MIÉRCOLES 28/10/2020

Quino, el artista que nos hizo más llevadera la Argentina

A los 88 años falleció el creador de Mafalda y uno de los argentinos más importantes de nuestra historia

Entre mediados de la década del '60 y del '70, cuando me tocó cursar el colegio primario público, la Argentina vivía (una vez más) dramáticas escenas. Estamos hablando del período que va desde la presidencia de Onganía (1966) hasta la muerte de Perón (1974). Fueron momentos cuya intensidad se reflejaba tanto en los hogares como en las calles.

 

 

En esos tiempos, lógicamente, los chicos no éramos ajenos a lo que ocurría, es más puedo afirmar que al menos mi generación estaba muy politizada, totalmente consciente de la tremenda realidad.

En términos gráficos, consumíamos masivamente Billiken, Anteojito, la D'artagnan, capaz que un poco de los personajes de Patoruzú, Tintín, Lucky Luke, y Mafalda.

La verdad es que no se si Quino tenía un público determinado en mente cuando creaba esta historieta, pero no recuerdo que mis padres por ejemplo estuvieran atentos a la salida de sus libritos de editorial La Flor. Capaz se comentaba alguna tira o alguna ilustración/editorial de su creador, pero la sensación es que Mafalda estaba dirigida a nosotros, y así lo vivíamos.

 

 

En Mafalda nos encontrábamos representados una buena parte de esos mocosos. Estaba el que le decíamos Manolito por lo tacaño, la Susanita, Libertad, Miguelito, y Felipe.

Felipe era yo, el que odiaba la escuela. Padecí los siete años de primaria de punta a punta y en Felipe encontré un par con el que compartíamos sueños, como que el edificio donde estudiaba se quemaba o que sus tareas eran destruidas por un rayo.

Los personajes de Mafalda eran reales, y las situaciones irreales que sufríamos y vivíamos a diario en sus historias encontraban una vuelta más humana, nos mostraba cómo somos y nos hacía reir de nosotros mismos, de nuestros padres, maestras y políticos.

 

 

Para que se den una idea de su trascendencia en esos tiempos, los "chistes" de Mafalda se comentaban en el recreo como más acá en el tiempo se comentaron Los Simpson, y ahora  se comentan otros más modernos que no conozco.

Y si ibas a la casa de un amigo, un muy posible entretenimiento era leer Mafalda tirados en el piso. "Trae el número 4 donde está tal historia..." y así. En cierto modo, se leían como una suerte de "Biblia".

 

 

Se puede decir perfectamente que Mafalda era la vida misma. Y Quino un filósofo, un profeta que puso sobre un papel "el globito" de nuestros pensamientos. Las cosas que pensamos pero no decimos.

Lo que más me llama la atención es como esas tiritas tan argentinas tuvieron el mismo efecto en otras latitudes. Tras el golpe de estado nos exiliamos en México, y como Maradona en los 80 y 90s o Messi en estos días, Mafalda también nos hacía más queribles allá afuera.

"Fuerte abrazo mi Pablo, se fue un grande" me escribió ayer un amigo mexicano de aquellos tiempos, como si hubiera muerto un familiar muy cercano. Y, si...

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar