MIÉRCOLES 21/10/2020
No todo es Rio de Janeiro:  3 playas imperdibles en el nordeste de Brasil

No todo es Rio de Janeiro: 3 playas imperdibles en el nordeste de Brasil

Entre destinos que mantienen el ritmo de las grandes ciudades balnearias y el misticismo de lo agreste, el abanico de propuestas brasileñas invita a anticiparse al verano y encontrar un descanso pleno de días cálidos, extensas playas y aguas transparentes.

Se sabe que Brasil es un clásico, y para muchos argentinos no es necesario ir más allá de Rio Grande do Sul o Santa Catarina para encontrar esa playa soñada donde disfrutar y tomar distancia del estrés porteño. Así y todo, con unas horas más de vuelo se extiende un amplio abanico de opciones con destinos más que interesantes.

Tras la historia de São Luiz

Por su cercanía con el Ecuador, Maranhão tiene temperaturas medias anuales de 24°C que incitan a disfrutar de las brisas del mar en un litoral repleto de playas. Acercarse hasta aquí implica inevitablemente un primer recorrido por la capital del estado, São Luiz, que preserva centenares de edificios históricos con fachadas donde se destacan los azulejos típicos heredados de la colonización portuguesa. Pero además de los atractivos arquitectónicos, este destino reserva espacios de una naturaleza única, como el Parque Nacional de Lençóis Maranhenses, el delta del río Paranaíba con sus refugios ecológicos y laberintos de igarapés (canales naturales entre las islas), y los arrecifes del Parcel de Manoel Luiz, tal vez el mayor banco de corales de América del Sur.

Pero el encanto de Maranhão lejos está de terminar allí, ya que esta alternativa del nordeste brasileño ha cobrado fama con un sitio sumamente especial: una extensión de 150 mil hectáreas de arenas blancas de apariencia desértica, pero signado por un promedio de precipitaciones 200 veces mayor al de cualquier zona árida del mundo, lo cual genera lagunas transparentes que recrean imágenes verdaderamente paradisíacas.

Para pensar en alojamientos, no faltan variadas opciones sobre el mar ni en las ciudades, y siempre a precios sensatos para el bolsillo local.

Entre langostas y jangadas

Fortaleza, capital del estado de Ceará, posee una de las más importantes redes de alojamientos y restaurantes del nordeste del Brasil. Las "jangadas" (barcos de pesca de vela triangular) ofrecen aquí una imagen característica y la langosta es el plato típico para disfrutar. Contorneando el entorno urbano, se destacan las playas de Meireles, Volta de Jurema y Mucuripe, interconectadas por el singular recorrido de la avenida Beira-Mar, que va hilando restaurantes de mariscos y hoteles.

En la cercana Ponta das Dunas, un inmenso complejo acuático con "el tobogán de agua más alto del mundo" y variados entretenimientos da lugar al Beach Park, un resort donde no faltan servicios como canchas de tenis, sauna o spa. Beach Park es una alternativa que puede ser interesante conocer, pero para profundizar en los encantos de Ceará, necesariamente habrá que llegar también a playas como las de Jericoacoara y Nova Tatajuba, ubicadas al oeste de la capital y con acceso exclusivamente por tierra y en vehículos de doble tracción.

Hacia el este, a unos 165 kilómetros de Fortaleza, otra opción que ha ganado fama como una de las más bellas playas de este estado es Canoa Quebrada, una encantadora ciudad balnearia que aún goza de los aires distendidos que supo reunir en los años ‘70, cuando era considerada el paraíso de hippies y bohemios que llegaban en busca de una paz pura y natural. Es una opción tranquila pero sin caer en la soledad agreste de Jericoacoara.

Pureza desde Natal

Natal, capital de Rio Grande do Norte, es una región que, según dicen, conserva el aire más puro del planeta, además de sorprender con paisajes que reúnen acantilados que caen a playas semidesiertas, dunas de arena blanca bañadas por lagunas de agua dulce, montañas de sal, pinturas rupestres y el inevitable encanto de aldeas de pescadores como Maracajau. Los variados paisajes de este estado permiten que el sol que anticipa al verano guíe hacia los placeres de playas como Pipa, Genipabú, Artistas o Ponta Negra.

Desde allí, una excursión imperdible es a la isla de Fernando de Noronha. Si el principal atractivo de otros destinos son las espectaculares playas, en Noronha lo que verdaderamente importa es la belleza del mar. Situado a 500 kilómetros de la ciudad de Natal, es considerado uno de los mejores lugares del mundo para practicar buceo. Navegar, hacer snorkel o adentrarse con traje de buzo en las coloridas profundidades marinas es sólo parte de lo que ofrece este entorno protegido como privilegiado reservorio natural.

#Datos útiles

¿Cómo llegar? Latam tiene vuelos diarios a Natal por precios que rondan los U$S 900. En los destinos existen hoteles para todos los presupuestos; desde alojamientos de U$S 40 la noche hasta hoteles de lujo de más de U$S 300.
Más información: www.embrasil.com o www.braziltour.com

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