Crónica de una cena de lujo con los vinos más caros de la Argentina y el mundo

Crónica de una cena de lujo con los vinos más caros de la Argentina y el mundo

El objetivo de la exclusiva velada fue demostrar que los vinos argentinos tienen potencial para tener el mismo reconocimiento que los franceses.

Un mini mundial de vinos tuvo lugar en la cena anual que organiza Casa Pirque, la comercializadora de vinos de altísima gama que conjuga etiquetas importadas y nacionales. 

Este año la cita fue en Palacio Duhau Park Hyatt y los vinos salieron a la cancha en parejas, hubo cruces entre Argentina y España, Francia e Italia. “Nuestra tierra tiene la calidad que el mundo demanda; en 100 años, los vinos argentinos van a tener el mismo reconocimiento que los franceses, su proyección de futuro es enorme”, sintetiza Felipe Menéndez, director General de Casa Pirque. Y cuenta, a modo de ejemplo, que en una cata a ciegas que se realizó con varios referentes del mundo del vino, en un pueblito cercano a Bordeaux, el Adrianna Vineyard White Bones Chardonnay le ganó la pulseada a todos los Chablis de altísima gama que fueron de la partida.

Hoy en día no hay enólogo que discuta la idea de que un buen vino nace del suelo, por eso las etiquetas argentinas son competitivas frente a las crisis económicas y la falta de facilidades a la hora de comercializarlas. “Tomemos el caso de China”, invita Menéndez, “como país estamos muy retrasados respecto a la exportación que hace Chile, que entra sin pagar impuestos por un acuerdo bilateral, pero aún así los vinos argentinos ganan cada vez más lugar”.

La dinámica de la velada consistió en maridar un menú de cuatro pasos con 6 etiquetas. Antes hubo un cóctel con diferentes appetizers regado con champagne Barons de Rothschild Rosé.

Ya en la mesa, el chef Matías Rouaux eligió para comenzar una trucha patagónica confitada, acompañada de una crema de mejillones con queso de cabra y vegetales orgánicos. En ese momento, las copas se llenaron con Luca Chardonnay 2017 y Domaine Nico Histoire d’A 2017, este último es la novedad de Laura Catena, quien enamorada del pinot noir bordelés decidió explorar esta cepa en tres viñedos de Valle de Uco. ¿El resultado? Cinco etiquetas, cada una con su propia personalidad, pero con el punto en común de la elegancia.

El plan de Laura Catena para crear un vino que añeje por 100 años

Nacida en Mendoza, Laura Catena es la embajadora del vino argentino en los Estados Unidos. Auténtica trotamundos, su frenética vida se reparte entre Cuyo, California y otros rincones del planeta donde la causa del malbec la convoque. Incansable investigadora, su perfil multifacético es un perfecto assemblage de conocimiento, pasión, simpleza y sensibilidad.

Se dice que los mejores exponentes argentinos de pinot noir provienen de la Patagonia, pero la línea Domaine Nico demuestra que hay excepciones. “Tomé muchos pinot noir patagónicos de alta gama, tenían personalidad, pero no me recordaban al sabor de la Borgoña y lo que quiso hacer Laura con este proyecto es recrear ese estilo europeo”, cuenta Menéndez.
Domaine Nico, además, es una prueba de la obsesión de Catena por “leer” cada centímetro de suelo que hay en sus viñas. Según indica Menéndez, “el año pasado, la bodega invirtió 5 millones de dólares en investigación con geólogos”.

El segundo paso del menú consistió en un pichón asado en heno con calabazas, especias y hojas fritas. Para acompañarlo, el francés Carruades de Lafite (un corte 67% cabernet sauvignon y 33% merlot, que tiene 93 puntos Parker) y el italiano Tignanello 2015, un blend de sangiovese, cabernet sauvignon y cabernet franc.

Luego, llegó a la mesa un bife añejado en grasa wagyu con catafilas, raíces y jugo de carne tostado. En las copas: Alión 2015, uno de los vinos más reconocidos de la D.O. Ribera del Duero (España) y Nico by Luca 2015, el tope de gama de Luca Wines; se elabora con uvas provenientes de una finca de casi cien años de la zona de La Consulta, Valle de Uco.
Es el clásico ejemplo de un malbec elegante y complejo, en el que la madera canta presente sin tapar el perfil frutado.

Justamente el último proyecto de la bodega Catena se centrará en esta cepa. Adquirieron 5 hectáreas en Valle Azul, un pueblo cercano a Mainqué (Río Negro); la primera cosecha, conformada solo por 37 barricas, saldrá a la venta el año próximo.

Vigil, el enólogo que logró un récord histórico para el vino argentino

En 2018, y por primera vez en la historia, no una sino dos etiquetas nacionales obtuvieron la valuación máxima (100 puntos cada una) en la guía que abre la puerta de los Estados Unidos. Ambas llevan la firma del Director Técnico de la Bodega Catena Zapata.

Como broche de oro de una cena de lujo, un vino a la altura: el Royal Tokaji, añada 2013, conocido como “el vino de los reyes” por ser el elegido de la realeza europea, ya desde la época de Luis XIV. Este vino húngaro, proveniente de la región Tokaj-Hegyalja, obtiene su dulzor mediante un proceso de “podredumbre noble”.

Durante la cena acompañó el postre, un cremoso de chocolate blanco y cítricos. Así concluyó una velada en la que se lucieron algunas de las mejores etiquetas nacionales e importadas, y en la que, contra toda regla de juego, ganaron los dos equipos.

Los vinos

  • Luca Chardonnay 2017

Gualtallary, Mendoza, Argentina.
Se trata de un ejemplar de los nuevos vinos blancos argentinos, aquellos con un gran potencial de guarda. De un color dorado pálido, ofrece notas a peras asadas y posee un dejo mineral. En boca se presenta untuoso, concentrado y elegante. 
$ 1090

  • Domaine Nico Histoire d’A 2017

Gualtallary, Mendoza, Argentina.
Es un pinot noir con un paso de 18 meses por barricas francesas, 20% nuevas y 80% de segundo uso. De taninos redondos y marcada acidez, Laura Catena lo define como un vino “de perfil fino y sexy, con aroma a frutas rojas y hierbas”.
$ 2800

  • Carruades de Lafite

Burdeos, Francia.
Es un blend que, según la añada, contiene entre un 50% y un 70% de cabernet sauvignon; entre un 30% y un 50% de merlot y puede incluir un 5% de cabernet franc y petit verdot.
Añejado durante 20 meses en barricas de roble, el 10% de ellas de primer uso.
€ 132

  • Tignanello 2015

Toscana, Italia.
Este vino, clasificado con 98 puntos por James Suckling, es un blend de sangiovese, cabernet sauvignon y cabernet franc. De color rubí intenso, en nariz se destacan notas a frutas rojas; de gran complejidad y largo final.
€ 90

  • Alión 2015

Ribera del Duero, España.
Según la añada, tiene un paso por barricas de roble francés de primer uso entre 14 y 20 meses. Tras su utilización, la bodega las vende, ya que no las vuelve a usar. Luego pasa 15 meses en botella antes de salir al mercado. Un vino carnoso, complejo, intenso y elegante.
€ 90

  • Nico by Luca 2015

La Consulta, Valle de Uco, Mendoza, Argentina.
De color rojo intenso, con tintes rubí, se trata de un vino complejo en el que se siente la fruta característica del malbec en perfecta conjunción con las notas que adquiere tras pasar 20 meses en barrica.
$ 4060

  • Royal Tokaji Blue Label 2013

Tokaj-Hegyalja, Hungría.
En nariz se perciben notas a miel y durazno, al paladar ofrece trazos cítricos y levemente especiados. Muy elegante, balanceado y de largo final.
$ 3670