Furiase vs. Zelpo: Retenciones, ¿medida de emergencia o freno a las inversiones?

Furiase vs. Zelpo: Retenciones, ¿medida de emergencia o freno a las inversiones?

Aunque la mayoría de los sectores –incluso desde el Gobierno– coinciden en sus efectos negativos a mediano plazo, las retenciones son una medida de emergencia en una economía que busca financiar el ajuste con el menor costo social (y político) posible. 

Para el presidente Mauricio Macri son “un último esfuerzo temporal”. El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, las definió como un “impuesto malo”. Sin embargo, a casi tres años del anuncio de ‘retenciones cero", volvieron para quedarse, por lo menos hasta 2020. Fusibles en el contexto de una economía de ajuste y en la cuenta regresiva a las elecciones de 2019, la suba puede derivar en un 8,4 por ciento de caída real del gasto primario, según estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal. Federico Furiase y Gabriel Zelpo, analizan el futuro de la economía en tiempos de retenciones.

¿Las retenciones son el mal menor?

FF: No me gusta esta medida de emergencia, porque el problema estructural de la Argentina es aumentar las exportaciones, que no pueden financiar el nivel de consumo e inversión de los sectores público y privado. Pero es el costo político que el Gobierno tiene que asumir. Dada la situación de crisis, el salto del dólar, el ajuste del salario real y la necesidad de recuperar la confianza del mercado mostrándole un sendero de aceleración del ajuste fiscal, la única alternativa para hacerlo viable, desde el punto de vista político-social, son las retenciones. No me gusta la forma en que se implementaron –esto de ponerle $ 4 por dólar a las primarias y al resto $ 3–, aunque eso intenta dar un mensaje de que son transitorias, porque la suba del dólar las licua. Son la herramienta que permite acelerar el ajuste fiscal minimizando el impacto de la devaluación en el bolsillo del consumidor, haciendo más viable el ajuste fiscal, y eso hace que sea más creíble para el mercado. En momentos de crisis hay que ser pragmáticos. Y las retenciones permiten eso. Ahora, después de que pasen estos meses de aceleración inflacionaria, el gran desafío tanto del BCRA  como del Gobierno es tratar de estabilizar y bajar la inflación para mantener un tipo de cambio competitivo para nuestras exportaciones sin deteriorar el poder adquisitivo del salario. Ahí se necesita la política monetaria de absorción de liquidez y la señal de tasa de interés, pero no alcanza con eso: se precisa un plan de estabilización que trate de darle un acuerdo político, sindical y empresarial para poder contener las expectativas de inflación, junto con la política monetaria y la disciplina fiscal. 

GZ: Lamentablemente, sí. La situación en materia cambiaria y financiera en el país llevó a buscar el equilibrio fiscal para traer una mayor fortaleza financiera en el sector público que pueda mejorar la situación. Las retenciones fueron gran parte de esa respuesta. No es bajar gasto público o cortar transferencias a provincias, lo cual políticamente es considerablemente más complicado. Además, los exportadores presentan una mejora en su rentabilidad luego de una fuerte depreciación del tipo de cambio, como la que se observó, que atempera su efecto negativo.

¿Pueden ser contraproducentes a mediano plazo?

FF: Como la Argentina tiene inflación alta y tiende a atrasar el tipo de cambio real y tiene, además, un problema de disciplina fiscal, siempre los gobiernos se tientan a dejar el esquema de retenciones. Como pasó durante el kirchnerismo, cuando de 2011 a 2015 no tenía sentido mantener las retenciones porque se estaba poniendo un impuesto al agro cuando estaba perdiendo competitividad fuertemente. Hoy, cuando mirás el tipo de cambio real multilateral ajustado por término de intercambio y alícuota promedio de retenciones, a un precio de $ 37 o $ 38, estás parecido a los niveles de 2010, por eso tenía cierto sentido pensar en un esquema de retenciones para asegurar el ajuste fiscal. Ahora, esto es una foto: si el dólar se queda acá y la inflación se acelera, esa competitividad se va a ir deteriorando. El desafío a mediano plazo es mantener la competitividad cambiaria bajando la inflación.

GZ: Si no son retiradas en el mediano plazo van a provocar efectos negativos, disminuyendo nuestras exportaciones y producción. Y si bien puede tener alguna mejora en el corto plazo incrementando el consumo mediante la reducción de su precio, en el mediano plazo, cuando se observa el efecto de la reducción de la producción, el precio puede terminar convergiendo al internacional, retrotrayendo el beneficio del corto plazo.

¿Cuáles son las diferencias entre las retenciones K y M?

FF: Son muy diferentes las retenciones de hoy a las de la última parte del gobierno kirchnerista.  Eran inevitables en 2002 y 2003, pero eran inviables en 2014 y 2015, cuando tenías atraso cambiario, cepo y déficit fiscal y necesitabas aumentar tu oferta de dólares. Hoy, con un tipo de cambio real más alto y una necesidad de mostrarle al mercado que tenés que acelerar el ajuste fiscal, y dado que la mitad del gasto público está indexada por Ley al pasado (las jubilaciones), las retenciones son el costo político que tuvo que afrontar el Gobierno para tratar de generar credibilidad en el mercado.

GZ: El kirchnerismo aumentó la tasa de retenciones constantemente, incluso con un tipo de cambio real que se apreció 50 % durante su gestión. El gobierno actual al principio intentó reducirlas retirando todas las retenciones salvo a la soja, que presentaba como de reducción paulatina; sin embargo, una situación financiera obligó a volver buscar recaudar con este impuesto. La buena noticia es que se sigue buscando eliminarlas a futuro: por esta razón se establecieron en pesos, buscando que se licuen con el correr del tiempo. Como también las incorporó a todos los productos frente a la imposición anterior, que sólo incluía al agro, cuando no hay razón lógica para hacerlo. Las externalidades negativas que puede ocasionar la producción agrícola o el intento de industrializar su producción pueden ser encarados con otras herramientas más efectivas y menos distorsivas.

¿Qué opina de que hayan salido por decreto, sin pasar por el Congreso?

FF: Tiene que ver con la urgencia que había de mostrarle al mercado números fiscales más consistentes, dado que no había generado credibilidad. Por eso se hizo rápido y sin pasar por el Congreso. De todas formas, ahora en la Ley de Presupuesto se va a tratar el esquema de retenciones. Pero acá el Gobierno lo que tiene que priorizar es recuperar la credibilidad del mercado para no seguir haciendo el ajuste, entonces tiene que acelerar el ajuste fiscal pero de una forma que sea políticamente viable. Tiene que ir a un plan de estabilización que vaya más allá de la política monetaria dura en el corto plazo para tratar de estabilizar las expectativas de inflación. Quedan meses de una fuerte recesión, que claramente le baja las chances de reelección al Gobierno. Y eso a los mercados les hace ruido, porque genera dudas sobre qué haría un eventual gobierno de otro signo en materia de ajuste fiscal. 

GZ: Es una forma de acelerar el trámite administrativo y comenzar a tributar inmediatamente ayudando a reducir el déficit fiscal del presente año.

Estos vaivenes en temas sobre los que Macri había mostrado una posición distinta, ¿lo erosionan de cara a 2019?

FF: Un principio fuerte de este Gobierno era bajar retenciones; entonces, el tener que recurrir a aumentarlas en un contexto de crisis claramente le lleva a pagar un costo político contra un sector importante. Ahora, también me parece que había que priorizar el pragmatismo antes que la ideología en este contexto de crisis. Pero siempre teniendo en cuenta que el problema de la Argentina es la restricción externa, el déficit fiscal y la inflación, lo que tiene que aumentar son las exportaciones y que las retenciones tengan que ser de corto plazo y transitorias, siempre y cuando tengas el tipo de cambio real alto como ahora.

GZ: La inestabilidad económica también erosiona la confianza en el Presidente. Por ende, era una elección entre lo menos malo.

¿Cómo ve la relación entre los sectores exportadores en la cuenta regresiva a las elecciones?

FF: Eso va a depender mucho también de lo que pase con el dólar, porque si se vuelve a atrasar claramente va a ser un problema con el agro. Atrasar de vuelta el tipo de cambio manteniendo las tasas altas -en un contexto donde los precios de los commodities no tienen un escenario muy optimista-, y en el marco de un fortalecimiento global del dólar, no sería un escenario muy bueno para el sector a mediano plazo. No creo que vayamos a ese escenario. Me parece que vamos a tener unos meses donde el tipo de cambio va a permanecer en niveles más altos: si bien tenés una aceleración de la inflación en estos meses, creo que no hay mucho espacio para que el dólar se atrase. Soy muy optimista en cuanto a cómo se van a desempeñar las exportaciones el año que viene, no solamente porque vamos un tipo de cambio más competitivo, aún con las retenciones, sino porque también se parte de una base muy baja de comparación por la sequía de este año.

GZ: El panorama electoral al 2019 sigue polarizado entre quien más se les ha enfrentado a este sector (Cristina) y Mauricio. Cambiemos sigue siendo su mejor opción.

¿Cómo ven los mercados este ‘impuestazo’ sobre los  sectores más productivos del país?

FF: Lo que empezó siendo una corrección cambiaria por una economía que había acumulado desequilibrios muy fuertes hasta 2017 (déficit de cuenta corriente del 5 % del PBI, déficit fiscal, bola de Lebacs de 10 %, alto vencimiento de Letes en dólares de corto plazo), producto de una herencia muy complicada y de las fallas de coordinación del Gobierno actual que agudizó ciertos desequilibrios, terminó siendo una crisis de confianza y política. Ahora tenés un Gobierno que está en el peor de los mundos, porque los mercados piden ajustar y porque para la sociedad el ajuste tarifario fue muy fuerte en términos del bolsillo del consumidor o de una Pyme. Las retenciones sirven para hacer el ajuste más creíble (porque lo hacés vía retenciones, no ajustando las jubilaciones, que ahí era obvio que no te iban a creer), pero lo que queda ahora es una recesión muy fuerte. El dólar de $ 40, si bien ayuda a cerrar el déficit externo y con retenciones te ayuda a cerrar fiscalmente, lo que te deja es una recesión muy fuerte. Y ajustar en recesión es difícil, porque te hace planchar la recaudación. Y además falta el apoyo de la oposición. La recesión consume capital político y recaudación, y eso podría complicar la cancha para llevar a cabo el ajuste fiscal. Esa es la parte donde el mercado todavía no ve certidumbre.

GZ: Hoy los mercados miran liquidez. Avanzar en esta situación es clave. La situación financiera en que nos encontramos, de incertidumbre cambiaria y financiera, no es sostenible. Cuanto más tiempo estamos en esta situación, más desde abajo tenemos que repuntar. Por ende es urgente avanzar en soluciones que puedan mejorar esta situación, aunque tenga efectos negativos en el crecimiento del mediano y largo plazo.

Desde el campo dijeron que las retenciones van a desalentar las inversiones, ¿está de acuerdo?

FF: Las retenciones sacan una porción de la rentabilidad. Y en ese sentido van en contra de la inversión en el sector. Por eso tiene que ser una medida muy transitoria en un contexto de crisis fiscal y cambiaria, y claramente eso puede meter ruido, más allá de los sectores donde hay horizonte de mediano plazo, que es donde las inversiones se van a hacer igual. Pero me parece que algo de ruido puede meter eso.

GZ: No hay sector como el campo respecto al nivel de producción, tecnología e inversión de tal magnitud en la economía argentina. La disminución de sus ingresos afectará su inversión. Pero habrá otros efectos negativos, como la disminución (respecto a la situación sin retenciones) en áreas de siembra que no logran ser rentables, además de incentivos para evadir la imposición exportando por países vecinos o subfacturando ingresos de exportación. Este último en servicios es considerablemente difícil de controlar.

Comentarios1
Energia Renovable
Energia Renovable 01/10/2018 04:14:08

retenes:provocan BAJA DE EXPORTS de todo tipo.Pesimo impuesto,diseniado para daniar ,castiga la produccion y no la ganancia neta.Solo genera menos trabajo,+importaciones y mas deuda x menor ingreso de u$.