MIÉRCOLES 20/11/2019

Custo Barcelona llegó a Palermo: cuál es su estrategia para combatir a Zara

El diseñador inaugura hoy su sede porteña como parte de una estrategia para expandir en América latina su propuesta de vanguardia accesible.

Custo Barcelona llegó a Palermo: cuál es su estrategia para combatir a  Zara

"Este es uno de los mercados más informados y sofisticados, por lo que tomamos el refinamiento de la mujer argentina como referencia en nuestras colecciones que, espero, pronto vistan las veredas argentinas", le anticipó Custo Dalmau, director creativo de la marca, a Clase Ejecutiva antes de su desembarco oficial en el país, "primero en Buenos Aires con una tienda exclusiva y luego seguir creciendo a lo largo del país", pronostica.

Con 35 años en el mercado internacional y dos décadas de asistencia perfecta en las pasarelas de temporada de la Gran Manzana, el catalán ahora mira hacia América latina, su "asignatura pendiente". El business plan incluye la apertura de tiendas propias más la presencia en tiendas multimarca de Uruguay, Chile, Paraguay, Bolivia, Brasil, Colombia y México."Hay una gran oportunidad en la región y queremos aprovecharla", admite Dalmau.

Sin dudas, Dalmau se ubica en las antípodas del modelo de negocios en el que milita su compatriota Amancio Ortega, el multimillonario propietario de Zara, la cadena que gestiona, a precios económicos, los hits de las pasarelas, a imagen y semejanza de H&M que, desde los Estados Unidos, no sólo hizo tambalear el organigrama de la moda articulado según la lógica de las temporadas sino que también puso de moda el fast fashion apalancándose en la alta rotación de clones, plagios y copias para consumo exprés. Ese fenómeno convive con la democratización del lujo que impulsaron los grandes conglomerados de origen francés, con Louis Vuitton Moët Hennessy a la cabeza, y una lógica de gestión que ha naturalizado el hecho de que pocos diseñadores, fichados como directores creativos por las grandes maisons, lleguen a terminar sus contratos de dos años.

¿Cuál es su diagnóstico de la industria de la moda?
La moda ha pasado de ser un sector donde había muchos proyectos de tamaño pequeño y mediano a ser absorbido por grandes corporaciones que, a pesar de que tienen una gran riqueza en su oferta, de alguna manera están uniformando el planeta. Recientemente estuve trabajando en París y es increíble cómo todo el mundo va vestido igual. Es la capital mundial de la moda y, sin embargo, van todos luciendo del mismo modo. Y eso es porque las grandes corporaciones del segmento han conseguido dominar el mercado. Nosotros, desde Custo Barcelona, no estamos ahí sino en un pequeño planeta que se llama creatividad emotiva: tratamos de crear piezas que no necesitas para nada.

¿La lógica de los grandes conglomerados fashion atenta contra la creatividad?
Los grupos económicos que están detrás de un proyecto de moda lo único que buscan son resultados y beneficios. Competir con esas grandes corporaciones es muy duro. Y tal vez la manera de sobrevivir es no buscar ese crecimiento económico que ellos tienen como única meta. El baile de tantos diseñadores entrando y saliendo de las maisons responde a que no obtienen los resultados financieros y no a que hayan fallado en proponer un proyecto creativo correcto para cada marca.

¿Cuál es el diferencial de Custo Barcelona en esta escena?
No nos alineamos con la moda como fenómeno sino con la creatividad. Tratamos de desarrollar piezas originales, prendas que emocionen y que puedas vestir. La moda va por otro camino, y lo entendemos. Por eso digo que nuestras prendas no las necesitas para nada: no te las vas a comprar si no te emocionan.

“La moda es una industria muy parametrada que se mueve con un objetivo muy claro: vender. Nosotros no estamos alineados con eso. La creatividad y la innovación son los pilares de nuestra marca y a las personas que utilizan Custo Barcelona les interesa expresar su individualidad e identidad. Lo más importante de este trabajo es hacerlo con pasión. Creo que el secreto está en disfrutar de lo que hacemos”.

¿Cree que ese formato es una salida viable frente al monopolio del fast fashion?
No creo en el planeta uniformado porque sé que la diversidad forma parte de la Humanidad y, por mucha fuerza que ejerzan esas corporaciones y logren imponer su manera de vestir, en algún momento esa racha se va a cortar porque no tiene demasiado sentido. La moda hoy parece más accesible, incluso cuando no lo es. Los consumidores se identifican con las marcas y la historia que cuentan cada día de una manera que nunca antes sucedió. El fast fashion es una manera de interpretar la moda y, también, es un consumo motivado por el precio. Nuestra motivación, en cambio, es generar una emoción.

¿Cómo se crea y posiciona una empresa de moda exitosa desde España?
En nuestro caso, no hubo ningún planeamiento. Simplemente surgió. Nos subimos a un tren que empezó a circular cada vez más rápido y, entonces, empezamos a organizar el viaje. El modelo de gestión que tenemos hoy no fue el inicial, sino que se fue planteando con el tiempo. Estamos hablando de más de 35 años de trabajo: más que inspiración, lo nuestro es transpiración. Porque tenemos que trabajar mucho y sudar bastante para desarrollar nuevos proyectos. La inspiración, si existe, está referida a ser capaces de reinventar nuestra identidad. Vamos a cambiarlo todo para seguir siendo los mismos de un modo atractivo y fresco.

La seña de identidad de Custo Barcelona se cimenta en los estampados fuertes, el patchwork, los brillos y el mix & match.


Hoy, el mix de texturas y materiales es mainstream. Pero en los ‘80, cuando Custo Barcelona lo propuso, fue revolucionario. ¿Cómo surgió?
Esa sí fue una decisión. Pensamos: “¿Por qué tenemos que hacer una camisa con el mismo tejido?”. Fue simplemente una elección que ha generado nuestra genética e identidad. Siempre hemos tratado de ser muy respetuosos con ese ADN porque pensamos es lo que nos destaca en el mercado y nos da un anclaje.

 

La versión original de esta entrevista fue publicada en la edición 189 de Clase Ejecutiva, la revista lifestyle de El Cronista Comercial.

 

Comentarios6
Ernesto Bender
Ernesto Bender 29/08/2017 07:55:04

La ropa de Zara y otros es accesible, porque fabrica con sueldos chinos y vende en países de occidente.

Sergio peranio
Sergio peranio 26/08/2017 10:59:57

Zara es muy buen producto, ademas de accesible a todo los Bolsillos, y si lo fabrica en otros países, agradecidos ellos por que les genera fuente de trabajo, o alguien escucho, que los chinos se quejen por fabricar el Iphone??....

WallTerr Prettoo
WallTerr Prettoo 24/08/2017 03:15:23

Zara te fabrica la ropa en países con "sueldos competitivos" (En lunfardo sueldos miserables) y te los cobra en Bs. As como si te lo diseñara el fantasma de Gianni Versace.

Cesar Roman
Cesar Roman 29/08/2017 08:10:54

Zara también fabrica en Argentina. Y sus productos -en una relación precio/calidad- son accesibles y competitivos. Compará con otras marcas nacionales como Key Vizcayne, Tascani, etc.

Daniel Fernandez
Daniel Fernandez 23/08/2017 07:23:41

Que posh suena "Custo Barcelona", ahora toda la gilada van a gastarse el sueldo en tres pilchas de merda!!!

Diego GutiƒÂÂrrez
Diego GutiƒÂÂrrez 24/08/2017 09:03:30

En España Zara es muy accesible. La pregunta que habrá que hacerse es por qué acá tenemos que invertir como vos decís el sueldo en ropa.

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