Cuáles son las 5 barras gourmet de moda

Cuáles son las 5 barras gourmet de moda

El boom de la coctelería renovó el concepto de gastrobar con tragos de autor inspirados en los menúes más exclusivos.

A la hora de sus salidas gastronómicas, las nuevas camadas sibaritas se preocupan tanto por la comida como por la bebida, en especial dado el reciente boom de la coctelería. Si hasta hace poco elegir un sitio donde se pudieran degustar tanto platos como cócteles de autor era una misión casi imposible, actualmente existen cada vez más propuestas integrales en plan reivindicador del concepto de gastrobar.

CASA CRUZ

La propuesta de Pablo Pignatta, bartender de la ‘vieja escuela’ y alma máter del mítico Mundo Bizarro, está a tono con los lineamientos conceptuales de la carta del restaurante, que gira en torno a platos bien porteños reelaborados. En síntesis: ofrece clásicos de la coctelería con un twist que, en modo Pignatta, se traduce en tragos con destilados nobles infusionados (con hierbas, con flores, hasta con olivas), añejados y reposados.

La barra funciona desde las 19, ya sea como alternativa independiente del restaurante o bien como antesala de una velada en el elegante salón. Cuando sea, es imprescindible pasar antes o luego de comer por esta bellísima barra circular que es una clásico de la noche porteña.

Entre los más destacados: Daiquiri Rosado (ron infusionado con hibiscus, jengibre y jugo de lima), Piscoconut Sour (pisco infusionado con coco tostado y jugo de lima) y Chocolate Negroni (gin, Cocchi Dopo Teatro, Campari, crême de cacao, Aztec Chocolate Bitters añejado en barril de roble). Todos entre $ 160 y $ 180, sin más de tres o cuatro ingredientes por cóctel y muy efectivos.

ALDO’S

Más conocido como vinoteca, su nuevo approach es una grata sorpresa que también lleva la firma del experto Pablo Pignatta. Así, el nuevo menú de cócteles del restaurante de Aldo Graziani busca reinterpretar los clásicos de la coctelería a través del vino, que es la bebida distintiva de la propuesta, sumándose a la movida de los wine drinks y aprovechando las más de 500 etiquetas de la cava, con gran acento en pequeños y medianos productores premium.

Happy hour de clásicos 2x1 en cócteles seleccionados, vigente de lunes a sábados de 17 a 21, que incluye hits como Vodka tonic, Gin tonic, Campari orange, Negroni y Cynar julep.

En ese sentido, los comensales que quieran llevarse otra botella del mismo vino que estén consumiendo en su mesa, obtienen un descuento del 20 por ciento del sobre el precio de vinoteca. Y cada martes se realizan degustaciones guiadas por propietarios, enólogos y winemakers: el valor que abonan los clientes es bonificado para la compra de vinos de la degustación con un 20 % de descuento. ¿Qué tragos probar? El Libertador Sour, con pisco añejo, lima, aquafaba (ingrediente a base de garbanzos, en vez de claras, que permite hacer un sour pero sin huevo, por lo cual es apto veganos) y float de Malbec; o el Spritz Clarito, con chardonnay, sidra de peras, shrub de sauco y soda. En promedio, $ 150 cada trago.

CHILA

La apuesta del joven pero experimentado Andrés Lorier, head bartender del renovado Chila, sigue de cerca los preceptos del restaurante donde se luce Pedro Barguero: cocina creativa, local y de estación. La reivindicación de la materia prima autóctona también está al servicio de los cócteles, que incluyen ingredientes como pimiento de Cachi, polvo de aceitunas arauco, almíbar de yacaratiá misionero. Estructuralmente, la disposición jerarquizada de la barra invita a sentarse, beber y tapear, siempre con la atención esmerada que es sello del restaurante de Andrés Porcel.

Chila lanzó Episodios Mano a Mano, para celebrar cada estación y sus diferentes productos, invitando a un amigo de la gastronomía argentina a repensar la experiencia Chila junto a su Chef Ejecutivo, Pedro Barguero. El próximo miércoles 30 de agosto, el anfitrión recibirá a Juan Gaffuri, Chef Ejecutivo de Four Season Hotel Buenos Aires. El menú degustación será un Pasaje de Mar a Tierra, con diferentes enfoques en carnes blancas y rojas: cruda, curadas, y sobre todo, las maduradas.

Organizada en aperitivos, tragos pool side y after dinner, la carta es una invitación a descubrir sabores tan atípicos como muy bien logrados. Imprescindibles: Indian Gin Fizz (gin Hendricks, yogur griego, lima, almíbar simple, soda y cardamomo), Yacaratiá Rhum (ron Botrán 15, Hesperidina, almíbar de yacaratiá, maraschino, bistre y absenta) o Emperador (ron Botarán 15, Mandarine Napoleón, Amaro Averna, tableta de chocolate al 60 % de cacao y curry). Pos cena, es una pequeña delicia el aperitivo de la casa, a base de Amaro Montenegro, Punt e Mes, gin y vermú rosso. Para los que quieren beber con onda y sin alcohol: ¡hay mocktails!

CRIZIA

En el sofisticado restaurante de Gabriel Oggero, especializado en delicias marinas, se implementó una revitalización de la barra, de por sí vistosa y pensada como algo más que una instancia de despacho. Con la incorporación de Santiago Pérez (ex Rey de Copas, Soria y Café Rivas), la propuesta son cócteles frescos y, en palabras del jefe de barra, “vivos‘”, esto es, con materias primas de estación que el comensal puede observar y oler in situ.

Junto con los tragos de autor, que también se pueden acompañar con un tapeo, Crizia participa del ciclo Baron B Les Amuse Bouches, que combina bocados de alta cocina con espumante. Ofrecerán ostra cruda con vinagre de echalotes y limón y ostra templada con manteca de trufa en octubre.

Sin dudas, es un lujo extra tener acceso a contemplar el cuidado por el producto, la técnica culinaria y toda la infraestructura de las cocinas lab al servicio de la coctelería. Pérez lo sabe y lo aprovecha con criterio, lo cual se traduce en tragos tan lindos como ricos: Red Snapper (London Dry Gin, jugo de tomates, cherries frescos para mantener el estándar durante todo el año, tabasco, salsa inglesa, pimienta, sal de la Puna y jugos de limón y naranja, terminado con pepino), Sbagliatto Crizia (grappa, Malamado Solería, Campari, espumante extra brut, Amor Amarillo (London Dry Gin, St. Germain, mandarinas, cardamomo, menta y flores).

CASA CAVIA

La idea de experiencia gastronómica total es la razón de ser de la renovada Casa Cavia, ahora a cargo de Julieta Caruso, donde tanto la carta de comida como de bebida apelan a la fusión de literatura y gastronomía, pero también de arquitectura y diseño, como evidencian desde la vajilla ad hoc hasta la bella casona de 1927. La mente creativa detrás de los cócteles es Lucas Dávalos, quien se inspiró en las predilecciones de famosos escritores en materia de destilados.

Además del restorán, la casona aloja una librería y una florería. En el patio, una amplia barra exterior espera con una gran selección de botellas, cigarros y puros (para los friolentos, hay mantas y estufas).

Algunas originalidades a degustar: Charles Bukowski (bourbon de cacao, angostura y nuez de pecán tostada y salada, más hielo esférico), Oscar Wilde (vodka, absenta, puré de piña y palta, polvo de pistacho) o Dorothy Parker (coñac, Cointreau, jugo de lima, agua de jengibre y sésamo). Todos, con el sello Dávalos: gran trabajo de los ingredientes, del hielo y una elegancia simple. En la barra, también ejecución y presencia femenina vía Flavia Arroyos.