Dolores Redondo: “Tener conciencia de la muerte, siendo pequeña, me marcó”

Es la nueva maestra del género negro en España. Con cuatro best-sellers en cuatro años, asegura: "nunca terminamos de conocer a quienes nos rodean".

Dolores Redondo: “Tener conciencia de la muerte, siendo pequeña, me marcó”

“El Premio Planeta es la Noche de los Oscars, con un solo oscarizado: hay uno que se lo lleva todo, que es quien gana el premio, y un finalista”. Así relata Dolores Redondo la experiencia que une a un grupo de sólo 65 escritores en todo el mundo. Desde esa ceremonia en la que resultó ganadora su novela Todo esto te daré, en octubre pasado, la española ha multiplicado su público y los compromisos de una agenda, ya bastante completa, que incluyó además una gira por América latina en su condición de nueva maestra del noir ibérico gracias a su exitosa Trilogía del Baztán, que pronto llegará al cine.

De pequeña sufrió una serie de pérdidas familiares en un corto período de tiempo. ¿Eso tuvo alguna influencia a la hora de  elegir el género negro?

No, la elección del género es porque me gusta. Pero, además de todo, considero que el tipo de novela que hago no es solamente género negro, y prácticamente el crimen pierde su importancia en comparación con las demás cosas que ocurren. Tener conciencia de la muerte siendo pequeña cuando, normalmente, los niños no se dan cuenta ni siquiera de la mortalidad, sí que me marcó, evidentemente. La muerte está presente, pero lo está en la vida de todos.

¿Los crímenes de sus novelas se basan en hechos reales?

Hay un tema que aparece en Todo esto te daré que viene de algo que me han contado. Esta novela no es policíaca, pero en mis anteriores relatos –que sí están protagonizados por una detective y su equipo de investigación– tenía mucha relación con la policía, en general, y la de Homicidios en particular. Ellos me decían que hay una parte ciertamente difícil para ellos que es cuando investigan a alguien que ha fallecido y descubren un montón de aspectos que su familia desconocía y que, bueno, casi siempre es una sorpresa enorme: saber dónde estaban, con quién iban, qué sustancias tomaban... Cosas que hubieran puesto la mano en el fuego para jurar que eran imposibles y, sin embargo, son así. Y es que nunca terminamos de conocer a quienes nos rodean. No podemos responder por todo el mundo cuando no están a nuestro lado, cuando están en otras ciudades, en otros países, o simplemente cuando salen de casa.

Logró publicar cuatro best-sellers en cuatro años. ¿Cómo se lleva con el éxito arrollador?

Es que depende a lo que llames éxito... Creo que tendré éxito toda la vida porque mi éxito no es vender muchos libros. Mi éxito es mi familia, mi marido, mis hijos, mis hermanos, mis amigos, es cómo funciona todo a mi alrededor. Y también la enorme satisfacción que me produce poder hacer lo que más me gusta, que es escribir. Eso no me lo va a quitar nunca nadie. Y si no vendo tantos libros, podré seguir escribiendo libros. Esto es muy bonito y puede parecer muy brillante, pero no puedes convertirlo en la cosa más importante de tu vida porque entonces, claro, en el momento en que baje el número de ventas, baja tu felicidad. No puede ser. Tu felicidad tiene que estar cimentada en cosas más firmes, y la mía lo está. Así que considero que tenía éxito muchísimo antes de vender muchos libros. Y esa clase de éxitos no se va.

La versión original de esta nota fue publicada en la edición 189 de Clase Ejecutiva, la revista lifestyle de El Cronista Comercial.