la comida peruana de por sí se prestan para elevar la temperatura, basta imaginar el efecto que produce la sumatoria del toque nipón con su wasabi y jengibre. Este templo palermitano de la gastronomía nikkei incluye una completa barra que, en materia de cócteles invernales, no se queda atrás.

Dos variantes para acompañar la cena: Mr. Osaka (Zacapa 23, orange bitters, pomelo, maracuyá, miel de albahaca, tónica y humo de romero), Alladine Sane (Jameson Caskmates, Cinzano rosso, bitter de jazmín, humo de canela y clavo) y el súper exótico Madd Ice Tea (Chivas Regal Extra, St. Germain, té negro, romero, lima y miel de ginger e hibiscus). Si se quiere doblar la apuesta, hay variedad de sakes para catar.

 

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La limitante a comprar un máximo de u$s 38.000 semanales provocó que cayera de u$s 20 millones a u$s 5 millones la operatoria diaria. Llamados del regulador persuaden a no transaccionar

Nuevo cepo de CNV desplomó volumen negociado de dólar Bolsa

Una de cal y una de arena había provocado en la City la regulación de la CNV que bajaba de dos días a uno el parking para poder comprar dólares en la Bolsa. Esa era la noticia positiva, que estaba arriba de todo, pero abajo de todo en la circular decía que se limitaba a un máximo de 100.000 nominales las operaciones de cable, por lo cual ninguna empresa ni persona podía comprar más de u$s 38.000 por semana a través del contado con liquidación. O sea, para mandar divisas al exterior.
Lo que provocó esta noticia fue una abrupta caída del volumen negociado en el CCL, al descender de u$s 16 millones diarios a u$s 5 millones en el AL30c, que es el ticker del Argentina Ley Local 2030. Pero también provocó una caída en la operatoria del dólar MEP, ya que el AL30D cayó de negociar u$s 30 millones a u$s 20 millones por día.
Pero la caída fuerte estuvo en el AL30C, el Argentina 2030 cable, que cayó de entre u$s 25 y u$s 30 millones diarios, con fuerte presencia oficial suministrando liquidez (el mercado cree que es el BCRA), a u$s 5 millones diarios.
El uso de los AL30, el bono referencia para el cable, colapsó por la normativa, y comenzó a migrar hacia los Globales, GD30, y eso generó el desarbitraje.
Los llamados a los brokers por parte del regulador para persuadirlos a que se limiten a operar dólar MEP y CCL asustaron también a los Alycs que no recibieron los llamados, pero por precaución se abstuvieron de negociar esos títulos. "Por coletazo tuvimos que bajar el ritmo. Nadie quiere tener al regulador en la nuca vigilándote cada segundo, con el riesgo de comerte un sumario y una suspensión por el poder que tiene", se sincera el dueño de una de las grandes sociedades de bolsa, que cambia su anonimato por sus sinceras palabras.
El rulo cablero denominan en el mercado al 2% que se podía llegar a ganar por la diferencia que llegó a haber entre las cotizaciones del dólar MEP (divisas que se compran a través de bonos en el mercado bursátil y quedan en el país) y el contado con liquidación, que siempre es más caro porque son billetes que van a parar directo a cuentas del exterior.
Este desarbitraje se dio porque la regulación sólo afectó a los bonos de ley Argentina, mientras que los globales quedaron libres.
fue utilizado por un bróker en forma masiva a través de un robot, con distintos cuits de clientes (u$s 30 les pagaba a cada uno, y ellos se hacían de u$s 760) hasta agotar el cupo de los u$s 38.000 semanales con cada uno. Dicen que se abusó de la situación entonces el conflicto estalló por los aires.
El regulador no impide que se haga, pero sí pide que no sea de manera masiva, sino sólo con unos pocos clientes, los más importantes, como si fuese una suerte de rulo VIP. Y quienes lo hagan serán monitoreados y auditados con la lupa por parte del regulador.

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