Fin de semana en Ushuaia: qué hacer en un viaje exprés al Fin del Mundo

Fin de semana en Ushuaia: qué hacer en un viaje exprés al Fin del Mundo

Un recorrido de dos días completos y una noche -unas 36 horas- para caminar, saborear y disfrutar de la ciudad más austral del mundo.

Son las 3.30AM del sábado 21 de septiembre en el Aeroparque Jorge Newbery y en los mostradores de Norwegian Air Argentina se ve una larga fila de gente con pesadas camperas en sus manos, un grupo grande de adolescentes que despacha equipos de esquí y algunos periodistas ansiosos por viajar en el primer vuelo de la aerolínea de bajo costo a Ushuaia.

El vuelo 6120, programado para partir a las 5:00, anunciaba en su pantalla los -2º que nos esperaban en la capital de Tierra del Fuego. Allí, en la puerta 10, nos agrupamos brasileros, argentinos, franceses y algún que otro acento inglés, cuando anunciaron el inicio del embarque, cerca de las 4:20.

El Boeing 737-800 con la imagen de Ástor Piazzola en su cola (el primer avión que matriculó Norwegian en el país) partió puntualmente con sus 189 asientos casi todos ocupados. Después de un poco más de tres horas, aterrizamos a las 8:40 en el Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas, que nos recibió con fuertes vientos y totalmente cubierto de nieve.

Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas

“Es un día auténticamente fueguino”, nos dijo Luis Castelli, presidente del Instituto Fueguino de Turismo, cuando bajamos del avión. "Es una gran satisfacción contar con una nueva aerolínea conectando la ciudad con el continente, en especial cuando se trata de una de las principales compañías del mundo", agregó.

Luego de un breve acto con empresarios, funcionarios y medios de prensa, llegó la hora de salir a recorrer el Fin del Mundo: teníamos exactamente dos días completos y una noche (36 horas) para caminar, saborear y disfrutar de la ciudad más austral del mundo.

Día 1: Hola Ushuaia

10:00 Primero lo primero: un buen desayuno, después del madrugón de las 2:30 de la mañana para llegar con tiempo y calma a Aeroparque. El salón comedor del Hotel Los Acebos nos esperaba rodeado de un bosque de ñires, lengas y hayas cubierto de blanco, con vistas a la cordillera de Los Andes y el Canal del Beagle. Afuera, mientras tanto, la nieve caía fuerte y pintaba un paisaje parecido al de una película de Narnia.

La vista de la ciudad desde Los Acebos

12:30 Cerca del mediodía, el resort Los Cauquenes nos recibía con un almuerzo de tres pasos en su restaurant Reinamora, para empezar a probar lo mejor de la gastronomía fueguina: de entrada una pequeña pieza de cordero con papas; de plato principal un risotto de frutos de mar; y de postre, una mini degustación de postres argentinos que incluía budín de pan, helado, chocotorta y queso y dulce.

Cordero, plato emblema de la gastronomía fueguina

15:30 Ya con la panza llena, por la tarde fue el turno de la excursión más famosa de la ciudad: la navegación por el Canal del Beagle. Desde el puerto parten diariamente catamaranes, veleros, motoveleros y yates en diferentes paseos que varían su recorrido y duración dependiendo de las condiciones climáticas y la época del año.

En catamarán el paseo más corto cuesta $ 1880, dura casi tres horas y llega hasta el Faro Les Eclaireurs. Hay otro que llega hasta la Isla Martillo, donde se puede bajar a una colonia de pingüinos magallánicos, pero dura el doble de tiempo. 

Isla de los Pájaros

Optamos por el más corto. Dentro de la embarcación hace calor, pero afuera el viento duele y el frío hace arder las manos. Toca ponerse campera, gorro, guantes y bufanda para salir a la proa a ver de cerca la Isla de los Pájaros, llena de cormoranes imperiales (fáciles de confundir con pingüinos), y minutos después, la Isla de los Lobos

La navegación continúa un poco más y toca volver a abrigarse para salir a mirar el Faro Les Eclaireurs, ese que muchos confunden con el Faro del Fin del Mundo, pero no es. Es el punto más emocionante del paseo. Una vez visto, toca sentarse otra vez y relajarse al movimiento del barco. Navegar por los canales fueguinos es una experiencia única para apreciar la inhóspita belleza de Ushuaia, paisajes únicos que no se repiten en otro lugar de la Patagonia argentina. 

El Faro Les Eclaireurs

20:00 Por la noche, el itinerario nos llevaba a conocer uno de los íconos modernos de la ciudad: el hotel Arakur, considerado el mejor resort de lujo de Argentina, emplazado dentro de la Reserva Natural Cerro Alarkén.

Su restaurant, La Cravia, ofrece platos de cocina argentina e internacional: centolla, cordero y merluza negra para pedir tanto buffet como a la carta. Para coronar el intenso día, un show del cantante Emanuel Horvilleur en el marco del Festival Internacional de Ushuaia, que se desarrolla hasta el 6 de octubre en este hotel con distintos conciertos.  

La Cravia, del Hotel Arakur

Día 2: Chau Ushuaia

9:00 El segundo y último día en Ushuaia arranca temprano pero termina bien tarde, con el vuelo que parte recién a las 23 horas rumbo a la Ciudad de Buenos Aires. El plan fue conocer Cerro Castor, el centro de esquí más austral del mundo que este 2019 festeja sus 20 años, ubicado a tan sólo 26 kilómetros de la ciudad.

¿La novedad? El spa que abrió este año para los huéspedes del Castor Ski Lodge, el complejo de 15 cabañas ubicado al pie de la montaña: cuenta con salas de masajes, zona de relax, gimnasio, pileta in-out, 2 jacuzzis, vestuario y sauna, todo con una vista privilegiada al cerro y el bosque. Además, la renovación de la cocina del restaurante Morada del Águila.

El flamante spa del Cerro Castor

La temporada en el Cerro continúa hasta el 6 de octubre con una excelente calidad y cantidad de nieve. El pase diario en estas fechas cuesta $ 1530 para adultos y $ 590 si sólo se quiere ir como peatón.

Según contaron a Clase Ejecutiva, el balance de la temporada es muy positivo: la devaluación del peso potenció la llegada de brasileros a las pistas y argentinos que antes viajaban al exterior, este año eligieron Ushuaia para esquiar. 

Una temporada a puro esquí y snowboard

15:00 Promediando la tarde, un paseo que se puede hacer en Ushuaia en cualquier época del año es el Tren del Fin del Mundo. Y allí fuimos...

El ferrocaril atraviesa los últimos 7 kilómetros del recorrido que realizaba el antiguo tren de los presos, el cual iba desde el presidio de Ushuaia, ubicado en el centro de la ciudad, hacia la ladera del Monte Susana, con el objetivo de conseguir materiales para la construcción del mismo.

Tren del Fin del Mundo

A bordo de sus elegantes coches, traccionados por locomotoras a vapor, se puede revivir la historia de los presos que a diario venían a cortar madera hasta esta zona y apreciar el majestuoso paisaje, que atraviesa ríos, cáscadas, bosques y un cementerio de árboles.

El precio de los tickets en clase turista es $ 1500 para mayores y $ 750 para niños de 4 a 12 años. La 'primera superior' y la 'premium', que incluyen un menú con comida y bebida a bordo del tren, cuestan $ 3000 y $ 3500 respectivamente.

El Tren llega hasta el Parque Nacional Tierra del Fuego

19:00 Le quedan muy pocas horas al viaje y no podemos irnos sin conocer el Almacén Ramos Generales, uno de los lugares más pintorescos e históricos para comer en Ushuaia. 

Cruzar su puerta es hacer un viaje en el tiempo, a la Ushuaia de 1900, cuando no existían centros de deportes invernales, hoteles de lujo ni una terminal de cruceros que la última temporada batió récord de cruceristas.  

Allí nos recibe Enrique Chasco, quien tuvo la idea de conservar y continuar la historia de este antiguo almacén de ramos generales de 1916, convertido en museo, restaurante y cafetería en 2013. 

Un antiguo almacén de 1916, convertido en restaurante

“Yo veía que acá todo se destruía y no podía dejar que desapareciera un lugar tan importante para la historia de la ciudad. Luché 10 años con el dueño y me decía que no, cuando falleció lo heredó la hija, que fue quien me dio la posibilidad de reabrirlo. Convoqué a un francés, experto en pastelería, un carpintero que nos enseñó el arte de la restauración y dos ayudantes. El cartel que antes estaba en la entrada tiene un error ortográfico y los españoles se ríen, pero yo digo que lo hizo el francés”, cuenta animado Enrique, señalando las palabras 'idea y realisación'.

El lugar, visitado por vecinos y turistas, no acepta reservas y sirve almuerzos desde las 9 de la mañana. "Acá vienen los orientales con un papelito, anotado con lo que quieren comer. Lo primero que toman es la sopa de calabaza, la vedette del lugar, y segundo la de cebolla", describe Chasco sobre la mística del Almacén.

La sopa de calabaza, estrella del menú

21.30 Todo concluye al fin... Llega la hora de despedirse de Ushuaia y encarar al Aeropuerto Malvinas Argentinas. Otra vez puntual, a las 23 horas despegó el Boeing 737 -ahora con la imagen del médico español Santiago Ramón y Cajal- que nos trajo a Buenos Aires. Son las 2:30 de la madrugada del lunes y es hora de volver a casa. Volvimos al principio de todo. 

Ushuaia, más cerca (y accesible)

Norwegian es la primera aerolínea low cost -o low fare, como prefiere llamarla Martín Bulla, su CEO, al explicar que ofrece un mayor confort para el pasajero pero a un precio más bajo, con WI-FI gratuito y más espacio en cabina- en llegar a Ushuaia.

Hasta el momento lo hacían sólo Aerolíneas Argentinas y Latam, y para noviembre está previsto que se sume la low cost chilena JetSmart.

La compañía unirá Buenos Aires con Ushuaia con dos frecuencias semanales: los sábados y domingos.

Los vuelos de los sábados partirán desde Aeroparque a las 5:00, con llegada a las 8:40; mientras que los vuelos de regreso partirán a las 9:25 de la capital fueguina, para arribar a las 13:00 en Bs.As. 

En tanto, los vuelos de los domingos partirán de Aeroparque a las 18:35, y arribarán cerca de las 22:15 en Ushuaia. Los de regreso partirán a las 23:00 de Ushuaia y arribarán a las 2:35 de la madrugada del día siguiente en Aeroparque.

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