Del Virreinato a Vietnam, una muestra sobre cronistas en el Museo Pueyrredón

Del Virreinato a Vietnam, una muestra sobre cronistas en el Museo Pueyrredón

El tradicional espacio de San Isidro presenta un recorrido por las distintas formas de documentar. Desde las crónicas inglesas, las tradiciones de una tierra lejana interpretadas por los europeos hasta los despachos de guerra del periodista argentino asesinado en Vietnam.

¿Cómo se vinculan los retratos que José Gil de Castro pintó de los flamantes próceres de una nación que emergía de las guerras de independencia a mediados del siglo XIX con los despachos periodísticos enviados desde Vietnam por Ignacio Ezcurra, el periodista de La Nación que en mayo de 1968 encontró la muerte en Saigón, donde oficiaba de corresponsal de guerra?

“Viajeros en el tiempo. Ignacio Ezcurra y la tradición de la crónica” es la exhibición que presenta el Museo Pueyrredón de San Isidro en la que se repasan las distintas maneras de hacer  crónica, donde se descubren las motivaciones de cada autor, que no siempre tuvieron en cuenta la importancia que la historia legaría a sus impresiones volcadas en forma de texto, pintura o fotografía.

Aunque la muestra dedica gran parte a la crónica en tiempos del virreinato y durante el siglo XIX, el disparador de la misma fue el 50° aniversario de la muerte de Ezcurra, el quinto de doce hijos de una familia tradicional de San Isidro. La idea la acercó Carlos Reymundo Roberts, prosecretario de redacción de La Nación, quien propuso a la secretaria de Cultura del municipio, Eleonora Jaureguiberry homenajear al colega.

Ezcurra despareció en Saigón en mayo de 1968. Un grupo de colegas lo vio por última vez escabullirse por las calles de la capital vietnamita sin el casco que lo identificaba como periodista. Desde La Nación pidieron a todas las agencias de noticias que cubrían la guerra que envíen los rollos de fotos tomados en los últimos días para intentar encontrarlo entre las multitudes de gente. La confirmación de su muerte llegó con la imagen que había tomado un fotógrafo japonés para la agencia AP. Identificaron los mocasines y el cinturón de Ezcurra. Nunca se recuperó el cuerpo.

En el Museo Pueyrredón se exhiben textos de su autoría, fotos que él mismo tomaba durante sus viajes, y objetos personales como su máquina de escribir y su credencial de periodista.

Además, se destaca el registro documental del “Reportaje al poder negro”, realizado un año antes de su muerte. Se trata de una antología de artículos realizados desde Estados Unidos, a donde llega para intentar documentar el conflicto racial. Su entrega y dedicación hace que en 15 días recorra los principales guetos del país y entreviste a figuras como Martin Luther King y Robert Kennedy.

La crónica en tiempos de Virreinato

Mucho antes de Ezcurra y sus crónicas de guerra, un puñado de personajes, algunos llegados de Europa, nos permitieron a través de sus trabajos conocer costumbres, territorio y cambios culturales de la época colonial y los albores del país.

Emeric Essex Vidal, un marino inglés, pintó, desde un barco anclado en el río, las primeras imágenes que se conocen del skyline porteño. Formaba parte de la escuadra que debía proteger el comercio inglés ante el avance portugués en el Río de la Plata “Es un marino británico y lo que esta haciendo es mucho más un informe al Almirantazgo sobre las condiciones, el espacio y las defensas”, explica Patricio López Méndez, curador de la muestra junto a Eleonora Jaureguiberry y Cecilia Lebrero.

Otro viajero, del que se desconoce su nombre, fue más allá en sus descripciones. A fines del siglo XVIII pintó en una serie de acuarelas, con un trazo sencillo e inocente, la vida cotidiana de los habitantes de estas tierras y las acompañó con breves descripciones. Pueden ser los indios del Chaco, un soldado de la provincia de Cochabamba, una pareja de paisanos bonaerenses, el oficio del carnicero o el modo cómo se fabricaban las velas todo quedó registrado en estas estampas anónimas.

Documentar la nueva nación

Un país que se independizaba necesitaba de nuevas imágenes a las cuales referir y fue el pintor Gil de Castro, aún con habilidades limitadas, el encargado de dárselas. Los retratos del coronel Federico Bermúdez y de Carmen Zaldívar Lynch, esposa de un militar, se destacan en la antigua sala de estar de la casa que perteneció a Juan Martín de Pueyrredón.

“La idea de difusión de una nueva clase social que debe utilizar la imagen como una herramienta de perdurabilidad era un tema que tocábamos desde la sociedad civil. Gil de Castro esta haciendo lo mismo desde la sociedad militar”, aporta Cecilia Lebrero.

La exhibición continúa entre cartas de Pueyrredón, al frente del Ejército del Norte, a José Chiclana, y el libro de cocina de Juana M. Gorriti, donde se plasman las vicisitudes en el frente de batalla y la vida mundana del siglo XIX.

Las crónicas sobre los efectos de la peste amarilla en el diario La Nación y los primeros registros en daguerrotipo, exhibidos a través de un video en el antiguo comedor de la casona, completan la muestra.

“Viajeros en el tiempo. Ignacio Ezcurra y la tradición de la crónica” puede visitarse en el Museo Pueyrredón, Rivera Indarte 48, San Isidro, hasta el 9 de diciembre.

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