MIÉRCOLES 13/11/2019

Tenerife al natural

Las Canarias son un paraíso de servicios turísticos, pero al mismo tiempo ofrecen rincones en los que la belleza de sus playas, sus parques nacionales y su extraña geografía son protagonistas absolutos.

Tenerife al natural

Resorts, hoteles, campos de golf, restaurantes… Las Islas Canarias son un muestrario de servicios turísticos de alta calidad. Sin embargo, en sus pequeñas dimensiones también caben paraísos naturales alejados de los lujos. Y Tenerife, la más visitada de las islas, es el mejor ejemplo de que esta dualidad es posible. 

Allí, en Tenerife, todo es fuego o viene de un volcán, porque la isla misma fue concebida en las entrañas de la tierra. Por eso no es de extrañar que algunas de sus playas más atractivas y solitarias estén enmarcadas por un singular cono volcánico, conocido como la Montaña Roja. En la costa del municipio de Granadilla de Abona, junto a la pequeña localidad turística de El Médano, está la playa del mismo nombre, la más extensa de la Isla con dos kilómetros de longitud. De arena blanca y fina, se extiende hasta los pies de la montaña Roja, que es una de las áreas protegidas que tiene la isla. No es una playa desierta, por cierto. Cuenta con los servicios básicos, hay una embarcación que ofrece paseos marítimos y es un sitio elegido por quienes practican el windsurf. 

Pero si lo que se busca es ese lugar sin más atavíos que el vaivén de las olas, hay que sortear el límite de la Montaña Roja y llegarse hasta La Tejita. Está aislada de cualquier ciudad y mide poco más de un kilómetro y medio. Sencilla, de aguas calmas y claras, brinda la sensación de estar mucho más lejos de los balnearios concurridos de lo que realmente está. Porque volviendo a la ruta TF1, alcanza con manejar durante 20 minutos para llegar a la Costa Adeje, donde entre la decenas de opciones para elegir sobresalen Torviscas y Fañabé. Unidas por una costanera siempre poblada, ambas seducen con barcitos frente a la costa, con salidas de pesca o de buceo y con ese ambiente de relax que todo lo envuelve.

La montaña

En la lengua original de las islas, es decir la de los guanches, "tener" quiere decir blanca nieve, mientras que "ife" significa monte alto. Así Tenerife debe su nombre al gran monte Teide, que con sus 3.718 metros de altura y su cumbre nevada es la referencia mayúscula de este bellísimo rincón de España. Declarado Parque Nacional en 1954, reconocido como tal en toda Europa desde 1989, el Teide fue incluido en la lista de Patrimonio Natural de la Humanidad. Y todo esto por la belleza de sus formaciones volcánicas, las más recientes (Narices del Teide) originadas en una gran erupción de 1798; por la cantidad de especies endémicas tanto de flora como de fauna que clasificaron naturalistas como Von Humboldt, entre otros, y por el registro de la historia geológica y humana que se puede encontrar en las Cañadas del Teide. 

Para el viajero, existen dos centros de informes; uno es el Centro de Visitantes El Portillo que muestra la historia geológica del parque y las relaciones entre los seres vivos que lo habitan y su entorno; el otro está en Cañada Blanca, y muestra la interacción e influencia entre el hombre y las Cañadas. Ambos son apenas un punto de inicio para diversas actividades, como la visita al jardín botánico, que ocupa unas 4 hectáreas en las que se pueden conocer más del 75% de las especies superiores del Parque Nacional. Y las que no se encuentran allí, como la violeta del Teide, sólo se pueden descubrir en las alturas de la montaña, donde el clima es propicio para ellas. 

En el Centro de Visitantes Cañada Blanca se encuentra además el Parador Nacional de Turismo, un excelente lugar para alojarse. Su interior recrea el ambiente de una acogedora casa de alta montaña, tanto en los espacios comunes como en las habitaciones. Las terrazas y balcones ofrecen tremendas panorámicas sobre el Teide. Mientras que el restaurante de típica comida canaria es un reducto poblado de pucheros, conejos al salmorejo, papas arrugadas y mojos. 

Finalmente, en el Teide, la cima y la altura del imponente cono llaman al visitante. Sólo unos pocos, por lo difícil y lo técnico de la excursión, podrán poner un pie en la cumbre y dominar desde allí un horizonte de 360º. Para los demás mortales, el teleférico que sale de La Rambleta, permite acceder a la zona de los miradores La Fortaleza y de Pico Viejo. La terminal está nada menos que a los 3.500 metros, aunque desde su ubicación no es posible continuar hasta el pico. En cualquier caso, desde semejantes alturas, viendo las otras islas del archipiélago canario, es difícil imaginarse que apenas al bajar a las costas esté uno de los centros de vacaciones más completos de España. Pero Tenerife es así, una moneda que solo tiene caras y ninguna cruz.

Datos útiles

- Cómo llegar: El pasaje de avión a las Islas Canarias tiene un costo aproximado de U$S 1.400 ida y vuelta, con escala en Madrid o Barcelona. Además, es posible conseguir paquetes con aéreo y alojamiento desde U$S 1.800.
- Más información sobre destino:

www.holaislascanarias.com

www.spain.info

www.visitarcanarias.com

- Parador de Las Cañadas:     web:www.parador.es

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