MIÉRCOLES 13/11/2019
Karina Noriega: “Escribo por necesidad creativa, carnal y espiritual”

Karina Noriega: “Escribo por necesidad creativa, carnal y espiritual”

Cronista de la temporada de verano de las celebridades en Punta del Este, publicó una autobiografía novelada sobre los escándalos privados de los famosos en el balneario top.

"¿Cómo es escribir sobre (o más bien construir) historias sentimentales así? Cuando sabés que los personajes célebres en cuestión son infieles, que la relación es un bluff o cuando de hecho tienen una historia con vos. Bueno, eso se llama tomar la vida como líneas para ser escritas, como si todo fuera parte de un guión que se está a punto de rodar. Como dijo Don Draper en Mad Men: ‘Lo que llamás amor fue inventado por tipos como yo para vender medias’”.

Haciendo equilibrio entre el escepticismo como escudo y la ingenuidad como arma. Así vive su primera temporada estival como recién separada Carolina, la protagonista de 'Verano. Un diario íntimo' (Planeta), la nueva novela -que coquetea con la autobiografía ficcional- de Karina Noriega. Con más de una década como editora de revista Gente y varias millas de vuelo como cronista de las revistas Rolling Stone y Los Inrokuptibles, Noriega es una habitué profesional de esas cumbres y abismos borrascosos donde las celebridades se muestran como son: el backstage de un recital, el after de una ceremonia de entrega de premios, la negociación de los términos para protagonizar una cover story, las confesiones a los gritos en el spa de un cinco estrellas...

Ya en 2015, Noriega había avivado el fuego de la hoguera de las vanidades mediáticas con su ópera prima, 'Punta del Este. Una novela', el relato del ascenso y caída de un relacionista público en plena high season en formato de relato coral que, en clave de ficción, blanqueó muchos de los rumores nunca confirmados sobre los grandes escándalos privados de las figuras públicas que se dan cita cada enero en el balneario top uruguayo. Ahora, la también guionista dobla la apuesta: en formato de diario íntimo, 'Verano' late al ritmo de las andanzas de una periodista de espectáculos que, liberada de compromisos propios y mandatos ajenos, decide cruzar al otro lado del espejo y experimentar el lado erótico de la frivolidad del star system.

'Punta del Este' es una crónica novelada, basada en hechos y personajes (famosos) reales. ¿Por qué elegiste que tu segundo libro, 'Verano', fuera un diario íntimo de ficción donde reaparecen algunos personajes de tu primer libro?

Se dio en el mismísimo verano en el que viajé a Uruguay para presentar 'Punta del Este'. Sentí la necesidad de hacer hablar a mi alter ego, personaje que había aparecido en esa novela en unos capítulos y al pasar, y que se vinculaba con uno de los tantos personajes corales. No fue algo que pensé si no que puse en acción de modo inmediato, en la cama del hotel en el que estaba alojada. Estaba recién separada y digamos que puse bastante de mí en la protagonista, y al revés. Porque escribir el libro fue muy similar a vivirlo, y viceversa.

Definís a 'Verano' como un spin off de tu ópera prima. ¿Por qué elegiste, o acaso necesitaste, que fuera protagonizado por tu alter ego?

En el primero, mi voz era un testigo que observaba y narraba, algo que denota la tapa: una postal obvia y tradicional de Punta del Este, con los yates enclavados en el puerto, como símbolo de una vida aspiracional pero proclive a esfumarse y dejarte vacío. En este, por la portada puede que no haya dudas de que se trata de ‘literatura del yo’, pero hay más de artefacto de época sobre la era narcisista que vivimos. Fue evolución natural.

¿Cuál fue la repercusión de tu primera novela en ese jet set vernáculo cuyos secretos expusiste en tu primer libro? ¿Y cuánto influyó en el espíritu, tono, foco y abordaje del segundo?

El balance del primer libro fue muy gratificante: la gran mayoría comprendió que, aunque disparado por la realidad, no dejaba de ser una ficción. Si bien jugué con la advertencia de “cualquier similitud es pura coincidencia”, rápidamente se pudieron establecer vínculos. El pretexto de continuar cierta temática ‘de lo veraniego’ en éste, por muy banal que fuera, fue excusa y mueca cínica, si querés: “Sigamos investigando todos los matices de lo efímero y de lo superficial, que por ahí también puede haber sustancia”. Fue una necesidad creativa, carnal y espiritual, una catarsis que me dejó en claro que la ficción salva.

¿De qué paradigmas, mandatos o incluso vicios del oficio periodístico necesitaste desprenderte para novelar tus experiencias como cronista del star system argentino?

A mí me gusta decir que mi primera ficción fue como salir del closet del periodismo: no había respuestas que debiera dar a nadie, ni reclamos que atender, ni formatos que respetar. Mi historia iba a ser contada como quisiera, lejos de la expectativa ajena y los prejuicios de lo que se esperara de una periodista aunque el fresco que pintara tuviera muchos puntos en común con lo que trabajo a diario. Escribir es escape, fantasía, un mood y un ticket de por vida adónde quiera viajar y lo que quiera vivir.

¿Cuál fue el criterio que utilizaste para elegir las anécdotas verdaderas que incluiste y las celebrities reales a las que aludís, y por qué algunas las enmascarás menos que a otras?

Te diría que mi criterio es incluso poner en duda las cosas reales, tal como ocurrieron. Imaginarlas y reescribirlas, reconstruirlas o deformarlas es algo que guardo sólo para mí… Y me provoca placer infinito: no tanto por el hecho de resguardar lo ficcional de lo real, sino porque ese momento en el que escribo es mi mundo, donde quiero vivir.

¿Cómo pitchearías tu nueva novela?

Desde la infancia nos adoctrinaron con un chip sobre cómo sentir. Nuestra educación sentimental sólo conocía de princesas de cuento que tomaban decisiones para tener ‘finales felices’. No nos enseñaban el placer sino las obligaciones. Después de 10 años, una escritora se rebela contra el mandato de la vida en pareja y, movida por el deseo, se entrega al placer, encontrando nuevos modos de relacionarse, gozando de su autonomía y prefiriendo quedarse en la fragilidad del romance, en un verano que dure toda la vida y que a veces se puede parecer a un sueño del que no quiere despertar.

¿Qué aprendiste sobre vos misma en estos años en que, como editora de Gente, tenés acceso al lado be de los ricos y famosos?

Podría decir que mi capacidad de persuasión. Y que puedo transformar todo en literatura.

¿Creés que el deseo femenino activo, incluso explícito, de tu nueva novela opera como un reflejo fiel de esta época?

Tal cual. Y me encanta que hagas foco en eso. Incluso hasta la desilusión de la protagonista por las relaciones heterosexuales y la experimentación del deseo con chicas se inscribe ahí: en el goce y el deseo como estandarte, muy lejos del adoctrinamiento patriarcal del placer y los sentimientos.

Le dedicaste este libro a tu hija de 6 años. “Para Rubí. Para que nunca dejes de desear y ser libre”. ¿Por qué?

Lo mejor que le puedo dejar es feminismo en actos.

 

Srta.  Maliboo
Bajo ese seudónimo en Instagram (que en Twitter muta a @lady_malibu), Karina Noriega comparte el backstage de su día a día como periodista y editora de Gente, la revista de actualidad y del corazón que, desde hace una década, le da acceso privilegiado a los mundos privados de las figuras públicas. 

 

¿Ya tenés pensada la tercera parte de esta saga? Y siendo una historia tan audiovisual, con sus referencias al cine y la música en cada capítulo, ¿quién la protagonizaría si fuera una serie de Netflix?

Sí, ya estoy en eso: escribiéndolo y dándole forma, armando el universo de un nuevo autodescubrimiento. Qué difícil elegir a alguien para protagonizar una serie… Pero si jugamos, jugamos a lo grande: elegiría a Chloë Sevigny.