Ski 2018: cuáles son los precios de la temporada chilena

Ski 2018: cuáles son los precios de la temporada chilena

Los centros de esquí de Chile ofrecen experiencias que combinan deporte, gastronomía y bienestar en el corazón de la montaña.

Como destino de compras, playa o turismo aventura, en los últimos años Chile se convirtió en un destino atractivo para los viajeros argentinos. Para el invierno, el país limítrofe despliega su propuesta de nieve: tiene 14 centros de esquí y una temporada larga por delante. En esta nota, la experiencia en dos de los resorts de montaña más exclusivos que se pueden visitar, Valle Nevado y Portillo.

Crédito: Valle Nevado.

 

Valle Nevado

Después de las 17, el chocolate caliente convoca a la charla y el balance del día de esquí: las pistas recorridas, la nieve encontrada, los paisajes acumulados en la vista se entrometen en las charlas de quienes todavía tienen puestos sus equipos. Valle Nevado es uno de los centro de esquí más exclusivos de Chile, un complejo ubicado a menos de dos horas de auto de Santiago que convoca a locales y viajeros extranjeros que llegan en busca de una de las mejores nieves de la Cordillera de los Andes. Ubicado a 3.025 metros de altura, este centro de esquí celebra sus 30 años de historia.

Valle Nevado es elegido por esquiadores de todos los niveles: tiene 40 pistas, con un 9% son para esquiadores principiantes (tiene escuela), 31% para intermedios (azules), 40% para avanzados (rojas), y 20% para esquiadores expertos, las tan buscadas pistas negras.

El centro cuenta con tres hoteles –Puerta del Sol, Tres Puntas y Valle Nevado–, además de un proyecto inmobiliario compuesto por 10 edificios de departamentos. En Puerta del Sol, algunas habitaciones regalan una vista privilegiada: el balcón, con reposera incluida, mira a la ladera por la que suben los primeros tramos de las telesillas. El hotel aloja en su interior todo lo necesario para una estadía placentera: restaurantes, espacio de bienestar, pileta, rental ski, gimnasio. Los fines de semana suele recibir a los locales de Santiago y alrededores, que suben por el día. De lunes a viernes es un sitio ideal para un descanso en pareja o con algunos amigos.

Algunos programas fuera de la nieve que son imperdibles: tomar algo alrededor del fogón, a unos pasos de la piscina de agua caliente al aire libre, y las clases de yoga Swásthya que se dan en el spa al comienzo y final del día, un complemento perfecto para equilibrar la actividad física que demanda la nieve. Los atardeceres de Valle Nevado son otro momento especial: desde atrás de la ventana o pisando la nieve, mirá al cielo.

En cuanto a la gastronomía, Puerta del Sol ofrece propuestas para todos los gustos. El desayuno es con formato continental, en el almuerzo podés visitar el Bar Lounge (tiene mesas en el salón, junto a la chimenea, y al aire libre) y, para la cena, hay dos alternativas que te conviene experimentar: el formato all you can eat de Mirador del Plomo –por ejemplo, podés pedir atún rojo o salmón cocinado en el momento– y la cocina italiana del restaurante Montebianco. Para tomar un cóctel y bailar, el bar Tres Puntas es el lugar: hay barra, bandas en vivo y DJ.

Info útil: Valle Nevado está a 70 kilómetros del aeropuerto internacional de Santiago de Chile (LATAM tiene 57 frecuencias semanales desde Buenos Aires hacia allí, 19 desde Aeroparque y 38 desde Ezeiza. Tarifas promedio: julio, u$s353, agosto u$s303). Hotel Puerta del Sol, valor por persona en base doble por 3 noches: desde u$s 690. Pase diario de montaña: adultos u$s76, menores hasta 11 años, u$s57 (aproximado, precios originales en pesos chilenos).

Crédito: Portillo.

Portillo

La vista desde el balcón del living conmueve: el cielo azul, las montañas blancas, la Laguna del Inca –con el agua quietísima– y la piscina de agua caliente rodeada de nieve. Ese living es el corazón Portillo, un centro de esquí en el que las familias y los grupos grandes se sienten a gusto. Creado 69 años atrás, el resort está a 164 kilómetros de Santiago de Chile y apenas a uno del paso Cristo Redentor hacia Mendoza, ciudad de la que queda a 215 kilómetros.

El acceso directo desde el hotel hacia las pistas es un excelente diferencial: una vez retirados los equipos, solo se necesitan algunos pasos para pisar la nieve y salir sobre las tablas. Tiene 35 pistas de esquí para todos los niveles (15% principiante, 30% intermedio, 30% avanzado, 25% experto) y 14 medios de elevación.

En cuanto al alojamiento, Portillo tiene habitaciones con diferentes formatos, chalets y un espacio tipo hostel, y pensión completa: la ski week se contrata con cuatro comidas incluidas, además del uso de todos los espacios comunes, que son muchos: el mencionado living, microcine, cancha de parquet para fútbol o básquet, salón de juegos, piscina al aire libre y jacuzzi, entre otros. En el comedor principal –señorial y concurrido–, el equipo de camareros trabaja a destajo para atender a todas las mesas. La carta ofrece platos del día a elección con una importante variedad de pescados y mariscos frescos para saborear. La carta del bar (también dentro del complejo), entre otras bebidas, ofrece variedades de piscos locales.

Hay un programa imperdible para el mediodía en la montaña: sentarse al sol en el refugio de montaña Tío Bob’s, ubicado a 3.100 metros de altura, que prepara platos simples (como sopas, salad bar y hamburguesas) y tiene una vista inigualable. Al atardecer, después de tomar el té, el punto de encuentro obligado en las piscinas de agua caliente. Relajación a unos pasos de la nieve.

Info útil: Portillo queda a 164 kilómetros desde el aeropuerto de Santiago de Chile y a 215 kilómetros desde la ciudad de Mendoza, Argentina. Hotel Ski Portillo, ski week desde U$2350 en temporada baja y desde U$S3950 en época alta (incluyen 7 noches de alojamiento de sábado a sábado, acceso a los andariveles, cuatro comidas y uso de amenities).