Así es Nueva Zelanda, el país que cumple 100 días sin nuevos casos de Covid

Con cinco millones de habitantes, el país registró 1.219 casos confirmados desde febrero, el último diagnosticado fue el 1 de mayo. Cómo es Nueva Zelanda y qué se puede visitar.

Nueva Zelanda cumplió este domingo 9 de agosto, 100 días sin ningún nuevo contagio por coronavirus. Si bien las autoridades sanitarias advierten que no se puede bajar la guardia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera al país ejemplar por haber "eliminado con éxito la transmisión en la población", según reporta AFP.  Nueva Zelanda cerró las fronteras el 19 de marzo y las mantiene bajo control: cualquiera que llegue al país debe realizar una cuarentena de 14 días.

 

 

Actualmente, hay 23 personas infectadas con COVID-19 en el archipiélago pero todas han sido detectadas en la frontera, cuando entraban al país, y están en cuarentena.  "Lograr 100 días sin contagios en la población es un paso importante. Sin embargo, como todos sabemos, no podemos permitirnos la más mínima negligencia", dijo el director de Salud Ashley Bloomfield. "Hemos visto lo rápido que el virus puede resurgir y propagarse en lugares donde antes estaba bajo control, y debemos estar preparados para frenar rápidamente cualquier nuevo caso en el futuro en Nueva Zelanda", agregó Bloomfield. Ya en junio, Nueva Zelanda había declarado estar libre de coronavirus pero dos turistas iniciaron un nuevo foco de contagio. 

Con cinco millones de habitantes, el país ha registrado 1.219 casos confirmados de coronavirus desde febrero, el último diagnosticado se remonta al 1 de mayo. La enfermedad ha causado 22 muertes. Los neozelandeses han vuelto a un modo de vida casi normal, sin distanciamiento social y con público autorizado en eventos deportivos y culturales.  En el caso de una segunda ola, el Gobierno ha pedido que todos los hogares tengan kits de emergencia, que incluyan barbijos.

 

 

Cómo es Nueva Zelanda

 

En dos pequeñas islas y algunos islotes al sudoeste del Océano Pacífico se encuentra un país signado por la naturaleza. Nueva Zelanda pasó a la fama por haber sido locación para la filmación de la trilogía fílmica El Señor de los Anillos, pero no hay nada de ficción en su exuberante vegetación, sus imponentes cadenas montañosas, sus glaciares y sus playas. Este país es un paraíso que se extiende desde los lagos del sector norte hasta los Alpes, que en el sur terminan en el mar. Aquí, incluso la ciudad más cosmopolita e industrial, Auckland, es considerada de las más habitables del mundo debido a su calidad de vida y la baja contaminación ambiental.

El estilo de vida de los neozelandeses es acorde al entorno, por lo tanto, la práctica de deportes es vital. No hay población donde no haya canchas de rugby, centros de ski o campos de golf. Eso sin contar que, lógicamente, en ambas islas se practica todo tipo de actividades acuáticas. Durante los fines de semana el mar se puebla de velas de windsurf, canoas y yates, mientras muchos esperan una gran ola para poder surfearla. Claro que no son solo los humanos quienes disfrutan de la vida marina: a lo largo de los 15.700 kilómetros de costa se pueden encontrar también ballenas, pingüinos, delfines y muchas especies de aves que difícilmente puedan verse en otras partes.

El Spring and Farm Show es uno de los grandes atractivos que los viajeros disfrutan en Nueva Zelanda. Se trata de establecer un contacto con la vida silvestre: caminar por la selva, alimentar un ternero e incluso ayudar a esquilar una oveja. Es posible realizar todas estas actividades en Rotoura, un inmenso prado situado en el sector de la Isla Norte. Cerca de allí, vale la pena visitar los balnearios termales, donde la antigua medicina maorí se mezcla con las propiedades terapéuticas de los manantiales naturales. Desde allí en dirección a la Península de Coromandel está el Parque Nacional Te Urewera, la mayor extensión aun virgen de la región, atravesado por ríos y lagos.

En las afueras de Auckland se encuentra la Bahía de las Islas, que se abre entre cayos de tierra firme y enormes árboles, con playas ocultas que dibujan sus límites en el mar mientras los veleros cruzan las aguas transparentes. En el fondo, los corales dan un espectáculo verdaderamente soberbio.

El corazón metropolitano de la Isla del Sur es Christchurch, repleto de coloridos parques en las costas de la Bahía Pegasus. No en vano su sobrenombre es "la ciudad de los jardines más bellos del mundo". En esta zona austral la flora va tornándose selvática, mientras que las vastas regiones de Fiordland y Southland yacen entre montañas, fiordos y glaciares. Uno de los destinos turísticos más importantes del país es Queenstown, con sus playas cercanas que bordean la costa occidental, rebosantes de belleza y calma.

 

 

Turismo de alta gama

Además de su gran atractivo para quienes buscan ocio y deportes al aire libre, Nueva Zelanda es también hoy un lugar que apela a los hombres y mujeres de negocios que llegan principalmente de Estados Unidos y Europa. La industria turística local supo reconocer el interesante mercado que esto implica, y es gracias a ello que han aparecido en los últimos años algunos hospedajes de alta gama en lugares remotos y con paisajes fascinantes.

El primero en surgir fue Huka Lodge, fundado en 1920 por un irlandés que supo ver el potencial de la pesca de trucha en el río Waikato, en el medio de North Island. En 1984 fue adquirido por el holandés Alex van Heeren, quien lo transformó en un pequeño hotel de lujo. En un paisaje de géiseres y piletas de aguas termales, este histórico lugar puede jactarse de haber recibido a miembros de la realeza británica, incluida la mismísima reina Isabel II. Además, cuenta con una bodega de vinos diseñada al estilo flamenco que alberga más de 15 mil botellas.

 

 

 

A un ferry o pequeño avión de distancia está Stewart Island, un lugar ideal para aficionados a las plantas y las aves. El paisaje está repleto de helechos, pinos rojos y hayas autóctonas. Alrededor de la bahía Halfmoon es donde viven los 350 habitantes de la isla, en sus características casas de madera blanca con terrazas y techos relucientes en rojo o azul. Allí se encuentra uno de los hospedajes más elegidos para retiros empresariales, el Stewart Island Lodge. Sobre uno de los lados de la bahía, es un lugar de espíritu rústico que ofrece solo tres habitaciones dobles. Cuenta con una terraza que permite disfrutar de la comida casera y abundante o tomarse unos tragos mirando el atardecer.

Blanket Bay se encuentra en la Isla Sur, cruzando el desierto. Este hotel situado al borde del lago Wakatipu, a 40 minutos de Queenstown, es un ejemplo de majestuosidad, con sus baños de mármol, ventanas francesas y terrazas de granito. A diferencia de otros alojamientos, algunas habitaciones aquí se encuentran en el edificio principal. Además, las cenas son a la carta.

 

 

 

En los alrededores del Parque Nacional Abel Tasman está The Lodge at Paratiho Farms. Recientemente inaugurado, el sitio es de gran belleza arquitectónica, con ventanas que se abren por todas partes para aprovechar al máximo las luces brillantes de Nueva Zelanda. Afuera de esta cómoda residencia, el jardín se luce con su pileta color azul cobalto.

La opción más elegante es Wharekauhau Country Estate, un hotel que combina un servicio excelente con una gran belleza decorativa. Wharekauhau se luce con sus altas chimeneas, techos inclinados y ventanas francesas que han sido adaptadas para este clima radiante. Es imperdible la vista de la bahía, que a veces se ve envuelta por la bruma del mar, con un fondo de colinas verdes. Además, el hotel cuenta con un salón de reuniones, habitaciones para no fumadores, jacuzzi, pileta climatizada, y la posibilidad de practicar deportes acuáticos y equitación. Situado cerca de Wellington, se puede llegar viajando en helicóptero (12 minutos) o auto (una hora) a través de las montañas Rimutaka, pasando por los viñedos del valle de Wairapapa y la bahía de Palliser con sus arenas negras.

 

 

 

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