MIÉRCOLES 11/12/2019
Las mejores terrazas para disfrutar del verano en Nueva York

Las mejores terrazas para disfrutar del verano en Nueva York

Cherry blossoms que florecen en el Central Park, terrazas que se llenan de foodies al atardecer y cientos de festivales a cielo abierto marcan el ritmo de la estación más trendy en la Gran Manzana.

La metrópoli más poblada de los Estados Unidos es sinónimo de diversión, movimiento y mucha actitud. Sobre todo si se la visita entre mayo y octubre porque, cuando la temperatura sube, las opciones para conocerla y disfrutarla se multiplican. Los parques se convierten en protagonistas indiscutidos de la ciudad con festivales gastronómicos, conciertos gratuitos y hasta cine bajo las estrellas. Mientras que, en lo alto, los bares se iluminan e invitan a contemplar el skyline neoyorquino desde otra perspectiva. Recorrer el High Line, darse una vuelta por el MET y su terraza, terminar las tardes en una rooftop party y perderse en el Central Park son algunas de las propuestas que se vuelven imprescindibles para quienes visiten Nueva York esta temporada.

High Line Park, un innovador parque urbano

En el corazón del Meatpacking District, el High Line Park es un paseo obligado que sorprende por su originalidad. Construido sobre una antigua vía de ferrocarril elevada, a lo largo de sus casi tres kilómetros de extensión se puede encontrar de todo: jardines, reposeras, un anfiteatro con techo de cristal, artistas callejeros y puestos de comida. Mientras abajo fluye el intenso tráfico de taxis, autos y ciclistas, arriba se camina –y disfruta– de un modo más lento y tranquilo. El paseo se extiende de norte a sur, desde Gansevoort Street hasta 34th Street. En todo ese trayecto en altura se puede ver el Chelsea Piers, el Chelsea Market, la Penn Station y el río Hudson. Este innovador parque urbano es una de las últimas adquisiciones de la ciudad de Nueva York y se fue habilitando en distintos tramos, el primero de ellos en 2009 y el último en 2014

Las vías se construyeron en 1930 por seguridad, para evitar que los trenes circularan a nivel peatonal, y estuvieron operativas hasta 1980, cuando los ferrocarriles dejaron de pasar por allí. La estructura quedó abandonada hasta que en 1999, cuando se iba a demoler, un grupo de defensores del patrimonio urbano logró evitarlo, con la idea de convertirlo en un parque público. La programación de actividades gratuitas para esta temporada incluye la instalación de telescopios para mirar las estrellas, música en vivo, clases de tai chi y meditación, festivales 
latinos y muestras de arte.

Rooftops para disfrutar la hora azul

Después de un intenso día de caminata, no hay nada como relajarse en una de las tantas terrazas desde las cuales contemplar la puesta de sol entre los rascacielos. En Manhattan, el spot perfecto es 230 Fifth, cerca del Madison Square Park. Desde ese rooftop se puede disfrutar una panorámica del Empire State y del Midtown en un ambiente relajado y elegante a la vez, aprovechando el happy hour de cerveza (u$s 6) y cócteles (u$s 8). En pleno Meatpacking District, el último piso del hotel The Standard  es la opción de moda: Le Bain abre a las 16 y funciona como bar, pero a partir de las 23 se vuelve una discoteca donde tocan reconocidos DJ’s. El lugar ofrece increíbles vistas del río Hudson, Nueva Jersey y el Downtown, en un entorno que incluye césped, estación gourmet de crepes e incluso una piscina en la pista de baile. En Williamsburg, Brooklyn, la propuesta más atractiva es The Ides, en el sexto piso del coqueto Hotel Wythe: su encanto es la vista que brinda de Manhattan y el East River.
Otros imprescindibles para conocer Nueva York desde las alturas, ya convertidos en un clásico, son el Rockefeller Center (Top of The Rock) y el Empire State. Ambos son majestuosos y proponen experiencias diferentes. Desde un piso 70, el Top of The Rock muestra el paisaje del Central Park y el vibrante skyline de la ciudad. Más arriba todavía, el Empire State tiene dos observatorios: uno en el piso 86 y otro en el 102. El vértigo es mayor, pero la panorámica de la ciudad es mucho más completa y cinematográfica. Si bien el atardecer es el horario más concurrido, ascender para la puesta de sol y ver cómo poco a poco se van encendiendo las luces de Nueva York es una experiencia única.

La magia intacta del Central Park

El Central Park es otra visita obligada. Hay quienes lo eligen en otoño/invierno, cuando los ocres tiñen el pasaje y se habilita la pista de patinaje sobre hielo, pero también hay quienes lo prefieren en primavera/verano, cuando florecen los árboles de cerezo, los verdes se vuelven más intensos y las actividades al aire libre se multiplican, desde conciertos gratuitos, cine bajo las estrellas y clases de yoga. Sin grandes pretensiones, perderse entre sus senderos –a pie o en bici– es la mejor forma de recorrerlo. Algunos de los puntos imperdibles dentro de este oasis verde son el Strawberry Fields, en homenaje a John Lennon y su esposa Yoko Ono; el elegante Bow Bridge, el imponente Belvedere Castle, que funciona como mirador; y el Jacqueline Kennedy Onassis Reservoir, el lago más grande del parque. Otros sitios clave son la estatua de Alicia en el País de las Maravillas, al lado del Conservatory Water y Bethesda Terrace, con un pasadizo inferior donde suelen tocar artistas callejeros. En cuanto a eventos, Shakespeare in the Park, GMA Summer Concert Series y New York SummerStage organizan propuestas para agendar.

5 planes imperdibles

SummerStage. Este festival de música y danza es uno de los más esperados de la temporada. Se realiza entre mayo y octubre en los cinco estados de Nueva York. Brinda espectáculos de distintos ritmos como pop, hip hop, reggae y jazz, la mayoría gratuitos. Se pueden consultar las fechas en  https://cityparksfoundation.org/summerstage.
Cine al aire libre en los parques. Desde junio hasta finales de agosto, los parques de Nueva York proyectan películas bajo las estrellas, y en forma gratuita. El más conocido es el HBO Bryant Park Summer Film Festival, que se celebra hace más de dos décadas.
Shakespeare in the Park. Cada verano, dos obras de Shakespeare se exhiben en el teatro Delacorte del Central Park. Las entradas son gratuitas, pero conseguirlas no es muy fácil, ya que se entregan en la taquilla y suele haber fila desde temprano. Este año se ha programado Noche de reyes, del  17 de julio al 19 de agosto.
Fuegos artificiales del Día de la Independencia. Cada 4 de julio, en Nueva York se puede ver el gran espectáculo de fuegos artificiales que organiza Macy's a lo largo del East River, sobre el puente de Brooklyn.
New York Restaurant Week. Los amantes de la gastronomía no se pueden perder este evento en el que algunos de los mejores restaurantes de la ciudad presentan menús a precio fijo (u$s 26 para almorzar y u$s 42 para cenar). Se realiza entre el 23 de julio y el 17 de agosto.

 

El MET y su increíble terraza

El Metropolitan Museum of Art (MET) es el museo más grande de la ciudad y uno de los más reconocidos en el mundo. Es un must para todos los que visitan la Gran Manzana por primera vez y también para los que vuelven, ya que siempre queda algo por ver. Recorrerlo por completo es imposible en un día, por eso la recomendación es elegir las salas que se quieran conocer con prioridad. Sin dudas, vale la pena dedicar un tiempo a las colecciones de arte egipcio y griego. Justamente una de las exhibiciones más impresionantes del museo se encuentra en la zona egipcia, donde en una gran y luminosa  sala con ventanales de vidrio y vistas al Central Park se expone una reconstrucción del Templo de Dendur. Sin embargo, el atractivo del MET no está sólo en sus galerías sino en un lugar que no todos los visitantes del museo conocen: la terraza del quinto piso, que ofrece espectaculares vistas panorámicas del Central Park y Manhattan. Allí funciona el restaurante Roof Garden Café and Martini Bar, para quienes quieran relajarse y descubrir alguna exposición temporal en ese espacio que sólo está abierto al público entre mayo y finales de octubre. Desde 1970, la entrada al MET siempre fue una “donación sugerida” de u$s 25, pero desde el 1° de marzo pasado se empezó a cobrar ese monto como una entrada fija y obligatoria a los turistas, que sirve para acceder –en días consecutivos– a las tres sedes del museo: The MET 5th Ave, The MET Breuer y The MET Cloisters. 

Citibike
Para burlar el siempre intenso tráfico, en Manhattan y gran parte de Brooklyn funciona Citibike, un sistema con más 300 estaciones que permite alquilar una bici por hora, día, o comprar un pase por 72 horas. Una solución ideal para disfrutar NY.

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