Florencia Raggi: poliamor, arrugas y su difícil debut como modelo

Florencia Raggi: poliamor, arrugas y su difícil debut como modelo

Protagoniza una obra de teatro sobre el mandato de perfección física que se impone a las mujeres. Y graba la miniserie sobre Carlos Monzón que se estrenará en 2019.

"La belleza no pasa por una forma. No tiene que ver con el color de pelo, de ojos, la altura, el talle… Es algo energético, que trasciende y que sale de adentro de una, y tiene que ver con el estado de ánimo, la actitud ante la vida, el autoconocimiento, el respetarse. Para mí, la gente realmente bella es la que es realmente feliz consigo misma”. Lo expresa la actriz Florencia Raggi, dueña de una belleza tan natural como luminosa.

Hora pico: mientras muchos emprenden el regreso a casa, se la puede ver cruzando la avenida Corrientes con su figura esbelta y su pelo ensortijado. Lleva un bolso colgado del hombro, viste ropa cómoda, sandalias bajas y se detiene en la puerta del Multitabarís Comafi al mismo tiempo que un turista mendocino le pide una selfie, a lo que accede con simpatía.

Ya en el hall, la intérprete de exitosas tiras televisivas como Poliladron, Carola Casini y Milady propone conversar en el corazón de una de las tres salas del recientemente inaugurado complejo teatral donde protagoniza Cuerpos perfectos, la obra de Eva Ensler –autora de Monólogos de la vagina– donde comparte cartel con Andrea Frigerio, Soledad Silveyra y Laura Oliva, bajo dirección de Manuel González Gil. ¿La premisa del guión? Para muchas personas, sus cuerpos son territorios de los cuales quisieran escapar. Y el deseo de tener un cuerpo perfecto las lleva, muchas veces, a someterse a constantes privaciones, esfuerzos e incluso a entrar en un quirófano sin reparar en los riesgos. “Apenas leí el libro, acepté sumarme sin dudar. Me atrapó porque, sin bajar línea, tiene un subtexto que moviliza y hace reflexionar sobre cómo habitamos nuestro cuerpo: ¿nos conectamos, lo sentimos, lo queremos?”.

Fuiste una modelo muy cotizada. ¿Cómo evolucionó la relación con tu cuerpo con el paso de los años?

Es un tema que me interesa, lo exploro, lo estudio. Mi relación con el cuerpo ha ido cambiando con el tiempo y va mucho más allá de la apariencia física. Para mí, el cuerpo es análogo a la mente y al espíritu.

El mandato del cuerpo perfecto se impuso, históricamente, en las mujeres. ¿Creés que las nuevas generaciones, con su mayor conciencia feminista, lograrán superarlo?

¡Es un tema complejo! En la obra interpretamos a mujeres bien antagónicas. Uno de mis personajes está pendiente de las cirugías por una gran inseguridad, y otra es una mujer que responde al canon de belleza de la época pero, si bien no tuvo problemas con la  estética, tiene otro tema con su cuerpo que para ella es grave. También aparece una tatuadora que reniega de la lipoaspiración pero se perfora el cuerpo.

¿Creés que las redes sociales generan una dependencia del like que puede ser nociva?

Para mi generación, que no nació con las redes sociales, es difícil de procesar. El tema de las redes lo manejo como prueba y error: cuánto expongo, cuánto guardo. Mis hijos, en cambio, están muy pendiente: si bien no me gusta, sé que lo viven con otra naturalidad, con otra frescura y que están más desapegados. El cambio es inevitable, pero me parece que los extremos no están nada buenos.

Eras muy joven cuando empezaste a modelar. ¿Te costó lidiar con la presión de la perfección física?

Era muy insegura porque no estaba en sintonía con mi cuerpo. Era muy flaquita, mucho más alta que el resto de mis compañeras, no tenía ninguna curva… Y si bien no lo padecía, no me plantaba con seguridad. Pensaba algo que, de casualidad, dice mi personaje en la obra: “¡Estoy cansada de vivir con esta eterna insatisfacción!”. Porque salir en las tapas de las revistas no me devolvía la felicidad que necesitaba ya que eso era mi trabajo, nada más. Con la madurez, hay un replanteo inevitable sobre el paso del tiempo y la finitud. Pero no querría volver el tiempo atrás. ¡La aceptación y el ponerse en movimiento en vez de recurrir al botox es prioridad! Obvio que me miro al espejo, pero no me obsesiono. Voy a la cosmetóloga, hago ejercicio, tomo mucha agua. Si un papel me asegurara no tener arrugas, ¡lo firmaría! (risas).

 

Monzón, la serie

Mientras disfruta de las últimas funciones del año de Cuerpos perfectos (reestrena en las primeras semanas de enero), Raggi revela que “estoy grabando la serie sobre la vida del exboxeador Carlos Monzón: serán 13 capítulos donde interpreto a Patricia Roselló, su abogada defensora”.

¿Cómo te definís en tu rol de mamá?

Disfruto mucho mi rol de madre de Renata (19 años) y Francisco (17). Siento que soy una mamá atenta, presente. Cuando me necesitan estoy, más allá de mis compromisos laborales. Eso no quiere decir que los espero con el vaso de leche detrás de la puerta. Y si bien soy de poner límites, pueden contar conmigo siempre.

Llevás más de 20 años en pareja con Nicolás Repetto. ¿Cuál es la fórmula?

Sería más difícil estar sin él que con él, porque hay una atracción mutua, ganas de compartir cosas, de que sea mi compañero, porque lo admiro y respeto. ¡Sigo eligiéndolo! Tenemos nuestras crisis o discusiones, como cualquier pareja que convive, pero eso no me hace dudar de seguir.

¿Cuál es tu postura sobre el poliamor?

Me parece que los seres humanos no somos muy monógamos, sino que es algo que responde a una cuestión cultural y social, de acuerdos a los que estamos acostumbrados. Pero también creo que la mayoría no tenemos la capacidad para vivir naturalmente el poliamor. Si bien no lo practico, tampoco lo critico ni lo juzgo. Estoy muy bien en pareja de dos. Si bien creo que no tendría la valentía de implementar otro sistema, siempre es positivo estar abierto a los movimientos y las necesidades de cada uno.

¿Cuál es tu postura sobre el aborto?

Estoy a favor de la despenalización del aborto. La aprobación de la ley es una cuestión de tiempo: va a salir porque es algo de sentido común. Acá no se trata de promocionar el aborto, sí de que haya buena educación sexual para que no haya mujeres en riesgo. A quienes defienden a ultranza la vida de esa célula que se va a ir formando a lo largo de 9 meses les digo que no es cuestión de obligar a alguien a que tenga un hijo. Mi hermana casi se muere porque tuvo septicemia generalizada.

Además de la vida en familia y el trabajo, ¿cuál es tu fuente de placer y refugio?

Me da mucho placer estar frente al mar. Mirar el horizonte desde la orilla es una necesidad porque, sino, la vida me da claustrofobia.