Cine en la Antártida Argentina: dónde está la Base Carlini y primera sala de cine de Antártida

En plena pandemia, abrió un cine en el país y sólo para 25 personas: dónde está

Ya se puede ir al cine en la Argentina. Aunque sólo está permitido que asistan 25 personas. En la Base Carlini, la principal base científica permanente del país en la Antártida, se inauguró una sala del Espacio Incaa. Cómo funciona.

Desde el fin de semana, en la Base Carlini volvió a funcionar el único cine de la Antártida. Con la proyección de producciones de cine antártico argentino rodadas durante el siglo XX, la Sala del Bicentenario del Espacio INCAA Latitud 90˚ es el único cine del continente blanco y, además, el único que funciona normalmente en la Argentina en plena cuarentena. 

 

 

Se trata del primer, y hasta ahora, único cine habilitado para funcionar en todo el país, ya que la Antártida es zona libre de coronavirusEl clima en la Base Carlini es menos extremo que en la Antártida continental, con temperaturas medias que van desde los 3 °C en verano hasta -10 °C o -20 °C en invierno. 

 

 

En la reapertura del Espacio INCAA Latitud 90°, ubicado dentro la Base Carlini, participaron 25 científicos y militares que están alojados desde fines de 2019 en la base permanente situada en la península Potter de la isla 25 de Mayo, a unos 3.700 kilómetros de Buenos Aires y 1.200 de Ushuaia. 

 

 

La sala había dejado de funcionar en 2018 y pasó a ser utilizada únicamente como depósito, pero tras varios meses de trabajo se logró su reacondicionamiento.

 

 

Este año el Espacio INCAA Latitud 90˚ se sumó al 14° Festival Internacional de Cine de Montaña de Ushuaia (FICMUS). En ese marco, fueron proyectadas 'Soberanía argentina en la Antártida' (1947), 'La Patria blanca' (1973), 'Rompehielos Antártico ARA Almirante Irizar' (1979) y 'Marcha al límite austral de la Patria' (1969), producciones que fueron recuperadas por el Instituto Antártico Argentino y el Museo del Cine de Buenos Aires. En breve, esas películas estarán disponibles en las páginas web de ambas instituciones.

 

 

En diálogo con la agencia Télam, el jefe de la dotación de Base Carlini, mayor del Ejército Argentino, Gustavo Sánchez, contó que también aprovecharon un equipo de proyección y uno de audio de uso personal que se utiliza para karaoke para poner a punto ese espacio recreativo.

 

 

“El trabajo en las bases antárticas forma comunidades reducidas en cada base que comparten muchos meses de convivencia en aislamiento, por eso herramientas de distracción y esparcimiento son fundamentales para sostener un año completo en estas condiciones en las que además cuando salimos al exterior las temperaturas son de hasta 30 grados bajo cero", explicó.

 

 

“Todos los viernes hacemos una noche de película para la que preparamos pochoclos y durante los días previos tenemos una tabla en la que cada integrante de la dotación vota sobre la película que quiere ver entre una terna que consensuamos, y la más votada es que la proyectamos”, comentó. 

 

 

El militar detalló que “la Base tiene una conexión a internet con un ancho de banda de 4 megas y de esa capacidad tenemos que reservar la necesaria para todas las comunicaciones de datos y operaciones con el continente. Con el resto disponible nos organizamos para que todos podamos conectarnos, por eso cada uno de los 25 dispone de dos turnos de media hora diarios para videollamadas que debe coordinar con los responsables de comunicaciones”.

 

 

La curiosa historia de la Base Carlini en la Antártida

Según informa la web de Cancillería, la Base Carlini está ubicada en Caleta Potter, Isla 25 de Mayo, y es la principal base científica permanente argentina. Su origen se remonta al 21 de noviembre de 1953 cuando la Armada Argentina instaló el Refugio Naval Caleta Potter, luego Estación Aeronaval. En diciembre de 1954 le fue dado el nombre del Teniente José Isidro Jubany, piloto de la Aviación Naval que había fallecido en un accidente aéreo.

Posteriormente fue reclasificada como Destacamento Naval y en febrero de 1982 se la denominó Estación Científica Jubany, hasta que en marzo de 2012 fue renombrada en homenaje al Dr. Alejandro Ricardo Carlini, reconocido científico del IAA, profundamente apreciado por sus pares.

 

 

El Instituto Antártico Argentino controla y ejecuta los proyectos científicos, mientras que la Dirección Antártica de Ejército aporta el personal para las tareas logísticas, entre ellos a los buzos que con el resguardo de una cámara hiperbárica en la base, recolectan las muestras, incluso bajo hielo, y colaboran con los múltiples proyectos de investigación.

La base cuenta con el Laboratorio Antártico Multidisciplinario Carlini (LACAR) y el Laboratorio Argentino, ambos gestionados por el IAA. En el LACAR se realizan estudios de atmósfera en particular sobre el efecto invernadero y el cambio climático.

 

 

En 1994 fue inaugurado el Laboratorio Dallman a través de un convenio con el Instituto Alfred Wegener de Alemania. En sus cuatro laboratorios, su acuario y el resto de sus instalaciones trabajan también científicos de otros países con los que se poseen convenios internacionales. Asimismo, a través de un convenio con el Instituto Nacional de Oceanografía y Geofísica Experimental de Trieste en Italia fue instalada en 2001 una estación sismológica permanente.

Las investigaciones científicas más relevantes que se realizan en la base abarcan la biología costera y terrestre, oceanografía, geología y glaciología. Estas actividades se realizan de manera ininterrumpida desde hace más de dos décadas, lo que ha posibilitado una recopilación de serie de datos científicos dentro de las de más larga data y completa de la región Antártica.

 

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