Pasión por la salchicha: crean el primer hotel dedicado al embutido

Pasión por la salchicha: crean el primer hotel dedicado al embutido

En Bratwursthotel, cerca de Núremberg, la salchicha es la protagonista del menú, del empapelado, de las sábanas y hasta del jabón

Para los fanáticos de las salchichas, su lugar en el mundo siempre estuvo en Alemania, país reconocido por sus riquísimos embutidos. Pero un charcutero alemán decidió dar un paso en este fanatismo y creó Bratwursthotel, el primer y único hotel dedicado a la salchica en el mundo, protagonista no sólo del menú sino de la decoración en las habitaciones, el jabón de la ducha y hasta las almohadas.

Situado en Rittersbach, un pueblo de 300 habitates a 40 minutos en auto al sur de Núremberg, el Bratwursthotel -que abrió Claus B“bel, empresario perteneciente a la cuarta generación de charcuteros de su familia- es una casa de piedra de tejado inclinado y postigos verdes, con 7 habitaciones y 2 espacios de conferencias para los amantes de las salchichas y los turistas en busca de especialidades locales.

El empresario alemán invirtió 170.000 euros en renovar el hotel, cuya decoración fue pensada en cada detalle: el perchero imita los cuchillos de los carniceros, las puertas de cristal de los baños tienen un cerdo gigante dibujado y los jabones tienen forma de salchicha. La religión del cliente tampoco supone un obstáculo, pues el menú incluye salchichas de ternera para aquellos que no consuman cerdo.

La familia B“bel produce y vende salchichas en este rincón de Alemania desde el siglo XIX, por lo que la motivación detrás de este excéntrico hotel es la de mantener con vida la charcutería local, una institución símbolo del Mittelstand, la red de pequeñas y medianas empresas que dieron fama a la economía alemana.

Los pequeños comercios provinciales luchan por sobrevivir ante la competencia de las grandes cadenas con descuentos y el declive generalizado en el consumo de carne en los últimos años. "Quiero mostrar que las tiendas de los pequeños artesanos como la mía pueden sobrevivir cuando se tienen ideas inteligentes", explicó Claus B“bel, de 48 años a la agencia AFP.

Además del original hotel, B“bel ofrece también un servicio de "taxi de salchicha", repartiendo con su camioneta especialidades hechas por él, que también vende a todo el mundo través de un e-commerce. "La salchicha es lo que más famosos nos ha hecho a los alemanes, junto con la cerveza", afirmó. "Si eso es lo que buscan los turistas, ¿por qué no dárselo?".

Para los interesados en viajar a conocerlo, el hotel recibe reservas a través de Booking.com y BB&BB. El precio de la habitación doble parte de u$s 112.