Semana Santa: conocé la playa más linda de Ilha Grande el próximo feriado

Semana Santa: conocé la playa más linda de Ilha Grande el próximo feriado

Angra dos Reis tiene 365 islas, una por cada día del año. La más grande convoca cada vez más turistas. Y Lopes Mendes es considerada una de las playas más bellas del país

La primera impresión que da al llegar a Ilha Grande es que la isla está viva. Que en el medio de esa porción de tierra que emerge del océano, debajo de la abundante vegetación que la cubre íntegramente, hay un corazón que late y espera. Recorrer sus infinitos caminos de tierra y piedra advierte sobre cuán pequeñas somos las personas frente a la majestuosidad de la naturaleza.

Finos trazos que a lo largo de la historia hemos insistido en trazar para transitar y habitar -sólo en ciertos puntos- un lugar indómito, salvaje, precioso. Finos trazos que se pueden borran con la lluvia, con el viento, con las olas, pero aun así los seguimos transitando.

Navegar por sus costas al atardecer, ya de vuelta de alguna excursión, permite ver de cerca sus extensas zonas inhabitadas, la variada flora que reviste su topografía montañosa donde se levantan –uno tras otro– plantas, árboles y arbustos: un ecosistema extraordinario. Playas paradisíacas, morros, picos, cascadas y piscinas naturales conviven en un destino turístico que obliga a dejar por unos días la agitada vida de Río de Janeiro y adentrarse en el océano, por los caminos de la mata atlántica.

Vila do Abraão

Con alrededor de 3000 habitantes, Abraão es la principal área urbana de la isla; allí llegan a diario los barquitos que trasladan a los turistas desde Angra Dos Reis y los cruceros que hacen escala en la isla. En Ilha Grande no hay autos, por eso la mayor parte de los paseos se hacen a pie o tomando una lancha-taxi.

El desarrollo de Abraão comenzó hacia fines del siglo XIX, en la época del Imperio de Brasil, cuando en 1880 se inauguró un hospital de leprosos muy cerca de lo que hoy es la villa turística. En 1930, la construcción fue convertida en una prisión, antes de ser demolida en 1954. A comienzos de los ‘90, luego de que cerraran la cárcel que habían trasladado a otra zona de la isla, Abraão cobró un nuevo impulso y de a poco comenzó a convocar al turismo por su entorno natural único.

Hoy, la trilha (sendero) del Circuito do Abraão permite conocer las ruinas del hospital que fue una piedra fundacional de Ilha Grande y el antiguo acueducto de piedra que se levanta imponente entre la vegetación. Por esos caminos también se llega a la Praia Preta (una playa de arena negra), a la piscina natural Poção y –luego de caminar una hora y media en subida– a la imponente Cachoeira da Feiticeira, una cascada natural de aguas heladas y cristalinas.

Lopes Mendes: un sueño real

Lopes Mendes no es sólo la playa más famosa de la isla sino que es considerada una de las más hermosas de Brasil. Sin embargo, como sucede con los mejores destinos, conocerla no es tarea fácil. Hay dos maneras de llegar: una sencilla y otra más compleja. La vía fácil consiste en tomar un barquito desde Abraão hasta Praia Do Pouso y desde ahí hacer una trilha corta a pie, que se recorre en unos 20 minutos en pronunciada subida. La otra opción es caminar durante un promedio de tres horas casi 7 kilómetros de subidas y bajadas, sobre senderos de tierra y tramos de piedras, atravesando una porción de la isla.

Desde el acceso, Lopes Mendes es un paraíso de la mejor clase: completamente indómito. Los barquitos turísticos que recorren la isla no tienen permitido llegar hasta sus costas, que a diferencia de las otras playas son más salvajes, con olas que según el día llegan a ser feroces.

Ilha Grande esconde un sinfín de rincones y playas de ensueño como Dois Rios, Santo Antônio y Aventureiro. Más cerca de Abraão, Abraãozinho, Morcego y Crena son pequeños y calmos oasis a los que se llega a través de trilhas cortas que las conectan, por lo que es posible recorrer varias playas en un mismo día.

Sin embargo, no se debe pasar por Ilha Grande sin embarcarse en alguna excursión para conocer la Lagoa Azul, Praia do Dentista y las islas circundantes.

 

La ciudad de Angra dos Reis se encuentra a 151 kilómetros de Río de Janeiro. Los barcos que cruzan a diario a Ilha Grande desde la estación turística Santa Luzia salen a toda hora y el valor del pasaje es de 50 reales (aproximadamente u$s 14).

Si bien hay alojamientos en distintas zonas de la isla, lo más práctico es alojarse en Vila do Abraão, lo más cerca posible del Cais de Turismo –donde llegan los barcos– considerando que en la isla no hay autos para trasladarse con el equipaje. Además, allí se concentra la mayor oferta de alojamientos de todas las categorías, restaurantes y agencias de turismo para contratar paseos.

¿Los indispensables? Calzado cómodo, protector solar, repelente y contar siempre con agua mineral al emprender un paseo ya que por el clima tropical, caluroso y húmedo las temperaturas son sumamente altas, especialmente durante el verano.