Federico Fellini: Se cumplen 100 años del nacimiento del director de La Dolce Vita

Federico Fellini: Se cumplen 100 años del nacimiento del director de La Dolce Vita

Federico Fellini es uno de los directores italianos más importanes del siglo XX. Ganó 4 premios Oscar y filmó 25 películas. 

Ganador de cuatro premios Oscar y distinguido con una estatuilla honorífica por su carrera en 1993, pocos meses antes de su deceso, Federico Fellini es considerado uno de los directores y guionistas más notables de la historia del cine.

Director de la aclamada 'La dolce vita', el artista que nació el 20 de enero de 1920 en la ciudad italiana Rímini es parte del imaginario colectivo con una historia que se construye sobre más de 25 películas que lo tienen como director y 50 como guionista.
 

El cine italiano tenía entre las décadas del '60 y el '70 personalidades muy fuertes, como Vittorio De Sica, Luchino Visconti, Michelangelo Antonioni, Roberto Rossellini, más la llegada de Pier Paolo Pasolini a esa categoría, pero ninguno logró, como Federico Fellini, unir lo popular con lo poético y lo erudito.

Con Fellini la pantalla se convierte en arte sublime, en cultura, en registro histórico, en mentiras bellamente narradas, gracias a una sensibilidad que primaba aparentemente sobre la razón y a una formación nada académica que comenzó durante sus estudios secundarios y le dieron gran facilidad para el dibujo y la historieta.

Para el centenario de Fellini, el Centro Cultural Kirchner y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales anuncian para el lunes a las 19 la proyección de 'Fellini 8½' en una función con entrada libre y gratuita en la Sala Argentina del espacio. La película francoitaliana, rodada en blanco y negro en 1963, que aborda la crisis creativa y existencial de un artista, fue protagonizada por Claudia Cardinale y Anouk Aimée y la música fue compuesta por Nino Rota.



En la adolescencia colaboró con algunos periódicos y revistas, incluida La Domenica del Corriere y un semanario político-satírico, 420, con inspiración, sobre todo, en las películas que veía en los cines de Rímini, la ciudad donde nació en 1920.

A los 19 años dejó el pequeño mundo provinciano y se mudó a Roma junto a su madre con el argumento de inscribirse en la carrera de abogacía, aunque le interesaba más el periodismo y el humor: mientras hacía caricaturas en plazas y bares, ingresó a la revista Marc'Aurelio como dibujante satírico.

Eran tiempos difíciles porque en el gobierno estaba Benito Mussolini y el ambiente caldeado de la cultura se refugiaba en esa publicación, por lo que conviene ver la película 'Qué extraño llamarse Federico' (2013), de Ettore Scola, que abunda sobre el personaje y el período.

Fue el cronista y el dibujante mejor pago de la revista y poco a poco, por sus vinculaciones, colaboró en los guiones de algunas películas -entre ellas 'Roma, ciudad abierta' y 'Paisà'- y hasta fue actor en 'L'amore', junto a Anna Magnani, un experimento en dos episodios dirigido por Rossellini.



Hay una bisagra en su vida: ya lejos de las caricaturas, en 1950 codirige con Alberto Lattuada 'Luci del varietà', una mezcla entre neorrealismo y comedia costumbrista en la que ya aparecen motivos que estarán en el resto de su obra.

La película fue un fracaso de boletería pero Fellini pudo remontarlo y dirigir, ya en solitario, 'El sheik' (1952), con una monumental actuación de Alberto Sordi. Allí aparece un realismo mágico con toques oníricos, lleno de humor cotidiano y fantasía, que lo conduce a un crecimiento artístico consagratorio: en 'Los inútiles' (1953) hurga en la vida pueblerina y sus personajes, como un anuncio de lo que fue luego 'Amarcord' (1973).



En 1954 creó su primer gran éxito de crítica y boletería: 'La strada', ganadora del Oscar como película extranjera, en la que se cuenta una historia de amor entre gente de circo ambulante y en el que su esposa y musa Giulietta Masina creó el personaje que repitió siempre.

Otro Oscar llegó con 'Las noches de Cabiria' (1957), también con Masina y origen del musical 'Sweet Charity', que sirvió como aperitivo para la icónica 'La dolce vita' (1960), una obra que fue caratulada como escandalosa por la Iglesia y donde Fellini depositó en Marcello Mastroianni muchas de sus características personales.

En el centenario de su nacimiento, Europa Europa estrena 'Fellini: soy un gran mentiroso', el documental que plasma conversaciones entre él y un documentalista en el año previo a su muerte. El registro es considerado "la conversación más larga y más detallada sobre la visión personal" de Fellini acerca de su creación, según el propio Fellini. Puede verse el lunes 20 de enero a las 22 por Cablevisión (315/655), Telecentro (427), DirecTV (1515)

Luego llegó 'Fellini 8½', también con Mastroianni, quizá la mayor de sus películas, donde mezcla el psicoanálisis, el mundo del cine, la superstición, los amores imposibles y la propia insatisfacción con su arte; una obra que fue replicada claramente por Woody Allen ('Recuerdos', 1980) y hasta por Pedro Almodóvar en 'Dolor y gloria' (2019), aunque pocos lo hayan notado.

A partir de ese momento cada película de Fellini era esperada con fruición: 'Julieta de los espíritus' (1965), 'Fellini Satiricón' (1969), 'Los payasos' (1970), 'Roma' (1972), 'Amarcord' (1973), 'Casanova' (1976), prohibida por la censura argentina, y 'Ensayo de orquesta' (1979), última en que el músico Nino Rota le prestó su impresionante apoyo.

Luego vinieron 'La ciudad de las mujeres' (1979), 'Y la nave va' (1983), 'Ginger y Fred' (1985), 'La entrevista' (1987) y la final 'La voz de la Luna' (1990), con Roberto Benigni, que estuvo a punto de no estrenarse en la Argentina por desinterés de los distribuidores.

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