VACACIONES 2021 en Buenos Aires: cómo es alojarse en un hotel de la ciudad por un fin de semana de verano o escapada  de feriado

Sin limpieza de cuarto ni desayuno buffet: ser huésped de hotel, en primera persona

Los hoteles porteños ya pueden recibir turistas de todo el país. Y eso incluye a los vecinos de la ciudad de Buenos Aires. Una cronista de Clase Ejecutiva vivió la experiencia de pasar una noche hospedada. Cuáles son los cambios, cómo son los protocolos y por qué es una opción ideal para una escapada de fin de semana en el verano

Sin desayuno buffet ni limpieza diaria de la habitación, con check-in/out virtual y sólo pago digital, los hoteles de la Ciudad de Buenos Aires quedaron habilitados a principios de noviembre para recibir turistas argentinos y de países limítrofes. Sin embargo, aún con pocos vuelos, todavía muchos permanecen cerrados a la espera de que la situación se reactive de cara a las vacaciones de verano 2021.

 

 

El Novotel, ubicado sobre la Avenida Corrientes, a dos cuadras del Obelisco, es uno de los pocos del centro porteño que está funcionando. El hotel, al igual que otros de la Ciudad, reabrió el 15 de septiembre para recibir a aquellos pasajeros que viajaban por negocios o tratamientos médicos.

Ahora habilitado con fines turísticos, esta cronista de Clase Ejecutiva pasó una noche en él para relatar cuáles son los principales cambios, cómo son los nuevos protocolos y qué hay que tener en cuenta a la hora de viajar en tiempos de Covid-19.

 

Los hoteles porteños pueden recibir turistas desde el 2/11

 

Desde el servicio de desayuno hasta el check-in y la manera de limpiar las habitaciones, la pandemia de coronavirus trajo muchos cambios al mundo hotelero. Para empezar, el lobby del Novotel está diferente a como era en marzo. Las puertas automáticas se abren y lo primero que se ve en el piso es la señalética en rojo con flechas que marcan el sentido de entrada y salida. Al seguirlas, se llega hasta la primera parada: una estación de sanitización de manos y un cartel sobre verificación de salud.

 

 

Un poco más adelante, y con stickers en el piso que marcan el lugar donde pararse para mantener la distancia de un metro y medio entre un pasajero y el otro, está el mostrador. Allí una empleada con barbijo y máscara -algo obligatorio para todo el personal del hotel- nos toma la temperatura a los recién llegados y nos pide que firmemos una declaración jurada sobre síntomas de coronavirus

 

 

Quizás el principal cambio del momento de entrar al hotel es que el check-in ahora se hace de manera virtual unas horas antes de llegar, tal como sugiere el protocolo elaborado en conjunto por el Ente de Turismo porteño, el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación y el sector privado. En este caso, basta enviarles una foto del DNI o pasaporte por mail para que tengan todos los datos que en épocas prepandémicas había que completar a mano.

El check-in y el check-out ahora es más simple para minimizar el contacto

Ya con tarjeta de habitación en mano, la chica de la recepción nos explica que en la habitación no hay amenities ni elementos de mini-bar y que, en caso de necesitar alguno de ellos, pueden solicitarse por Whatsapp si no quiere usarse el teléfono de la habitación.

El siguiente paso es tomar el ascensor, donde el cartel dice bien claro: máximo una persona o grupo familiar. El mismo nos recuerda que por seguridad los botones son desinfectados con frecuencia, pero que además hay un dispenser de alcohol en gel para usar al entrar y salir.

En este sentido, uno de los cambios más importantes que debieron implementar los hoteles es el de la limpieza y sanitización tanto en las habitaciones como en los espacios comunes. Si esto antes era un valor clave a la hora de elegir un hotel, ahora más todavía.

 

Ya no hay amenities en las habitaciones

 

La cadena francesa Accor (además de Novotel, es dueña de marcas como Ibis y Sofitel) diseñó junto a la agencia internacional Bureau Veritas, líder mundial en pruebas de inspección y certificación, el sello All Safe: 150 protocolos sanitarios que deben ser implementados en todos sus hoteles del mundo.

Entre estos protocolos se encuentran un programa de limpieza reforzado con desinfección frecuente de todas las áreas comunes, como ascensores y baños públicos, un programa mejorado de limpieza de habitaciones con materiales de grado hospitalario y una limpieza profunda regular en tapicería y alfombras y toda la ropa de cama se lava a altas temperaturas.

Por eso, ahora al entrar por primera vez a la habitación, en la puerta hay un cartel o faja de seguridad que certifica que nadie entró después de que haya sido sanitizada. Además, en líneas generales muchos hoteles no ofrecen servicio de limpieza mientras el cuarto está ocupado, a menos que el huésped lo solicite.  

 

Mesas con distancia y menú con código QR

 

El desayuno buffet es uno de los grandes perdedores en el mundo de la hotelería, ya que ahora por razones sanitarias todos los hoteles del mundo deben servirlo en la habitación o para llevar. Pero el Novotel le sumó a esto una alternativa: su terraza, en la planta baja.

Para entrar a la terraza, una empleada nos toma la temperatura y nos indica una mesa previamente desinfectada, donde además hay alcohol en gel y un menú con código QR. El cartel indica que hay capacidad para 25 personas y por ahora, al haber poca gente, no hace falta avisar antes de bajar.

Una vez sentados, la moza nos trae el desayuno dentro de una bolsa de papel madera sellada, con todo envuelto en papel film (2 sandwiches de miga, una porción de budín, un plato con fruta fresca y una botella de vidrio con jugo). Aparte se pide la infusión y el agua.

 

La terraza del Novotel, abierta de 8 a 19 horas

 

La terraza está abierta de 8 a 19 horas y recibe también a personas que no estén hospedadas en el hotel. En ella se puede desayunar, almorzar con la propuesta del restaurante del hotel (Patio 378 tiene un menú ejecutivo de dos o tres pasos a $980 y $1180), pedir un snack o tomar un cóctel en la hora del after office porteño.

Los servicios de pileta y gimnasio por el momento no están autorizados en Novotel, informaron, a la espera de nuevas indicaciones por parte del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. 

 

 

Por último, a la hora de partir, para finalizar el check-out solo hay que dejar la tarjeta de la habitación en una urna trasparente que está en el mostrador de la recepción. Y, si hay que cubrir algún gasto extra, ya no se puede usar efectivo: sólo pagos digitales. Una vez que el huésped se va, el hotel deja pasar 24 horas para recién ingresar a limpiar la habitación y prepararla para un nuevo viajero.

Con esta última habilitación para fines turísticos, poco a poco los hoteles de la Ciudad vuelven al ruedo y esperan que el nivel de ocupación mejore para el verano, motorizado principalmente por turistas del interior del país. La Ciudad de Buenos Aires, que obtuvo el sello de destino seguro del Consejo Mundial del Viaje y el Turismo, se perfila como uno de los destinos favoritos de los argentinos para las vacaciones 2021

 

 

Según relevamientos de la Federación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Fehgra) y de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT), el 97% de los hoteles cuentan con protocolos aprobados para comenzar a funcionar y casi el 90% ya adaptó sus estructuras a las nuevas modalidades requeridas para recibir pasajeros en medio de la pandemia de coronavirus.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar