Qué es el bleisure, la tendencia de combinar viajes de trabajo y vacaciones

Qué es el bleisure, la tendencia de combinar viajes de trabajo y vacaciones

El 30 por ciento de los viajeros de negocios aceptaría un sueldo menor por un trabajo que le ofreciese la posibilidad de viajar más. 

“El viajar es un placer”, decía una vieja canción infantil… Pero quien viaja por negocios sabe que no siempre es así: jet lag, agenda sobrecargada de actividades y acumulación de horas de vuelo pueden atentar contra una de las actividades más placenteras que existen.

Sin embargo, en los últimos años se consolidó una nueva forma de viajar: el bleisure (acrónimo en inglés de las palabras business, negocios, y leisure, ocio), es decir, aquellas escapadas que combinan trabajo con placer.

Según un estudio de SAP Concur –empresa que ofrece servicios para la optimización de viajes de negocios– en 2017, los bleisure trips crecieron 20 por ciento. Y los millennials, siempre a la conquista de nuevas tendencias, tienen que ver con este cambio: según otro informe de IE Observatory y MasterCard, “cerca del 62 por ciento de los millennials aprovecha los viajes de negocios para sumar días de entretenimiento y turismo”, mientras que en el caso de los viajeros que tienen entre 46 y 65 años la cifra cae al 37 por ciento.

Sin embargo, personas con larga trayectoria en la industria del turismo consideran que el bleisure está lejos de ser novedad. “Existe desde hace mucho tiempo, pero no se lo había identificado como tendencia y fue creciendo cada vez más a medida que la gente hablaba del tema”, explicó Louise Bang, VP de Ventas Globales de Marriott International, en la última edición de la feria de turismo ILTM América latina.

Qué es el "bleisure", la tendencia que crece entre los millennials

Estadías prolongadas

A la hora de combinar viajes de trabajo con placer hay dos opciones clásicas o un mix entre ambas. La más habitual es extender la estadía una o dos noches para conocer el destino y la otra es sumar experiencias de ocio y turismo a la agenda laboral. “Si la vuelta de un viaje de trabajo cae un jueves o viernes es común que alarguen la estadía hasta el domingo; se ve, sobre todo, en gente que no tiene hijos”, explica Julián Gurfinkiel, cofundador de Turismocity.

La primera alternativa es la que más repercute en los hoteles y compañías de turismo, ya que advierten cómo esta nueva costumbre se traduce en el aumento de reservas. Por supuesto, los hoteles implementan diferentes estrategias para seducir al viajero de negocios, más allá de que este sume o no días de hospedaje. Algunos, incluso, cuentan con programas especiales que facilitan el combo. “Si una persona visita nuestros hoteles por negocios puede explorar el destino de nuestra mano. Las conserjerías están preparadas para armar planes acordes a los intereses del viajero como, supongamos, contratar a un historiador para visitar determinados puntos de la ciudad”, explica Bang.

Con 12 restaurantes, 11 piscinas, un shopping y hasta un night club, Fontainebleau Miami Beach cuenta con varias opciones para quienes se hospedan por negocios y buscan relajarse después de la jornada de trabajo. “En general, eligen los happy hours, sobre todo los de champagne que se hacen frente al mar, y las degustaciones, como las de puros y whiskies. Por supuesto, el spa y las aguas termales son favoritos para recargar baterías después de un día de muchas reuniones”, cuenta Jenny Cerna, directora de Leisure Sales del hotel.

Como la rutina de trabajo implica un exceso de conexión a las pantallas, algunos hoteles buscan compensarlo con programas que favorecen el tiempo offline. Se trata de los Digital Detox Packages, que premian con noches gratis y descuentos a los huéspedes que no usan el WiFi. Otros establecimientos van más allá y abordan el relax de los viajeros de negocios desde el punto de vista arquitectónico. Por dar un ejemplo, The Ritz-Carlton Shanghái Pudong –ubicado en el centro financiero de esta ciudad china– ofrece impactantes vistas que son insoslayables para quienes usan sus meetings rooms. Según cuenta Bang: “Para ir desde las salas de reuniones a las habitaciones hay que pasar por el lobby y cambiar de ascensor; desde allí la vista es increíble y a eso se suma que cada día, a partir de las 17, un saxofonista toca en vivo. Solo estar unos minutos allí te renueva”.

Destinos favoritos

Así como hay destinos favoritos a la hora de viajar en familia o divertirse con amigos, también existen aquellos ideales para la práctica del bleisure. En ese punto ganan las ciudades que ofrecen una combinación de buena oferta gastronómica y cultural, fácil acceso y otros bonus track, como compras y playas. De acuerdo al NH Hotel Group, “en Sudamérica, las preferidas son Bogotá, Cartagena, Medellín, Santiago de Chile, Buenos Aires y Ciudad de México”. Si se trata de Norteamérica, Miami es la gran elegida. “Por un lado, es multicultural y también uno de los mayores gateways en los Estados Unidos, lo que la hace perfecta para quienes la visitan de diferentes lados del mundo”, indica Cerna.

Ese punto es clave, ya que por un lado es ideal cuando se trata de reuniones o cumbres que reúnen a ejecutivos de diferentes países y también porque algunos bleisure trippers aprovechan esos viajes como inicio de sus vacaciones reales, así pueden ir desde el aeropuerto de esa ciudad a otra y luego regresar para tomar un avión hasta su país de origen.

Una vez elegida la ciudad, la ubicación es todo. Los bleisure trippers tienen poco tiempo, por eso necesitan hospedarse en lugares donde todo esté cerca. “Los hoteles céntricos son los favoritos, solo así pueden recorrer la ciudad sin mayores tiempos de desplazamientos”, indica Óscar Restrepo, director General Regional de NH Hotel Group para Colombia y Ecuador.

Paquete de beneficios

Cuando el trabajo se combina con placer puede considerarse dentro de los beneficios que ofrece el empleador. Según un estudio de Booking.com, “el 30 por ciento de los viajeros de negocios aceptaría una paga menor por un trabajo que les ofreciese la posibilidad de viajar más”. Bang coincide: “En los Estados Unidos, por ejemplo, el nivel de desempleo es de 3,4 por ciento. Conseguir y retener talento es un desafío, por eso la gente elige trabajar en empresas con valores afines a los suyos y programas de viajes que permitan un balance entre lo personal y lo laboral”.

Así, cada vez más compañías consideran a los bleisure trips dentro de su política de viajes y establecen cuántos días adicionales se puede tomar el empleado, si se descuentan o no de vacaciones, y si hay extensión de la póliza de seguros, entre otros aspectos. Algunas, incluso, tienen alianzas con cadenas hoteleras para que el personal pueda disfrutar de descuentos corporativos. En definitiva, ya estaba escrito: a un viaje de “negocios” le sobran solo tres letras para transformarse en uno de “ocio”. Solo era cuestión de aprovecharlo.

Publicada en la edición número 306 de la revista Apertura (junio de 2019)

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