MIÉRCOLES 15/07/2020

Café y cafetera: ¿Por qué el café es una de las bebidas más consumidas?

Café y cafetera: ¿Por qué el café es una de las bebidas más consumidas?

CONTENIDO ESPECIAL EXTERNO

Preparar en la cafetera una taza de café, un café con leche o un capuchino es ya una tradición en la mañana para muchas personas. Entre otras cosas, destacamos su sabor, lo fácil de preparar (teniendo los elementos necesarios) y sobre todo la energía que nos brinda tomar una taza.  

Si bien es el té la bebida más consumida a nivel mundial, en América y Europa Occidental el café es el que tiene este trono. Esto, evidentemente, está sustentado por la economía global: la fabricación de café, de una cafetera, las tiendas de café, entre otros productos y servicios, tienen una gran variedad para ofrecer en el mercado. 

Ahora bien, uno también puede consumir ciertas bebidas de similares características. Está comprobado que un té de manzanilla, teeccino, guaraná o ginseng ofrecen la misma virtud (energía) siendo más saludables en comparación. 

En este artículo trataremos de averiguar cuál fue el recorrido que atravesó esta bebida a lo largo de su historia. Visitaremos su origen, como se popularizó y cómo llegó a América Latina. 

El origen del café y la cafetera 

El lugar donde fue descubierto tanto como la planta de café, como su utilización de estimulante sigue siendo un misterio para nuestros días. Los registros más antiguos provienen de Arabia y todas las regiones que poseen origen musulmán, destacándose dos países: Turquía y Yemen. 

En base a los registros históricos, fueron los turcos en el siglo XIII los primeros en descubrir las mejoras de sabor logradas al tostar los granos de café. PreviO a esto, se lo utilizaba por sus propiedades medicinales y no como un aperitivo. Esto logró llegar a Arabia gracias a los viajeros que enviaban. 

Justamente, fueron los pobladores de Yemen quienes vieron el negocio de comercializar la bebida de Café, en lo que hoy es un símbolo de su tradición cultural. Para 1453, en Turquía nace la primer tienda de café en Estambul (que para entonces, se llamaba Constantinopla).  

Medio siglo más tarde, los viajeros europeos a Arabia descubrieron la bebida de café y los comerciantes comenzaron a vender café en Europa. 

Ahora, esto ya es el negocio del café. Respecto al descubrimiento de los granos del café, de su planta y de su uso, los datos nos redirigen hacia Etiopía. La leyenda dice que en este país que se encuentra en el “Cuerno” de África, fue donde se descubrió tanto el cafeto como su uso como estimulante. Pero, a diferencia de Arabia, no hay datos que lo corroboren. 

Parece que las tribus africanas, que sabían del café desde tiempos remotos, molían sus granos y producían una pasta utilizada para alimentar a los animales y acrecentar las fuerzas de sus guerreros. Su cultivo se extendió en primer lugar en Egipto y Yemen, donde probablemente llegó por prisioneros de guerra. Se habría popularizado ya que era el único aperitivo realmente adictivo, teniendo en cuenta la prohibición del alcohol por el Islam.

Ya para el año 1700, Reino Unido, Francia u Holanda empezaron a comercializar el café. Ya producían, vendían, y tenían sus propias tiendas de café. Cien años antes, el Papa Clemente VIII bautiza el consumo de café, por lo que es una bebida aceptable para los cristianos. El café se volvió muy popular en Europa, tanto por su potente aroma como por ser la novedad entrante. 

Esto produjo su arribo al continente americano. Y es que aquí, es importante hacer hincapié en dos cosas: su arribo a los Estados Unidos y su arribo a Sudamérica, precisamente a Brasil (el mejor exportador en cuanto a cantidad) y Colombia (el mejor exportador en cuanto a calidad). 

En 1773, Estados Unidos cambió de beber té (inglés) a café, que en ese momento se consideraba su deber patriótico. Recordemos que tres años más tarde, el país norteamericano se independizó de Reino Unido.  

Brasil fue el primer productor en masa. Lo que el país sudamericano producía supera diez veces en tamaño de producción a lo que se realizaba en resto del mundo. Esto abarató el costo del café (a más oferta, menor precio) y lo transformó en bebida popular para los brasileños. 

Colombia se consolidó como país exportador para 1850, apoyándose en la expansión económica de la revolución industrial y en el aumento de la demanda por parte de países como Estados Unidos. Los colombianos cultivan café de origen arábigo, el más procurado por su rico sabor. Gracias a su clima y ecosistema, las condiciones son más que óptimas para cultivar café. El toque final se lo da su recolección manual, que mejora su calidad. 

En cuanto a la cafetera, no se tiene con precisión la fecha y lugar exacto de su invención, se estima que hacia finales del siglo XVIII en Europa fueron inventados los primeros modelos que se fueron perfeccionando hasta día de hoy. Para 1830 ya es conocida la cafetera al vacío, en un principio el café era consumido como una infusión hirviendo los granos en agua y colando después ¿lo puedes creer? 

Anfitrión en Occidente y América Latina 

Si bien el café es originario de Asia (o África), América lo ha adoptado dentro de su propia cultura. Los estadounidenses lo poseen como símbolo revolucionario y de diferenciación contra sus “padres” británicos. Brasil y Colombia expandieron su producción al resto de América Latina, donde los climas tropicales de estos suelos le dieron el sabor y aroma característicos de este cafe.  

A diferencia del té, el café posee una significación importante para el suelo americano. Canciones, pinturas, esculturas, entre otras obras artísticas tienen al café como representante de nuestra cultura. Es algo que podemos decir que es nuestro. 

Argentina, por su parte, obtuvo su “adicción” al café en gran parte de los italianos. Aquellos que emigraron desde el sur de Italia para el país argentino trajeron con ellos su tradición y devoción por esta bebida. Recordemos que el capuccino y el nespresso, por ejemplo, son productos originarios de Italia. 

Si bien hay una industria del café que es enorme, no podemos negar que hay una tradición en estos suelos por el sabor y aroma cafetalero. 

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