Pop político: una muestra de esculturas para asumir los tiempos que corren

El artista Horacio Dowbley repasará sus 15 años de trayectoria con una exhibición que inaugurará el 6 de septiembre en el CC Borges. Esculturas de estética kitsch para repensar el lugar que los sujetos ocupan en la sociedad.

Pop político: una muestra de esculturas para asumir los tiempos que corren

Hacia donde se mire en el taller de Horacio Dowbley se puede ver una obra de arte. Se levanta la vista y del techo cuelga un falso esqueleto de un vertebrado pintado de dorado, que lleva lentes en forma de corazón y auriculares gigantes, de esos que están de moda. Es “Poco pan y mucho circo”, pieza central de la próxima muestra del artista que inaugurará el próximo 6 de septiembre en el Centro Cultural Borges.

“Los 7 pecados capital y los 7 pecados del capital”, con curaduría de Diana Dowek, recopila 15 años de trayectoria de este arquitecto que un día de 2003 regresó a la facultad a estudiar Escultura y dio así rienda suelta a sus latentes impulsos artísticos. Luego, estudió cinco años con Enio Iommi, referente del arte concreto argentino, y realizó una decena de cursos teórico-prácticos mientras exponía en el país, Europa y Latinoamérica y emplazaba obras en plazas y espacios públicos de la provincia de Buenos Aires.

Las obras de Dowbley transitan la estética kitsch y pop y, aunque a primera vista resulten inocentes, apenas profundizar en ellas se revela un sentido político-social que no obedece a la lógica del panfleto –en el sentido del mensaje inmediato y eficaz- sino a la posibilidad de que el espectador reflexione sobre el lugar que ocupa (o que elige ocupar) en la sociedad.

Concibe al arte como “un lugar de resistencia natural a toda forma de convención” a partir del cual se unen, de modo natural, el arte y la política. “Aunque utilizo diferentes materiales y objetos, lo que prima es el sentido”, explica el artista en su taller platense que en los próximos días quedará vacío, cuando las piezas se trasladen al Borges. Dowbley esta presente en todas las etapas de producción: junto a un ayudante realiza todas las piezas, se encarga de los fletes, supervisa los montajes y presta especial atención a la iluminación.

Sus obras se realizan a partir de objetos de la vida cotidiana que recoge de la calle, le acercan sus conocidos, o compra a la espera de un rapto de inspiración que los transforme. Los interviene, los deforma, une y reformula para realizar esculturas con las que intenta materializar las situaciones intolerables, el costo de vivir en una sociedad que dejó de lado las utopías.

En la exposición que inaugurará esta semana repasa desde su arte los pecados capitales, a los que cruza con problemáticas de la sociedad argentina actual. Así, la gula se materializa en la escultural “Hoy vamos a comer afuera”,  bolsas de basura de las que asoman los restos de comida como las que se encuentran en la puerta de cualquier restaurante cuando cierra. La lujuria, por su parte, es “Paco”, una zapatilla que cuelga y de la que chorrea pintura.

Además reflexionar a partir de sus obras, Dowbley también lo hace a través de la escritura sobre el arte. “No existe el arte por el arte, ni el arte por encima de las clases sociales, ni el arte que se desarrolle al margen de la política osea independiente de ella”, escribe en un texto que acompañará la muestra. “Cuando presento el modelo, los 7 pecados capitales y los 7 pecados del capital, presento los pecados del capitalismo descarnado”, explica.

Entre las fallas del sistema el artista reconoce la ignorancia, la mentira, la desidia, el abandono, la inequidad, la comunicación y la deformación. En los días de corrida cambiara y depreciación del peso vale la pena prestar atención a “La deuda eterna”, la escultura con la que representa a la mentira: una corbata estampada con billetes de 100 dólares que en su extremo lleva una soga.

“Los 7 Pecados Capitales y los 7 Pecados del Capital” de Horacio Dowbley podrá visitarse desde el 6 de septiembre hasta el 30 del mismo mes en el Centro Cultural Borges, Viamonte 525.