Es abogada, publicó 10 novelas románticas en 10 años y todas son best-seller

Es abogada, publicó 10 novelas románticas en 10 años y todas son best-seller

Gloria V. Casañas es referente de la nueva generación de escritoras de novelas románticas históricas del país. A una década del lanzamiento de su ópera prima, presenta su décimo libro, secuela de aquella historia ambientada en la Patagonia que la convirtió en best-seller. 

Vivir mil vidas. Ser una valiente y decidida maestra estadounidense traída por Sarmiento al país. O una hermosa mestiza de piel morena y cabellos rubios que encuentra la plenitud de su vocación y el amor de su vida en la agitada Boston de finales del siglo XIX. Tal vez un soltero codiciado en la Argentina convulsionada de 1876, o el chamán cherokee del Clan del Lobo que acaba de vengar la muerte de su padre y huye en un barco. “Creo vidas para poder vivirlas”, justifica Gloria V. Casañas, abogada y docente que comenzó a escribir en 2008 y acaba de lanzar 'La mirada del puma' (Plaza&Janés Editores), su décima novela en 10 años.

“De chica fui muy soñadora: cuando leía, vivía la vida de los personajes. De adulta, me pasa lo mismo: escribir es como vivir muchas vidas. La tuya y todas las demás”, cuenta Casañas en una tarde soleada de invierno, mientras bebe un café con leche que acompaña con un pain au chocolat que el mozo le recomendó que no dejara de probar.

Gloria escribe novelas románticas que divide en dos series: la contemporánea y la histórica. Son relatos de vida y amor entre personajes fuertes, particulares, con presencia, reales. Su obra tiene la peculiaridad de que los protagonistas viajan de una a otra novela para seguir viviendo en otros planos, en otras historias que ya no son las propias, pero de las que no desaparecen. Ese es su sello distintivo: lograr la continuidad de sus héroes y heroínas.


¿La continuidad de los personajes a lo largo de tus 10 novelas surgió naturalmente o fue un rasgo distintivo buscado?

Fue así desde que empecé a escribir. Siempre encontré personajes que me interesaba seguir: revolver un poco más en ellos, en su vida, ver a dónde iban, porque me gustaban a mí. Eso empezó a ser una suerte de sello porque terminé haciendo una serie histórica que está vinculada por los personajes. Siempre aclaro que las novelas son independientes y que cada una se puede leer sin las anteriores: tienen su propio final, su propio eje. Pero sí tienen este caminar de los personajes por las novelas que, quien los conoce, losreencuentra. En todas las historias hay personajes anteriores. La única que me había quedado suelta era 'En alas de seducción', porque nunca había llegado el momento de retornar… Hasta ahora.


¿Por qué la secuela de 'En alas de seducción', tu opera prima, se publica 10 años después?

No fue planeado. Es un regreso al pueblo donde transcurría la primera novela, pero también es un regreso a la novela contemporánea. La estuve escribiendo durante todo este tiempo. Digo que es ‘la novela más larga del mundo’ porque la escribí mientras escribía las otras. Siempre tuve el deseo de volver a Los Notros y continuar la historia con personajes nuevos, pero aparecían los proyectos históricos que me interesaba hacer y quedaba postergada. Yo la seguía, retomaba y continuaba la historia, me imaginaba situaciones, hasta que el último verano le dije a mi editora: “Me la llevo de vacaciones y la termino”. La verdad es que fue una linda oportunidad sacar 'La mirada del puma' justo 10 años después de publicar la primera parte.


¿Cómo lográs crear historias diferentes en las que, aunque los protagonistas se entrecrucen, la trama no se repite?

Ese sí que es un miedo grande que tengo. No me gusta repetirme, no me gusta repetir la psicología de los personajes. Analizo mucho eso. Si hay un personaje que por su idiosincrasia puede resultar parecido a otro, me quedo pensando mucho en él para descubrir los rasgos que lo hacen diferente. No me gustan los moldes ni los prototipos. Siempre quiero que cada novela sea original, que no tenga parecido con ninguna. Lo tomo como un desafío. Y cuando encuentro la diferencia, ahí me asiento y hago hincapié. Y lo mismo con las historias. Tengo una lucha continua conmigo misma: mi imaginación me desborda a veces, al punto de crear dos caminos para una novela y después tener que resolver por cuál voy.

Con tantas ideas en carpeta, ¿cómo decidís sobre qué escribir?

Hay temas que me encantan. La frontera entre dos culturas, como la cosmovisión de los nativos en contraste con la de los colonos, por ejemplo. También me gustan mucho los inicios de las cosas. Hay disparadores, pero en general elijo temas que me interesen. No me importa demasiado si en el momento está de moda tal o cual cosa: elijo algo que ya sé de antemano que me atrae y espero que les guste también a los demás, para que la novela tenga éxito.

El método Casañas

Gloria no tiene una rutina de escritura. Escribe en su mente cuando tiene ganas. Desarrolla todo en su cabeza y, cuando tiene todo más o menos armado, se sienta y lo suelta. En papel vuelca las investigaciones y la novela, en computadora. El cuándo es un poco aleatorio. Depende del tiempo que disponga. No lo hace todos los días y no tiene horarios, aunque sí momentos que le rinden más, como la mañana, que es cuando está más activa mentalmente. Nadie lee lo que escribe mientras dura el proceso de creación, excepto su editora. Nunca lo comparte. Esta rutina es así desde que comenzó, cuando era chica y componía poesías.

¿Es difícil escribir sobre el amor?

No, aunque las historias no son ideales y las cosas que pasan a veces no sean lindas. Es maravilloso el hecho de que el amor siempre triunfe en estas novelas románticas posmodernas. Pero el amor también triunfa en la vida real. No creo que haya que mostrar siempre un final trágico o infeliz. En las novelas pasan muchas cosas pero hago que, por lo menos, el amor llegue a buen puerto.


¿Por qué te dedicaste al género romántico?

La novela romántica lo tiene todo: romance y aventura, exotismo si está en lugares lejanos o remotos, y la psicología de los personajes. ¡Me parece imposible que no te atrape una novela romántica! Empecé escribiendo poesía, después pasé a los cuentos y siempre la novela me parecía una meta. No pensaba en una novela romántica cuando era más chica, pero al leerlas de grande me di cuenta de que recuperaba en ellas la pasión por la lectura que tenía en la adolescencia y en la infancia. Una novela romántica bien escrita te tiene que atrapar y te tiene que provocar lo que yo sentía cuando era chica: no poder dejar de leer.


Pese a que las cifras de ventas son elocuentes, el boom de la novela romántica suele ser subestimado, con argumentos abiertamente prejuiciosos. ¿Cómo lo llevás?

Creo que los que escribimos y los que leemos este estilo de novelas no nos tenemos que hacer cargo del prejuicio ajeno. Existe un pseudo intelectualismo que desvaloriza las historias sentimentales, desvaloriza el amor y lo considera cursi llevado a la novela. Pero, para mí, todo lo que está bien hecho es bueno, no importa el género. Si una novela romántica está bien escrita, merece ser leída.


¿Te sentiste frustrada alguna vez en el transcurso de tu meteórica carrera como escritora?

No hasta ahora. Y espero que no me ocurra. Creo que no me pasó porque no me siento ‘¿a ver qué escribo?’ Eso es una fuerte frustración. Es lo que llaman el pánico de la hoja en blanco. Me siento cuando ya sé qué voy a escribir. Tampoco nunca me quedé sin ideas: mientras más escribís, más ganas y mejor lo hacés. Creo que una se alimenta permanentemente con la escritura y la lectura. Hasta ahora, escribo sólo por gusto. Entonces, si veo que lo que estoy haciendo no vale la pena, si es una idea que no está desarrollada o que no tiene ningún sentido dentro de la novela, me levanto y me voy. Ya vendrá la inspiración más adelante.

Comentarios4

Capullo, las mujeres no importa lo frustradas o deprimidas que se sientan, van por ropa y zapatos, ahora le suman el celular. La frutilla del postre son los libros románticos, pero ahora con abundante sexo. Nunca cambiarán. ¨rubenardosain.wordpress.com¨

Enrique Finochi
Enrique Finochi 19/09/2018 12:22:58

Tanto hincapié en la imagen deja en claro su evidente distancia de otros lenguajes.

David P
David P 19/09/2018 11:22:59

Increíble! como hizo para dejar de ser abogada?

Jose Gustav
Jose Gustav 19/09/2018 12:26:18

Un día dijo "Voy a ser mejor persona", y así empezó.