Adrenalina y naturaleza en Oceanía

Nueva Zelanda reúne como pocos países los servicios de primer nivel con las bellezas naturales más atractivas. Y, en gran parte, por eso se cuenta entre los destinos más seductores del planeta.

Adrenalina y naturaleza en Oceanía

Nueva Zelanda parece ser una combinación ideal. Un país tranquilo y seguro, en donde prima el orden y los servicios se equiparan a los de los países centrales, aunque mucho más pequeño y sosegado. Desde pequeños bed; breakfast hasta hoteles de cadenas internacionales, pasando por modalidades especiales como el alquiler de motorhomes de gran calidad, las opciones son muchas, pero todas apuntan a disfrutar de lo mismo: playas paradisíacas, cataratas, montañas, nieve, ríos caudalosos y, obviamente, el bungee jumping, creación local exportada al mundo. En Australia y Nueva Zelanda, las vacaciones de verano son en los meses de diciembre y enero, de manera que programar un viaje a partir de febrero es una opción inteligente para poder elegir mejor dónde ir y qué hacer. Dos preguntas con múltiples respuestas.

Un país simple y complejo

Nueva Zelanda tiene dos zonas bien diferenciadas: el norte y el sur. Lo ideal es poder recorrer ambas o al menos tocar sus puntos más salientes, como son Auckland, Waitomo y Rotoura en la primera, y Queenstown, Milford Sound y Christchuch, en la segunda.

Auckland y Queenstown son sin duda las ciudades más famosas, incluso más que Wellington, la capital del país. Pero el primer lugar a donde cualquier viajero debe ir es el fiordo de Milford Sound. Ubicado en la región de Fiorland, a 300 kilómetros de Queenstown, es una zona modelada por la acción de los glaciares que en 1986 fue reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El camino para llegar va bordeando los montes Remarkables y el Lago Mirror, hasta alcanzar un sitio imponente: el Túnel Homer. En una zona en donde las montañas lo rodean todo y el valle parece no tener salida posible, se construyó un túnel horadado en la pendiente que lleva al tramo final de la ruta a Milford Sound.

El verde abrumador de los árboles que tapizan las montañas es producto de los 9000 milímetros de precipitaciones anuales, poco menos del triple de la media más alta que hay en la Argentina. A eso se suma que las montañas se elevan hasta 800 metros directamente desde el nivel del mar, creando algunos lugares de penumbra inquietante y fascinante al mismo tiempo. A Milford Sound, que traducido sería la ría de Milford, se llega en barcos como el Friendship, para unos 50 pasajeros y en excursiones de 12 horas de duración que parten desde Queenstown. Pero también hay otras maneras de recorrer estos valles glaciarios inundados por el mar y poblados de focas y pingüinos. La mejor, sin duda, es caminar durante tres o cuatro días el Milford Track, un sendero de 50 kilómetros considerado el más bello del mundo, y al que hay que reservar con un año de antelación.

Lugar para la aventura

Luego de tanta paz y ya de nuevo en Queenstown, hay que disfrutar de la ciudad donde nació el bungee jumping. Y, por supuesto, es el único sitio en donde uno puede saltar desde el primer y original bungee, ubicado en el Kawarau Bridge, con una altura de 43 metros y llegando a tocar el agua, o bien desde Nevis Highwire, el bungee más alto del mundo con 134 metros.

Estos saltos, igual que otras actividades como el zorb (enormes esferas de goma en donde uno puede meterse para rodar por una ladera) o el jetboat son parte de la tradición neocelandesa de crear nuevas maneras de disfrutar entornos naturales únicos. En el caso del bungee, se trata de una disciplina inspirada en un ritual de Vanuatu (una isla del Pacífico) en el que los hombres de cada tribu se tiran desde unas estructuras de madera con unas lianas atadas a los tobillos. Además de Nevis Highwire y Kawarau Bridge, vale la pena saltar en Skippers Canyon (71 metros) y Auckland Harbour Bridge (40 metros tocando el agua). Rafting, canotaje, trekking, surf, montañismo, todo lo que suene a actividad al aire libre y con mucho compromiso físico para disfrutar del entorno natural es sinónimo de Nueva Zelanda. Sólo este aspecto amerita un viaje o varios. Y esto sin mencionar todavía en una sola línea a la cultura maorí, la que da identidad a un país poblado de colonos británicos. Razones sobran y emociones para compartir en un paraíso alejado en los bordes del Pacífico, también.

Datos útiles

-Cómo llegar: Los pasajes aéreos de Buenos Aires a Auckland se consiguen desde u$s 2200.

- INFORMACIÓN EN LA WEB:

-www.newzealand.com: es el sitio oficial de turismo del país y tiene una gran cantidad de datos sobre modalidades de viaje, destinos y prestadores de servicios.

- www.nz.com: es un sitio completo, con guías para contratar servicios como alquiler de autos o alojamiento.

-www.destinonz.com: es un excelente website en español para conseguir información sobre el país y las actividades que se pueden realizar, incluso con precios actualizados.

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