Cocineros argentinos: delivery en cuarentena con música para cocinar y comer en casa

Los cocineros también son DJ's: el boom de las playlists para delivery

Además del delivery y take away, los restaurantes y bares de Buenos Aires en cuarentena mandan listas con la música preferida de los cocineros para que la experiencia en casa parecida a la experiencia en la vieja normalidad.

Con el cambio de formato obligado por la cuarentena por coronavirus, los restaurantes y bares decidieron sumar una playlist propia a las cajas, menús, botellitas o bolsas de vacío que viajan a domicilio en versión delivery o take away. Mediante un link enviado por Whatsapp o mail, compartida en las redes sociales o con un código QR incluido en el packaging, el comensal puede escuchar la playlist e imaginar que está en el restaurante también a través del sonido.

 

 

Porque, más allá de la comida, son muchos los factores que crean una experiencia gastronómica: servicio, salón, vajilla, iluminación, mobiliario. Y música. Más notoria en los bares, a veces como telón de fondo, otras como elemento central en los restaurantes, la musicalización acompaña el concepto, revela la inspiración y da un marco a los encuentros.

 

 

“La socialización se vio resignificada. Todo lo que implique un juego, un intercambio con los clientes para llevar la experiencia del bar a la casa está buenísimo en este contexto. Si pediste la comida o un cóctel y además ponés la música, cambiás la iluminación, prendés unas velas, eso te predispone de otra manera para pasarla bien, hace que se parezca más a estar en otro lugar. Al poner una playlist, escuchás música que quizás no solés poner, te saca de la cotidianeidad, cuenta Julián Díaz, creador de 878, quien asegura que la música “es parte de la identidad del bar”. 

 

 

Para su versión de cuarentena, tienen una propuesta de tragos embotellados, cócteles de pizarra y una carta de picoteo y principales. Para festejar (a distancia) el cumpleaños número 16 del bar, en junio, Clemente Cancela creó una playlist especial. Ahora estrenaron otra, creada por Facundo Soler (FES), DJ y productor que ha pasado música en el bar en varias ocasiones. ¿Quiénes suenan? Nina Simone, Lizzo, Bándalos Chinos, D’Angelo, Willy Crook y The Clash...

 

 

En modo late night, desde marzo La Calle ofreció una playlist diseñada para cada uno de sus Signature Cocktails: en la caja que transporta los ingredientes para el trago, llega un tutorial para prepararlo y un QR para acceder a la selección musical. Así, por ejemplo, la playlist que llega con el cóctel Abbey Road (Gin Gordon’s, Pimm’s, óleo cítrico y cordial de lima) hace sonar a Blur, Dua Lipa, Pet Shop Boys y The Beatles, por supuesto.

En plan chill, Vico Wine Bar lleva su ambiente íntimo nocturno al hogar con una lista jazzera que acompaña la propuesta de vino por copa, que envían en pequeñas botellas. “La armamos pensándola como un maridaje más entre los vinos y la cocina”, dicen.

 

 

Basta darle play a Dos keshenever shtikele para sentir que es viernes en el salón de Mishiguene, cuando los músicos en vivo llegaban al salón con su fiesta klezmer. La lista que creó el propio Tomás Kalika en Spotify recrea esa celebración para acompañar los combos con los que llega al hogar.

 

 

"Juntarnos al compás de alguna música, beber y danzar es milenario, casi una necesidad. Si bien en un bar o restaurante eso funciona mucho más, así nos acercamos un poco a la experiencia”, dice el bartender Lucas López Dávalos, que durante la cuarentena lanzó DAVA, un mercado online que ofrece cócteles, vinos, experiencias, cristalería y que, explica, “trabaja la hospitalidad digital. Así sonaría DAVA si tuviera un punto físico. Si pasases por la puerta estaríamos escuchando un tema de GIT”, asegura sobre la lista que protagonizan Charly García, Soda Stéreo, Virus, Sumo y Los Abuelos de la Nada, entre otros íconos del rock nacional.

 

 

También en versión 100% virtual está la propuesta de Café Vespress: "Pensamos un kit multisensorial para que puedas vivir la experiencia completa, donde la música es muy importante para transmitir y celebrar la italianidad. La idea es que prepares los cannoli, te sirvas un café o un lemoncello, y puedas disfrutarlos con la playlist", explica Eric Jakubavicius, uno de sus creadores. La selección musical que llega en el QR de la caja de cannoli genera un viaje mental inmediato con Una notte a Napoli y canciones de los hermanos Paolo y Giorgio Conte, pero también con otros nombres.

 

 

“Busqué artistas que sin ser italianos expresaran de algún modo el concepto de dolce vita, del disfrute, y que en su sonido haya cierta familiaridad con los sonidos italianos seleccionados, como el caso de Bryan Ferry y sus versiones retro jazz con orquesta”, cuenta su autora, Soledad Rodríguez Zubieta, musicalizadora y conductora de Musicology, quien cuenta el backstage creativo: “Uno de los puntos de partida para hacer una playlist es pensar en la situación en la que está cada persona al momento de escucharla. Si es para un restaurante, uno sabe que la persona estará comiendo y charlando. En cambio, en casa las situaciones son mucho más variadas. Por eso es necesario hacer un recorte, que la playlist esté pensada para un momento puntual”.

 

 

Love's in need of love today, de Stevie Wonder, abre la selección de #TEGUIencasa, que sigue con el guiño de Mil pasos, de Soha –en referencia al menú degustación que ofrecía el restaurante pre pandemia– y el sonido de Virus, nombre de banda acorde a la época. Mon Laferte, Queen, María Campos y Los Panchos aparecen después. “Tegui se basa en detalles y la música es uno de ellos, es una parte importante de la experiencia. Por eso decidimos incluir una playlist, que es multiedad, pensada para que le guste a todos y que tenga que ver con nuestra comida”, cuenta Germán Martitegui sobre la selección que hizo José Pereyra Lucena, fotógrafo y amigo de la casa.

 

 

La idea es darle play en cuanto llega la caja y empieza la preparación y emplatado: “La experiencia en la casa es diferente y la música también. Está pensada para ponerla desde que empezás a cocinar, algo que en el restaurante no hacés. Mientras terminás de armar el plato, preparás una noche especial, vas escuchando. Todo lo que hicimos para llegar a las casas tiene nuestro espíritu”, explica. El cierre de la lista tiene marca nacional: Canción de bañar la luna, de María Elena Walsh, a cargo del dúo Ainda, y Como la cigarra, de Mercedes Sosa.

 

 

Desde su apertura, la carta de Casa Cavia tiene como inspiración el arte visual, el cine o la música. En ese proceso, mientras la chef Julieta Caruso trabaja en los platos, junto al equipo de la consultora musical Estamos Felices desarrollan la identidad musical de cada temporada o para celebraciones particulares. “La música no tiene que ser trivial ni imperceptible, queremos que esté presente”, cuenta Guadalupe García Mosqueda, socia de Grupo Mezcla.

 

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