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Martina Gusman: "Estudio psicología para ayudar en la vida real"

La actriz, pareja del director Pablo Trapero, vuelve a la pantalla chica con la segunda temporada de El marginal. Militancia social y mindfullnes para encarar personajes complejos.  

Martina Gusman:

Plenitud. Así define su presente la actriz Martina Gusmán, que viene de protagonizar dos éxitos populares: la comedia teatral Falladas y la miniserie policial El marginal. Madre de un adolescente de 15 y de una beba de un año, lleva 16 temporadas de vida y trabajo compartidas con el cineasta Pablo Trapero (El clan, Elefante blanco, El bonaerense, Carancho).

Tras el suceso de la primera temporada de El marginal, la serie policial producida por Underground (Sebastián Ortega y Pablo Cullel), basada en una idea de Israel Adrián Caetano y con dirección de Luis Ortega, están avanzadas las negociaciones para comenzar a grabar, en octubre, la segunda parte de la historia, donde Gusmán volverá a compartir protagónico con Juan Minujín. “La idea es hacer una precuela, contando cómo cada uno de los grupos fue llegando a la cárcel y construyendo su espacio de poder allí”, revela.

A fines de 2016, la miniserie se llevó las 12 estatuillas por las que estaba nominada en los Premios Tato, que entrega la Cámara Argentina de Productoras Independientes de Televisión, incluida la de Mejor Actriz Dramática para Gusmán. Emitida en la TV Pública, desembarcó en la plataforma Netflix América Latina y se llevó el Gran Premio Internacional en la competencia oficial del Festival Series Manía, celebrado en París.

Las películas de Trapero siempre se enmarcan en contextos sociales marginales. Y tus personajes atraviesan situaciones complejas. ¿Compartís su visión?

Sí, porque él propone una empatía con esos personajes individuales que tienen historias universales. Son películas que podés transitar con los cinco sentidos. En Leonera, investigué y me entrevisté con mujeres presas, durante un año; en Carancho, estuve yendo durante 6 meses a las guardias en hospitales públicos; en Elefante blanco, visité varias villas. Antes, entre mis 13 y mis 19, milité en la Villa 1-11-14, donde daba clases de apoyo escolar en un comedor infantil. Y hace dos años que estudio la carrera de Psicología, para entender la problemática social y ayudar en la vida real. Además, estoy colaborando con la Fundación SI, algo que me hace sentir mejor persona.

Tenés un hijo adolescente y una beba de un año. ¿Te costó volver a empezar?

Estoy en un momento de mucha plenitud. Volví a ser mamá después de 15 años, es cierto. Pero la verdad es que decidimos tener nuestros dos hijos a conciencia. Cuando nació Mateo, tenía 23 años y Pablo, 30. A partir de ahí, el foco estuvo en la profesión y también en los viajes que tuvimos ganas de hacer. Éramos una familia rodante, contruyendo, generando y produciendo por el mundo. Hoy, todo está encarrilado: hay sueños logrados y algunos por cumplir, pero mi nivel de madurez es otro. Siento que estoy mucho más conectada con la femineidad, con la maternidad, y disfruto más el presente.

¿Es desafiante criar a un varón de 15 hoy?

Según Mateo, soy muy sobreprotectora. Estoy muy atenta con el tema del alcohol y las drogas. Tenemos charlas extensas, muy abiertas, haciéndole entender que todo llega en la vida, pero que no es lo mismo el qué, el cuándo ni el cómo. Le explico que no es lo mismo fumarse un porro a los 15 años en una plaza, que a los 20 con amigos en la playa o a los 30 con la pareja. Nunca hablamos desde la censura ni la prohibición. Siento que en mi adolescencia no había tantos riesgos, pero a los chicos de hoy los veo lejos de ese contexto. Por eso me gusta que invite a sus amigos a casa, para conocerlos y explorar la onda.

Con tantos roles protagónicos densos, ¿cómo encontrás el equilibrio?

Hago meditación, yoga y mindfullnes, que me ayuda a vivir el presente sin recurrir a la nostalgia del pasado ni alimentar la ansiedad por un futuro que es incierto. Todos los miedos desaparecen si ponés la energía en el ahora, sin apegarte a nada ni a nadie.

La versión original de esta entrevista fue publicada en la edición 188 de Clase Ejecutiva, la revista lifestyle de El Cronista Comercial.