Conocé a la diseñadora argentina que creó looks para Beyoncé y Tini Stoessel

Conocé a la diseñadora argentina que creó looks para Beyoncé y Tini Stoessel

Paula Selby Avellaneda se graduó en la exigente Real Academia de Bellas Artes de Amberes. Por qué eligió volver a Buenos Aires con una marca 'rebelde' que no sigue las tendencias.

Una marquesina coloreada en tornasol sobre Cabello, en la zona del Botánico, anuncia percheros enganchados en paredes rotas como estética elegida para la tienda donde también funciona el taller de House of Matching Colours. Primer piso. Paula Selby Avellaneda recibe a Clase Ejecutiva chancleteado un par de All Star azules mientras cuenta que está desarrollando un tabla de talles para llevar a Texas, en los Estados Unidos, donde planea vender vestidos de novia al por mayor.  Aclara que, para ella, la moda es un asunto personal, por lo que el mayor desafío de ese nuevo proyecto fue pensar en otra mujer al diseñar.

Sus inicios en la moda se remontan a Juan Pérez, la emblemática tienda vintage que su mamá, Paulette Selby, abrió 25 años atrás; pasos iniciales que profesionalizó con estudios en la Real Academia de Bellas Artes de Amberes, en Bélgica. “Fue tan intensa la carrera que, al terminar, lo último que quería hacer era trabajar en moda. Me parecía un plomazo y realmente no me interesaba hacer pasantías ni nada. Estaba muy negada”, explica la diseñadora, quien por entonces había comenzado a confeccionar el vestuario para cantantes como Beyoncé.

Diseñás vestidos de novia. Y la campera de cuero nunca falta en tus colecciones. ¿Por qué tu propuesta no se parece a sí misma?

Siempre tomé el diseño como una búsqueda  personal, como una expresión para decir no sólo lo que me gustaba sino lo que me pasaba. Al principio, cada colección tenía mucho que ver conmigo y no tanto con lo que estaba pasando en cuanto a las tendencias. Pero cuando abrí el local me vi confrontada al hacer, porque me encontré diseñando algo que no es para mí. Antes tenía una estructura más chica, con clientes que compraban diseños al por mayor, boutiques especializadas y encargos especiales. Pasar a armar una colección completa, teniendo en cuenta las necesidades del cliente, fue un aprendizaje.

Viviste en Londres, estudiaste en Bélgica, ¿por qué elegiste volver a la Argentina?

El país es complejo hasta para exportar. Asimismo, el valor de las cosas, la fijación de precios y las oportunidades para ser competitivos se vuelven cada vez más difíciles. Buenos Aires está muy apartada del mercado global: no sólo por geografía sino porque hay tantas restricciones que falta variedad y novedad. Es un desafío hacer algo original con lo que hay. Pero es algo que sabía antes de volver.

Trabajar en equipo y tener presencia global siempre estuvo en tu business plan. Cofundaste la tienda Panorama y te aliaste con otros diseñadores en United Creators, con la intención de exportar y potenciarse.

Para mí, colaborar es todo. No me creo estrella ni tengo ese tipo de personalidad de querer hacer las cosas sola. Es muy sano compartir y ayudarse. Con Panorama quisimos, junto a Juan Hernández Daels  y María Lee, lograr un lugar de encuentro para el diseño y que tenga una identidad. Mismo acá, en House of Matching Colours, somos un equipo y no tomo las decisiones sola. Eso es lo más lindo.

Tu etiqueta se distingue por el mix entre lo urbano y lo couture. ¿Es posible tener volumen con esa propuesta?

De algunas cosas tenemos stock, pero cada vez estamos intentando tener menos y hacer más a medida, que es lo que mejor trabajamos en este momento. Somos una empresa muy chiquitita y tenemos una espalda pequeña. Por el momento intentamos trabajar más a pedido y tener stock de las prendas que sabemos que siempre vendemos, que las hacemos desde hace años y son nuestros clásicos: camisas de shantung de seda, túnicas, camperas de cuero, pareos y otros básicos.

¿Cómo fue que la campera de cuero se convirtió en el fetiche de House of Matching Colours?

Es una reflexión sobre una actitud. Ya con los vestidos de fiesta, con brillos, bordados, volados, transparencias, todo junto, nuestro aporte puede parecer pretencioso en un punto. Con la campera queremos llevar el código a algo más irreverente, como la idea de vestirse para uno mismo y no para aparentar. Hay algo en la campera de cuero sobre el vestido que relaja las cosas y te permite ser extravagante. Te ponés una campera de cuero y algo sucede…

De Beyoncé a Tini. Paula Selby Avellaneda vistió a Beyoncé: le hizo camperas de cuero y accesorios que se lucen en el video 7/11, y trajes para varios shows. A la estrella argentina Tini Stoessel le diseñó los looks para el Got Me Started Tour. La cantante electropunk estadounidense Peaches le encargó varios catsuits.

En tu reciente desfile en Bafweek, las modelos pasaban sujetando con fuerza las faldas. ¿Fue una suerte de opinión sobre el nuevo paradigma de femineidad?

Es la misma idea de base de la campera de cuero. Es una manera de tratar las cosas, de vivirlas, de ir para adelante. En el back del desfile le pedí a las chicas que no sostuvieran las faldas como una cosa frágil sino como si estuvieran por cruzar un río y no quisieran morirse de frío. “Te vas a embarrar una parte, pero ponele actitud de aventura”. No me gusta hacer vestidos incómodos, que tengas que cuidar mucho. Me atraen los vestidos con los ruedos hechos pedazos porque los llenaron de tacazos: da un poco de lástima por la prenda, pero también ves que la mujer la pasó bomba.

¿Qué rescatás de tu formación en la Real Academia de Bellas Artes de Amberes?

Estudié en una academia de artes que tiene un departamento de moda muy interesante. Es un lugar muy especial. Para mí, la educación es la base de todo. Tomo a la moda como algo muy personal, pero allá la propuesta es hacer cosas que no existan y responder la pregunta del para qué. Nos inculcaron mucho la investigación, el digerir conceptos que generen cosas nuevas, mirar el pasado pero siempre pensando cómo va a ser la cultura joven a 10 ó 20 años… Y llevando todo a un extremo. Mi camada está trabajando en Prada, Chanel, H&M. La idea de esa formación es empujarte a lograr la mayor y mejor cantidad de ideas para luego elegir qué querés ser y decidir cómo gestionar las ideas creativas.