Vuelven los feriados puente: 5 destinos que no te podés perder en Latam

Vuelven los feriados puente: 5 destinos que no te podés perder en Latam

Termas cinco estrellas, santuarios naturales y sitios arqueológicos... Las opciones más exclusivas, y cercanas, para hacer miniturismo en la región.

1º Chile y los colores de Chiloé

Los palafitos de Chiloé, Chile.

La tortuosa Patagonia chilena, tierra de fiordos y cordillera, toma un carácter distinto en la Isla Grande de Chiloé. Este territorio de dos caras, una hacia el mar interior y otra hacia el Pacífico, es famoso por sus palafitos –las coloridas casas sobre pilotes con que los habitantes enfrentan el crecimiento de las mareas– y por la ancestral ceremonia de la minga, costumbre de trasladar las casas cuando las personas que la ocupan deben cambiar de terreno. Además, en numerosos puntos de la isla se levantan iglesias de madera, muchas de las cuales fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, como la de Tenaún, cuya arquitectura interior en forma de nave invertida revela la habilidad de los chilotes para construir sus casas igual que sus barcos. Las viviendas suelen estar revestidas de coloridas tejuelas de alerce, el material más tradicional, aunque ahora se trata de una madera protegida. A Chiloé se llega en avión, directamente a Castro o bien a Puerto Montt, para desde allí tomar el ferry que conecta con aquel centro urbano. Tanto en la capital como en Ancud hay numerosas posadas y hostels, algunos en antiguos palafitos. Tierra Chiloé es el alojamiento más exclusivo: allí se puede desde probar el tradicional curanto hasta sumarse a las excursiones, que forman parte de su sistema all inclusive, hasta uno de los puntos más famosos del enclave: el mítico Muelle de las Almas, del lado oeste y de cara al Pacífico.

2º Brasil y el eterno encanto de Buzios

La estatua de Brigitte Bardot en la bien bautizada Orla Bardot, la avenida costera de Buzios, sintetiza el encanto de un balneario que sigue siendo genuino a pesar de su éxito turístico. Aquel Buzios de los ‘60, la aldea de pescadores que saltó a la fama cuando fue descubierta por el jet set europeo, se transformó en uno de los destinos favoritos del hedonismo vacacional internacional. El otro símbolo de la ciudad es la escultura de los pescadores en la playa Armaçao, que va desde el muelle situado al final de la concurrida Rua das Pedras hasta el muelle Porto Velero: un digno homenaje a los primeros que descubrieron la belleza de esta península cuyos 8 kilómetros de extensión se declinan en 23 playas. De un lado bordeadas por aguas más cálidas que del otro, sólo hay que elegir la ideal para nadar, tomar sol o practicar deportes náuticos. ‘La St. Tropez brasileña’ tiene horarios bien definidos: de día, la playa, desde la famosa Praia da Ferradura de paisaje cerrado y aguas tranquilas hasta la concurrida João Fernandes, una de las favoritas de los argentinos, pasando por Geribá o Ferradurinha. Al atardecer, Rua das Pedras es el hot spot donde disfrutar el encendido de las lucecitas sobre la costa con una cerveza fría y un plato de frutos de mar como cómplices a la altura del espectáculo natural.

 

3º Perú y sus tesoros por aire, tierra y agua

El desierto de Nazca, Perú.

Las líneas de Nazca siguen siendo un misterio que atrae a decenas de miles de visitantes cada año. Están en la desértica comarca de Ica, a unas horas en auto al sur de Lima. El auge turístico de la capital peruana ha rebotado sobre esta región que se está equipando con hoteles, centros comerciales –en las playas de Asia, a mitad de camino– y la puesta en valor de otros atractivos singulares. El circuito ofrece una única combinación de visitas por tierra, mar y aire. Además de los grandes petroglifos que se sobrevuelan en avionetas desde el aeropuerto de la vecina localidad de Pisco, se puede conocer el mayor desierto de arena de Perú y un verdadero oasis como los de África en Huacachina. Para visitarlos, se organizan salidas en buggy que permiten contemplar el atardecer sobre el mar de dunas, bajo un cielo libre de toda nube y colorido como una gran fogata. Finalmente, desde el puerto de Paracas se navega hasta las Islas Ballestas, un archipiélago donde avistar colonias de las 60 especies de aves censadas, entre ellas pelícanos, piqueros, cormoranes, albatros y pingüinos de Humboldt.

4º Uruguay y sus termas all inclusive

Las termas de Arapey, Uruguay.

Arapey está en el departamento de Salto, frente a Concordia. Y, junto a otros pueblos vecinos, conforma el principal polo termal uruguayo. Cuenta con apenas 250 residentes permanentes pero recibe varias decenas de miles de visitantes al año. Una de las propuestas más exclusivas es Altos del Arapey, un cinco estrellas all inclusive que es el único en Uruguay que conjuga termas (tiene su propio pozo y 8 piletas), golf (18 hoyos) y spa (con tratamientos de la mítica Clínica Aslan). Por si fuera poco, sorprende con algunos detalles adicionales: una pista de aterrizaje para helicópteros y pequeños aviones, conexión wifi sin cargo en todo el predio, animaciones para todas las edades, un gran jacuzzi exterior y un wet bar. La fórmula all inclusive contempla todo tipo de bebidas y hasta la especialidad del lugar: ¡agua termal helada!

5º Chile y el cósmico Valle del Elqui

Los cielos más estrellados del mundo en Chile.

Los cielos del norte del país vecino tienen la reputación de estar entre los mejores del mundo para ver las estrellas, por su atmósfera despejada y libre de contaminación lumínica. Por eso fueron elegidos por varios proyectos europeos para instalar sus observatorios, en las zonas de montaña y costa del desierto de Atacama.

Uno de los más peculiares es el Valle del Elqui, al que se llega en el día desde las playas de La Serena: a lo diáfano del aire se suma un espíritu místico que conquista a todo recién llegado. El recorrido del valle tiene numerosos puntos de interés: aquí está Vicuña, la ciudad natal de Gabriela Mistral, donde se puede visitar el centro cultural dedicado a la premio Nobel chilena y la antigua escuela rural donde estudió.

También se pueden recorrer los viñedos y las fábricas de pisco para conocer el proceso de destilación, pasear por los mercados que tienen a la papaya como fruto estrella en todas sus versiones y visitar los observatorios por la noche. Incluso es posible dormir en domos especialmente concebidos para ver las estrellas sin moverse de la cama: una aproximación única a “los cielos más oscuros del mundo”, según los expertos.

La versión original de esta nota fue publicada en la edición 186 de Clase Ejecutiva, la revista lifestyle de El Cronista

Comentarios2
Walter Leonel Benitez
Walter Leonel Benitez 10/03/2017 04:03:23

el único caso que conozco, es el Altos del Arapey , es fantástico , todo , a la altura de los mejores resorts del Caribe

diegobluray B
diegobluray B 19/10/2017 01:32:00

Concuerdo que es muy bueno, solo que 6 veces más caro que los del caribe y sin mar.

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