Daniela 'La Chepi' Viaggiamari: “La gente me pide que no me politice ni hable del aborto”

Conocida como 'Dani La Chepi', es actriz, cantante y comediante. Saltó a la fama con sus videos en los que relata desopilantes escenas de la vida cotidiana de una madre multitasker. Compiló sus anécdotas en un libro que es furor, igual que su obra de teatro autobiográfica.

En las redes sociales se la conoce como 'Dani La Chepi', pero se llama Daniela Viaggiamari. Podría haber sido contadora o médica si hubiera seguido los mandatos paternos, y hasta consideró anotarse en la carrera de Perito en Papiloscopía en la Policía Federal Argentina. Cerca de cumplir los 40, lleva más de dos décadas haciendo lo que le gusta: actuar, cantar y hacer reír.

Participó en varios programas de televisión: 'Sábado Bus', 'Casi Ángeles', 'Resistiré', 'Floricienta', 'Casados con Hijos'. Fue conductora y humorista en distintos ciclos de radio y, como cantante, llegó a presentarse con Cacho Castaña en algunos escenarios. Tiene 1.5 millón de seguidores en Instagram, plataforma que la cobijó cuando se quedó sin trabajo a fines de 2015 y necesitaba mantener a Isabella, su hija.

 

“Lo de Instagram fue lo más natural del mundo. Me habían echado de la radio en la que trabajaba con Iván de Pineda y estaba súper enojada, indignada, llena de frustración. Fue muy triste, muy duro. Mi hija tenía casi dos años y recién me había separado. Me encontré endeudada, no sabía para dónde disparar. Vendí mi auto, mi computadora y hasta mi ropa. Lo que todo el mundo hace cuando está desesperado”, revela. El año pasado debutó en teatro y, actualmente, está en cartel su segunda obra, 'Ella'. Hace pocas semanas lanzó 'Lo importante es ser feliz. Lo demás es cotillón' (Planeta), su primer libro.

¿Cuál fue el primer contenido que subiste?
Usaba Instagram para mostrar cosas de humor que generaba para el programa de radio, haciéndome la que me levantaba a Iván… El chiste de la looser. Pero cuando pasó todo eso, empecé a subir videos con las cosas que me estaban pasando. “No tengo jardín para la nena”, por ejemplo. “La quiero mandar al colegio municipal y me piden recibo de sueldo… ¡Pero no tengo porque me echaron!”. Las cosas del día a día. Eso se empezó a compartir y explotó. Se viralizaba por WhatsApp. Y ni hablar cuando se empezó a meter Isa y empecé a mostrar la “triste y verdadera realidad de la maternidad”. Que la nena habla y habla y no podés hacer nada, no podés ni ir al baño. Yo quería grabar y ella aparecía atrás: “Mami, mami, mami”. Como no sabía editar, hacía una sola toma y ahí quedaba Isa haciéndome caras y tomándome el pelo.

Tu hija Isabella tiene una participación muy activa en tus videos e historias de Instagram. De hecho, en 2018 -a sus cuatro años- recibió un Martín Fierro Digital a la mejor labor infantil. ¿Cómo vas a manejar el tema de su exposición cuando sea más grande?
Lo tomo como algo normal y ella también. No la muestro haciendo algo vergonzoso, en el baño, llorando o haciendo caprichito. Comparto momentos donde ella tiene cosas muy interesantes para decir. O cuando quiere cantar o decirle a la gente cosas lindas. Cuando crezca, va a verse como una nena tan inteligente y diciendo cosas tan geniales que no creo que se avergüence. Y, además, ella es actriz.

¿Cómo decidís qué mostrar y qué no de tu vida personal ahora que sos tan popular?
Más allá de que haya empezado a hacer los videos para enganchar algún laburo, o de que ahora use mi Instagram para vender mi libro o mi obra, hay una intención que siempre estuvo y nunca va a cambiar: tengo una cuenta de humor para hacer reír. Y con humor también me gusta hacer reflexionar. La finalidad de mi laburo es que la gente reflexione y piense. Ahí está el límite. No voy a mostrar, por ejemplo, cuando a veces discuto con el padre de mi hija porque eso sí es exponerlos. Lo que sí puedo hacer es un sketch con lo que me pasa con él o con el vecino. Se puede mostrar todo lo que te pasa en la vida, siempre y cuando tenga una finalidad.

 

Este año publicaste tu primer libro. Le fue tan bien, que la editorial ya te propuso hacer el segundo. ¿Escribir estaba en tus planes?
Me llamaron de la editorial y me dijeron: “Queremos que escribas un libro”. Les dije que estaban locos. Y estuve todo un año para decidirme. Que quiero, que no quiero, que no voy a poder. Hasta que pude. No sabía por dónde ir. ¿Autobiografía? ¿A quién podía interesarle? ¿Qué podía brindarle a la gente? Tardé un año, literal. Y en escribirlo, otro año. Era escribir un capítulo, que lo revisara mi editora, que no le gustara. “A mí tampoco me gusta, vayamos por otro lado”, le decía. Hasta que en una vez la devolución fue: “Me parece que va por acá”. Quería lograr que cuando la gente abriera el libro, viera mi cara. Quería que la gente que me conoce por las redes sociales abriera el libro y yo apareciera leyéndoselos.

Hay temas que no abordás, por ejemplo, el aborto, la política o el feminismo. ¿Por qué?
No me parece que yo cambie una realidad por ponerme el pañuelo verde. Mi viejo siempre me dijo que en un asado no hay que hablar de fútbol, de política ni de religión. Y mi perfil es un asado. ¿Cuál es la finalidad de sentar posición? Si vos sos una artista que entretiene, que tu Instagram te lo armaste para hacer reír o reflexionar, ¿por qué exponer una convicción que puede generar disconformidad en mucha gente que no piensa como vos? No me gusta generar discordia. Me estresa muchísimo. Me pone mal. Además, la gente me pide que no me politice, que no hable del aborto. Es una decisión. Cuando se trataba la ley, lo único que hice fue subir una historia diciendo “No quiero que muera ninguna mujer más” y un corazoncito verde. Ya sabés de qué lado estoy. No me hace falta hablar de algo que no sé. ¿Qué te cambia lo que pienso del aborto? A vos yo te tengo que cambiar el día con una sonrisa.

 

Ahora que ya volviste a ‘entrar al sistema’ vía las redes sociales, ¿hay alguna meta profesional más formal pendiente?
Sí, claro. Pero quiero que todo sea progresivo. Sé que tengo 40 años y que capaz no tengo tiempo para que sea así, pero me parece que las cosas sirven si son de a poquito. A mí me gana la ansiedad, pero el que sube muy rápido, se cae muy rápido también. Quiero que 'Ella', el show que estoy haciendo ahora, el año que viene tenga algo más… Una banda en vivo, capaz un artista invitado. No es que quiero estar en lo de Tinelli y bailar con Piquín. No.

“Lo importante es ser feliz. Lo demás es cotillón” es una de sus frases más populares y el título que eligió para su debut como escritora: “Ojalá disfrutes de esta recopilación de anécdotas que, desde mi humilde y transparente lugar, espero que te sirvan para no sentirte tan sola en esta ruta corta, loca y mágica llamada vida”.

¿Pero hacia dónde te perfilás como comediante?
Por más planes que hagas en la vida, ella ya tiene uno para vos. Tenés que caminar para donde querés ir, por supuesto, pero pueden surgir imponderables. Lo importante es que tengas claro el camino. Quiero vivir de lo que a mí me gusta y mostrarle a mi hija que las cosas se logran con esfuerzo. Sueño con tranquilidad: tener una casa con un patiecito para poner la pileta de Isa. Con que la gente se ría y sienta que la obra o el libro fue una buena inversión, ya estoy feliz. Eso quiero. Voy adonde me lleve la vida. Por ahora, todo lo que sea con el humor, la música y el arte… Por ahí quiero ir.

 

Comentarios1
Elena Pietro
Elena Pietro 13/06/2019 01:04:38

Muy buena nota. Buenas preguntas que ayudan a conocer a la entrevistada!

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