Víctor Heredia:

Víctor Heredia: "Siento una pena enorme al ver situaciones del pasado que se repiten"

El reconocido cantautor dice que el país está envuelto en una "trampa económica" y critica la división de los argentinos, según dice, "fuertemente fogoneada por los medios"

"Me preguntaron qué canción escribiría para los tiempos que corren y me salió decir 'Informe de situación', porque todo lo que nos pasa hoy está allí", dice un Víctor Heredia, generoso con su tiempo, mientras recorre el interior del país celebrando sus '50 en vuelo', donde están reunidas todas las canciones que siguen sosteniendo su sueño.

Las que le reclaman sus seguidores más fieles como el 'Viejo Matías' o 'Dulce Daniela', o aquellos temas que lo muestran como un exponente honesto con sus ideas y que supo rendirle tributo a Pablo Neruda, a los pueblos originarios de América en su obra 'Taki Ongoy' y al país mismo en ese cancionero reunido en tres discos fundamentales de su carrera que lo soltaron a la popularidad: 'Puertas abiertas', 'Aquellos soldaditos de plomo' y 'Coraje'.

Con el deseo de iluminar la vida con sus canciones, saludó a sus seguidores en su cuenta de Twitter por el año nuevo y arrancó con una nueva versión más al palo de 'Informe de situación', acompañado por La Bersuit. "Mi tiempo hoy es más la del hombre dispuesto a entregar más que a recibir", asegura el cantautor que el 7 de junio volverá a presentarse en el teatro Gran Rex; el 28 de junio en el Quality Espacio, en Córdoba; y el 29 de junio en el teatro El Círculo de Rosario.   

¿Cómo vivís estos 50 años de carrera artística?

Uno tiene distintas sensaciones: por un lado, la satisfacción del artista de seguir defendiendo la vocación y el pensamiento más allá del tiempo, y que te respeten por eso cualquiera sea el ámbito. Saber que del otro lado del escenario la gente siempre está ahí es la zanahoria que te alimenta el alma para componer y cantar. Y por otro lado está ese escalofrío al pensar que pasó tanto y aún hay situaciones del país que se repiten, que nos hacen retroceder. Y por eso, cuando me preguntaron qué escribiría para los tiempos que corren, me salió decir 'Informe de situación' porque tiene semejanzas con el presente y es muy difícil volver a repetir una canción con esa intensidad si todo sigue estando allí.

¿Cuánto hay en el debe y en el haber en 35 años de democracia?

Creo que haberla sostenido en distintas etapas- pensando en las crisis del Plan Austral, el vaciamiento de los '90 y el estallido social de 2001- es destacable. Después, no podemos analizarla sin un contexto global, donde vemos la situación de Brasil y lo que está pasando en Francia con los chalecos amarillos, que deja al desnudo las explicaciones del Gobierno sobre las movilizaciones en nuestro país y que son alentadas por intereses de la oposición. Hay un retroceso en materia de derechos adquiridos y una pérdida del empleo que resulta dolorosa para una sociedad que eligió un sistema político para progresar, pero que la han envuelto en una trampa económica que no ha hecho más que privarla de la felicidad.

¿A qué atribuís la repetición de errores que distorsionan la vida?

Hay un elemento que siempre tuvo su influencia en la vida social y política, pero no tanto como ahora, porque más allá del daño económico por la falta de trabajo y el impacto que esto tiene en la gente, la división entre los argentinos ha sido fogoneada muy fuertemente desde los medios. Y esta democracia que parimos en el '83 fue para llegar desde la memoria a la verdad, y desde ese lugar a la justicia, cuando hoy nos encontramos frente a un panorama de absoluta desigualdad y falta de equidad. Esa separación muy fuerte de sectores sociales y entre familiares y amigos es un dato muy cruel de la realidad. Y como autocrítica siento que desde el campo popular no supimos extender los lazos suficientes a sectores más amplios de la sociedad para que esto no sucediera. 

¿Qué te ha devuelto la esperanza en estos años?

Celebro este colectivo de mujeres saliendo a reclamar por sus derechos, porque esto es parte de otras mujeres que en otros tiempos han pensado este país desde otro lugar. Pienso en mi madre que, más allá del amor entrañable que sigo sintiendo por ella, lo que hizo durante su vida fue lo sustancial, que es defender el afecto dentro de la familia, y también tuvo la visión como para acompañar un sueño. Ella no perteneció a Abuelas ni a Madres de Plaza de Mayo, pero sí estuvo muy cerca de ese colectivo y empeñada en buscar a su hija, a mi hermana Cristina, y yo fui como cualquier hermano beneficiado por ese afecto, amor y cariño. Por eso, más allá de las acciones militantes que uno puede aplaudir, más que con el puño levantado, yo tengo la imagen de mi hermana Cristina, los dos subidos a un árbol y comiendo mandarinas.

Como ciudadano, ¿qué te sigue rebelando frente al poder?

La apuesta siempre dentro de una democracia es a la política, a sus dirigentes: se elige a alguien que sea capaz de conducir determinadas situaciones como las que estamos viviendo. Pero habrá que exigirles que no todo termina con una votación, porque cuando los gobiernos se distancian de las verdades del pueblo, por más que intenten maniatar la conciencia popular, si no son los partidos ni las organizaciones sindicales, son los movimientos colectivos los que se suelen anticipar a los hechos y se terminan rebelando. Es injusto lo que este Gobierno nos está proponiendo. Yo nunca me imaginé una Argentina así y siento una pena enorme y profunda al ver situaciones del pasado que se repiten.

El fútbol y las pasiones modernas

Sus canciones se transformaron en himnos en los estadios de fútbol. Sobre todo, dos de ellas, 'Sobreviviendo' y 'Todavía cantamos', entonadas por las hinchadas de River y Boca, situación que pudo comprobar en un súperclásico al que lo había invitado el recordado Juan Alberto Badía: "Ese día, mi hijo Lautaro, que entonces tenía entre seis y siete años, al escucharlas me tiró del pantalón y me dijo: 'Papá, papá, te están robando tus canciones'". Confeso hincha de Boca, el cantautor sintió una gran decepción cuando la súperfinal de la Copa Libertadores se terminó jugando en Madrid, tan lejos del corazón de millones de argentinos. "No quiero pecar de inocente, pero creo que la situación que se vivió respondió a intereses muy concretos y determinados que no querían que el partido se jugara en la cancha de River. Me cuesta aceptar lo que pasó". 

Comentarios1
Matias Mayol
Matias Mayol 08/06/2019 12:31:17

me canso su verso don Victor... reparta la guita que gano con los mas pobres.

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