Duelo de economistas: Diego Giacomini vs. Martín Tetaz

Duelo de economistas: Diego Giacomini vs. Martín Tetaz

Dólar, inflación, crecimiento, deuda. ¿Cuáles son los aciertos y errores de la gestión de Mauricio Macri a un año de las elecciones presidenciales? 

Picos históricos en el precio del dólar. Nuevas metas de inflación que, según la mayoría de los pronósticos, serán superadas. Escalada de conflictividad con una parte del sindicalismo. Crecimiento moderado. Con aroma a campaña anticipada, este año marca un claro punto de inflexión en la presidencia de Mauricio Macri. Los economistas Diego Giacomini y Martín Tetaz analizan el impacto de este escenario en la proyección del  modelo de Cambiemos más allá de 2019. 

El dólar trepó a picos históricos. ¿Cómo seguirá?

DG: Creo que en 2018 vamos a tener un escenario en el cual el dólar le va a ganar (no por mucho) a la inflación, con lo cual el tipo de cambio real se va a depreciar un poquito. Detrás de la suba del dólar no hay un problema de escasez sino de exceso de oferta de pesos. En la Argentina la demanda de pesos es solamente para comprar bienes y servicios, mientras que la demanda de dinero por motivo ahorro se realiza en dólares. Entonces la gente sale de los pesos, se va a los dólares, aumenta la demanda de pesos y la de dólares, y sube el tipo de cambio. El precio de los bienes y servicios también va a terminar aumentando, pero sube más lentamente porque responden con rezago a la política monetaria expansiva. El mensaje de este BCRA  es el de un Banco Central normal pero no actúa en consecuencia, porque sigue emitiendo de más y a un ritmo muy parecido al cual emitía bajo la administración kirchnerista en sus últimos dos años. Y el nivel de actividad también es parecido. Entonces, si en ambos escenarios emito parecido y el nivel de actividad es similar, la inflación no puede ser diferente. Y como va a seguir habiendo inflación, el dólar va a seguir subiendo.

MT: El tipo de cambio es un precio libre y no es objeto directo de la política monetaria, que está focalizada en la inflación por medio de la tasa. A los distintos sectores de la economía, incluido el Gobierno, puede gustarles un dólar más barato o más caro, del mismo modo que a mí podría gustarme medir un poco más o pesar un poco menos. El dólar, como todo precio, es un resultado, no una variable exógena. Dicho esto, hay dos factores que mueven la cotización: internos y externos. Con el programa de metas de inflación, el dólar sufre cada vez que las expectativas del público difieren de la meta del Central, porque la bala de plata del banco es la tasa de interés, que sube en ese caso, incentivando el ingreso de capitales y la baja del tipo de cambio. Esto quiere decir que la brecha entre la meta inflacionaria y la realidad se paga con dólar más barato. Por el lado externo, el tipo de cambio funciona como un amortiguador, copiando “los pozos en la ruta”. Si se presenta algún shock externo, el dólar acusará recibo, pero no hay modo de saberlo con anterioridad.

¿Cuál es la mayor crítica económica a Macri?

DG: En un plano más conceptual, creo que el gobierno de Mauricio Macri nunca tomó conciencia del rol histórico que le cabía de cambiar, en serio, las políticas populistas que tiene la Argentina hace décadas. El Gobierno no honró el nombre de la coalición que lo llevó al poder y no cambió su política monetaria, su política fiscal ni su política de ingresos: siguen siendo políticas de corte populista. Por ende, no puede haber cambios de fondo en los resultados. En segundo plano, tiene un organigrama de ministerios bajo el cual es imposible aplicar un plan económico consistente que, justamente, cambie las cosas de fondo. La economía, que es el principal problema de nuestro país, tiene el gabinete atomizado en 6 ministerios diferentes con dos coordinadores de jefatura de Gabinete y un Jefe de Gabinete que pretende coordinar lo incoordinable. Acá tiene que haber un cambio de organigrama del sector público, donde haya un Ministerio de Economía que aglutine todos los campos económicos bajo sí mismo, porque eso va a facilitar un buen diagnóstico, y el desarrollo y aplicación de un plan económico integral. Y tiene que haber cambios de nombres. La mayor aberración técnica e intelectual de estos dos años fue la Jefatura de Gabinete tomando por asalto el Banco Central y las políticas monetarias: eso no pasa en ningún país serio.

MT: La mayor crítica es el gradualismo. Este gobierno tuvo (y sigue teniendo) muchos problemas para explicar una cosa muy simple: que la gente que puede tiene que pagar lo que consume, como hace con el celular, la nafta o el cable. Es inmoral que el Estado le pague una parte de la factura de luz y gas a la clase media y alta cuando al mismo tiempo hay 28% de pobreza. Además complica el ajuste fiscal, obliga a tomar deuda para financiar el déficit y hace más difícil el combate contra la inflación. Lo mismo ocurre en materia monetaria: es muy difícil bajar la inflación cuando seguís emitiendo, incluso cuando fabriques menos plata sin respaldo que antes. Para que se perciba un cambio de régimen que noquee a la inflación debe haber tolerancia cero con la emisión.

¿Se cumplirán las metas actualizadas de inflación este año?

DG: Creo que si no hay un cambio de fondo en la política monetaria, las metas de inflación de 2018-2019 no van a ser alcanzadas. Todo proceso de desinflación necesita un ancla. En el inflation targeting el ancla es la reputación y la credibilidad del Banco Central, entonces la gente alinea sus expectativas con el mensaje de la autoridad monetaria. El problema es que en la Argentina venimos de cambiar 6 signos monetarios, pasar dos hiperinflaciones, la salida de la convertibilidad, una inflación que de 2012 a 2017 fue 30 % promedio anual: así, el Banco Central no tiene credibilidad ni reputación. Entonces, el sistema de metas de inflación se queda sin ancla. Y, al no bajar las expectativas de inflación, no baja la inflación. Peor aún: después de la conferencia del 28 de diciembre, cuando la Jefatura de Gabinete toma por asalto la política monetaria e invade el Banco Central, dinamita y hiere de muerte la reputación y credibilidad de esa entidad, a la que ya nadie le cree. Cuando miro la inflación promedio mensual del segundo semestre de 2016 fue 1,4 %, se empezó a aplicar inflation targeting y saltó a 1,9 % en el primer semestre de 2017 y 1,8 % en el segundo semestre.

MT: Las metas no son pronósticos: son metas. Lo cierto es que nadie espera hoy que la inflación sea 15 % sino que las estimaciones están más cerca del 20 %. Esto quiere decir que el sesgo de la política monetaria (la dieta, para ponerlo en términos más populares) seguirá siendo contractivo todo el año. El paciente se desinflará de ese modo: perderá peso, aunque no tanto como aspira.

¿Es  preocupante el nivel de deuda? 

DG: Luego de la pesadísima herencia que dejó la administración K, estaba cantado que cualquier gobierno que asumiera iba a tener que arreglar con los hold outs para volver al mercado internacional y endeudarse. El problema es cómo se usa ese financiamiento externo. Si te estás endeudando y ves que, al mismo tiempo, el gasto público no cede, la presión tributaria no puede bajar, el déficit fiscal aumenta (y, en el mejor de los casos, sigue constante), la inversión no pega ningún salto, no se genera empleo y la tasa de crecimiento del PBI per cápita es negativa, la deuda no se está utilizando de forma correcta. La Reserva Federal de los Estados Unidos planea subir la tasa a 2 % para fines de 2018, 2,5 % en 2019 y 3 % en 2020, y nuestro riesgo país empezó a aumentar. Entonces, si las tasas de interés están empezando a subir, hay que esperar que nos presten más caro, y este círculo vicioso del peso de la deuda y de los intereses en el resultado fiscal se vuelva más delicado. Este gradualismo no es gratis: tiene altos costos. El problema es que las metas fiscales de la Argentina no están bien diseñadas y son poco ambiciosas en relación al déficit fiscal

MT: Al Gobierno le faltó especificar cuáles son los senderos de la deuda bajo otros escenarios tan o más probables como los que plantea. Por ejemplo, ¿qué pasa con la deuda si la economía crece 2 % ó 1 % en los próximos 6 años?  ¿Qué pasa si la tasa internacional es 4 % ó 5 %? Y, sobre todo, ¿qué pasa si el mercado no compra el Excel de Hacienda y el riesgo país no baja, lo que haría crecer el pago de intereses parí passu con el ratio de endeudamiento? Por eso no me preocupa el nivel, sino la probable tendencia en los escenarios donde haya menos suerte.

¿Atacar el déficit o apuntar al crecimiento?

DG: La Argentina está inmersa hace 7 años en una estanflación de oferta por asfixia estatal. El sector público asfixia al sector privado con muy altos niveles de gastos y de presión tributaria que producen altos costos de capital e inflación, lo cual desincentiva la inversión, la acumulación de capital, la mejora de la productividad, la creación de empleo y, por ende, la ampliación de la capacidad de producción de la economía y, en consecuencia, impide el crecimiento económico. Entonces, claramente, para empezar a crecer primero hay que solucionar el déficit fiscal. Intentar resolverlo con crecimiento está mal y no va a llevar a buen puerto, porque es poner el carruaje delante de los caballos. La Argentina no va a empezar a crecer en serio hasta que se discuta lo que nadie quiere discutir: cuánto achicamos el Estado, dónde lo achicamos (para saber cuánto y dónde bajamos el gasto público) para poder bajar el déficit fiscal y luego reducir impuestos. Es mentira que el Estado no se puede achicar, es mentira que el gasto público no se puede bajar y es mentira que no se pueda alcanzar el equilibrio fiscal. Lo que pasa es que no tienen el diagnóstico correcto, no tienen la voluntad de hacerlo y mucho menos la valentía para encarar ese trabajo.  

MT: Con bajo desempleo coyuntural, cuellos de botella en infraestructura y riesgo país que no baja, las posibilidades de expandir la economía con más gasto son prácticamente nulas. Al mismo tiempo, toda inversión (pública o privada, interna o externa), que aumente la productividad de la economía, es bienvenida. El problema no es el corto plazo, sino el largo. Hoy sobra financiamiento para el déficit: el debate es si lo gastamos o lo invertimos.

¿Cómo se proyecta este 2018?

DG: Veo un año donde el nivel de actividad va a ser un poco más débil porque la inversión no se recupera todo lo que debería. Con mucha suerte llegará al 17 % del PBI, o sea, no sirve para empujar ampliación del stock de capital ni para acrecentar la capacidad de producción y generar nuevos puestos de trabajo. Los sectores que han sido ganadores en 2017 –como la construcción y la industria automotriz– seguirán siéndolo en 2018, pero con un poco menos de fuerza. Este año parece que vamos a tener una mala cosecha que implicará, aproximadamente, entre 0,5 % y 0,6 % del PBI. El nivel de actividad variará positivamente alrededor del 2 % ó 2,2 % del PBI, mientras que el año pasado cerró en 2,8 %. En materia monetaria-cambiaria-inflacionaria, va ser un año con más volatilidad: vamos a tener un dólar que le va a ganar marginalmente a la inflación, que va ser muy parecida a la del año pasado o inclusive puede ser algún puntito mayor, dependiendo de qué haga el Banco Central. Porque la Argentina está experimentando una caída de demanda de dinero que el año pasado no estaba presente. La devaluación del peso superará a la inflación más o menos por 5 puntos porcentuales, así que si la inflación ronda el 25 % el tipo de cambio se depreciará alrededor de un 30 %

MT: Con la política (errada) de cambio de metas de diciembre pasado, este año es poco probable que el dólar vuelva a perder con la inflación, lo que pincha el motor del consumo que alimentaba el dólar barato. Cuantas más paritarias cierren sin gatillo, también habrá una incertidumbre que reducirá la expansión del crédito, que queda como único motor del consumo. Empujará más Brasil –compensando en parte–, pero todavía no sabemos cuánto caerá el agro por culpa de la sequía que, aunque estará parcialmente contrabalanceado por efecto precio, pegará de lleno en el PBI a precios constates. Se esperan subas moderadas de tasas en los Estados Unidos y queda por ver el impacto Del pasaje a emergentes que probablemente consiga la Argentina en junio. Es probable que cerremos con un poco menos de crecimiento y una baja moderada de la inflación

Comentarios16
Pedro Iacobucci
Pedro Iacobucci 09/04/2018 07:58:54

Blanca Curi (RIP) y el Brujito Maya. Los economistas son los pitonisos del siglo XXI. No pegan una.

lec.cella .
lec.cella . 09/04/2018 04:06:03

Tetaz hace 5 años apoyaba el modelo K y hace tres meses dijo que el préstamo UVA era lo mejor de la vida, cuando hoy sale que el que sacó un crédito de 1 palo hace 2 años hoy debe más de palo y medio. Genio, jajaja

Dimas Carlos Peña
Dimas Carlos Peña 09/04/2018 07:53:47

la licuacion de deuda es gasto publico. si te toca a vos estav genial, si le toca a otro es un horror. No jodamos

Dimas Carlos Peña
Dimas Carlos Peña 09/04/2018 07:52:28

la licuacion de deuda es simplemente gasto público, si te toca a vosbienvenido, si le toca a otro es un horror. No jodamos

P eter
P eter 09/04/2018 04:39:34

Pensabas q te iban a liquar la deuda al no actualizar la inflación?

Jose Luis Gomez Lozano
Jose Luis Gomez Lozano 09/04/2018 03:08:39

Ese Tetaz es un panfletero amarillo, lo único que puede hacer pobrecito es propagando PRO

ALBERTO GARCIA
ALBERTO GARCIA 09/04/2018 02:36:31

Duelo no Tetaz no le da, ni aunque le escriban el libreto.

Fernando Danes
Fernando Danes 09/04/2018 02:36:27

El Organigrama del Gobierno es comunmente utilizado por las grandes empresas. Solo nuestra tendencia al paternalismo milagroso, puede quejarse porque NO HAYA un todopoderoso como cara visible.

Charli DeLosNardos
Charli DeLosNardos 09/04/2018 02:20:58

Ya con el slogan de la propaganda de Tango Gestion que hace Tetaz , te muestra la veta....”Crecer es posible” jaaaa que hdp

Juan Armendaris Conforte
Juan Armendaris Conforte 09/04/2018 02:19:09

Para ser considerado serio (al menos por sus pares) un economista deber tener un master internacional y exhibir un bajo perfil mediatico. Si esas condiciones no se cumplen el analisis tiene mas de pavada que de rigor cientfico

Luis Marti
Luis Marti 09/04/2018 02:00:42

Todos los Economistas .....Todossss eh ..........tienen la fòrmula para solucionar los graves problemas de nuestro pais, en tanto y en cuanto "ellos" esten afuera del gobierno .........despues, bueno....Ud./s ven como sigue la historia ...

Juan Armendaris Conforte
Juan Armendaris Conforte 09/04/2018 02:11:16

Conoces muy palo del mercado: para ser considerado serio entre los pares, tenes que tener un master int y bajo perfil mediatico. Y a tu admirado solo falta ir a los almuerzos de la anciana para hacer carton lleno

Juan Carlos Stolman
Juan Carlos Stolman 09/04/2018 01:20:54

Tetaz es un economista el otro un payaso.

Agustin Rocco
Agustin Rocco 09/04/2018 12:45:21

Si t ingresan dólares, actualmente x deuda, es coherente q emitas pesos para no apreciar el TC .. pesos q luego se esterilizar con lebacs.. política monetaria expansiva ? Hoy la mitad d la BM está en lebacs.. d expansivo no veo nada

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