MIÉRCOLES 23/01/2019
Bienal de Venecia: todo sobre la visita exprés del curador en busca de artistas argentinos

Bienal de Venecia: todo sobre la visita exprés del curador en busca de artistas argentinos

Ralph Rugoff seleccionará a 80 artistas del mundo para 2019. Recorrerá 17 talleres en cuatro días. Los elegidos, tendrán acceso a una feria que visitaron 600 mil personas en su anterior edición.

Cada dos años, un curador se convierte en ese decisor al que todo el mundo del arte quiere llegar. Un breve diálogo con él o ella, la oportunidad de que visite un taller o mostrarle una carpeta con trabajos son anhelados como agua en el desierto. En la actualidad, ese rol lo ejerce Ralph Rugoff, designado Director Artístico de la Bienal de Venecia 2019, la más importante y antigua del mundo, que se desarrollará entre el 11 de mayo y el 24 de noviembre en la ciudad italiana.

Rugoff tiene a su cargo la selección de artistas - en esta oportunidad serán 80-  que mostrarán sus obras en el Pabellón Internacional y en los Arsenales. A la par, cada país elige a un representante -instancia conocida como 'El envío'- que muestra su trabajo en otro pabellón designado especialmente a una nación. Esta semana, el Gobierno dará a conocer el envío argentino, que por primera vez será el resultado de un concurso, dejando atrás la elección discrecional siempre cuestionada.

“Estoy muy impresionado por la originalidad y experimentación del trabajo de los artistas argentinos”, sostuvo Rugoff, de visita en Buenos Aires por cuatro días. Fue invitado por el Fondo Nacional de las Artes, el Centro Cultural Kirchner, el Museo Nacional de Bellas Artes, la Fundación PROA, la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería, el Museo de Arte Moderno de Buenos AIres y la Universidad Tres de Febrero, donde el lunes ofreció una charla moderada por Diana Wechsler.

El curador, director de la Hayward Gallery de Londres y ex curador de la Bienal de Lyon (2015), compartió un almuerzo con la prensa en la Casa Victoria Ocampo, sede del FNA, donde se hospeda en el mismo cuarto que ocupó la intelectual cuando vivió allí, entre 1930 y 1936. En esa casona ubicada en Barrio Parque, construida por Alejandro Bustillo sobre un diseño de Le Corbusier, vivió Mauricio Macri a mediados de los ‘90.

Rugoff junto a representantes de las instituciones que financiaron su visita a Buenos Aires. 

En su estadía porteña entrevistará y visitará talleres de 17 artistas seleccionados entre unos 200 que le fueron presentados por las instituciones que financiaron su visita. Puede o no luego elegir algunos proyectos para exhibir en Venecia. Para cualquier artista llegar a la Bienal que visitan más de 600 mil personas cada dos años significa la puerta de entrada al circuito artístico mundial, la consagración internacional de su obra.

La Bienal de las fake news

Aunque se excusó de dar a conocer qué artistas argentinos habían llamado su atención amparándose en la confidencialidad, adelantó algunos ejes que le interesa explorar en la 58º edición de la Bienal de Venecia que llevará como título “May you live in interesting times” (“Que vivas en tiempos interesantes”). La frase la pronunció en los años '30 el Primer Ministro británico Austen Chamberlain, según un dicho que le había comentado un diplomático que había servido en Asia. Resultó que nunca existió tal dicho popular en la cultura china, pero la frase ya había quedado instalada.

“Me interesó porque es una fake news, explicó Rugoff. “En los tiempos actuales, las redes sociales amplifican los mensajes y tienen un impacto real. La idea de que la verdad siempre se impone está puesta en tela de juicio”, indicó.

Fake news, posverdad: la contradicción parecen ser parte de lo que se verá el próximo año en la ciudad italiana. El curador sostiene, por un lado, que el arte, al igual que los seres humanos, está lleno de contradicciones -“Los artistas nos piden mirar cosas contradictorias, cosas que son bellas y feas al mismo tiempo”-, mientras advierte que “muchas partes de nuestra cultura tratan de simplificar las cosas de una manera que crean imágenes falsas, ya sea un político que hace una falsa promesa o una película de Hollywood con un final feliz”.

Rugoff junto al secretario de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto.

Consultado por Clase Ejecutiva acerca de sus estrategias para no sucumbir a los lugares comunes y la repetición en su elección de artistas, sostuvo que elige a quienes de verdad lo entretienen. “Si no es bueno, si no me hace feliz, no lo quiero poner en la exhibición”, afirmó.

Una Bienal a dieta

La Bienal de Venecia se financia, por un lado, con la venta de entradas de la edición anterior. En 2017 se emitieron unos 600 mil tickets a 25 euros cada uno, según explicó el curador. Eso representa un presupuesto estimado para 2019 de 15.000.000 de euros.

Por otra parte, los países deben fondearse sus envíos para los pabellones nacionales, en tanto que los artistas elegidos para participar del Pabellón Internacional y los Arsenales pueden recurrir a espónsores o mecenazgos: todo vale para realizar la obra una vez seleccionada.

Ni el presupuesto ni la equidad de géneros figuran entre los principales ejes de Rugoff a la hora de elegir artistas. Apuesta a los “grandes artistas” más allá de su género -“No estoy haciendo ningún esfuerzo especial para encontrar más artistas mujeres u hombres para lograr una equidad"- y a un proyecto que funcione como “reacción a las bienales previas y las geografías que exploraron”.

En el último tramo de la charla, lanzó una confesión controversial. Porque Ralph Rugoff, curador de la 58° edición de la Bienal de Venecia, reveló que no le gusta asistir a este tipo de eventos ya que "se han vuelto brutales. El formato se ha vuelto repetitivo. Espero hacer algo diferente”. No sabe si mejor, pero sí que será diferente.