De gira por los 8 mejores pubs de cerveza artesanal en Manchester

De gira por los 8 mejores pubs de cerveza artesanal en Manchester

El furor de las birrerías porteñas tiene su antecedente en las micro breweries de la ciudad inglesa que protagonizó la Revolución Industrial. 

En el noroeste de Inglaterra se encuentra un lugar atemporal: Manchester, la ciudad que no pertenece a ningún tiempo histórico en particular y  pertenece a todos a la vez. Allí, el diseño futurista de sus edificios de oficinas convive con la red de canales y molinos construidos durante los siglos XVIII y XIX en una armonía extraordinaria. Al mismo tiempo, su espíritu bohemio se fusiona con su fama de urbe industrial, por su papel clave en la revolución que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XVIII.

La Revolución Industrial dejó huellas en la arquitectura de la ciudad, ya que los fabricantes de algodón de la época invirtieron buena parte de sus ganancias en construcciones imperecederas, que servían -al mismo tiempo- para distinguirse de sus pares y exhibir su poderío. Éste fue el origen de muchas de las obras más famosas de la ciudad, como la Central Library (biblioteca central), inspirada en el Panteón de Roma, y el Town Hall (ayuntamiento), de estilo neogótico.

Sin embargo, en la histórica Manchester también hay lugar para las etapas previas y posteriores a la revolución, a tal punto que aún se pueden visitar la Biblioteca Chetham del siglo XV y la Iglesia de St. Ann, construida en 1712, con su famosa capilla renacentista. Más cerca en el tiempo, otra de las edificaciones que no se debe dejar de recorrer es el Refuge Assurance Building, devenido en Palace Hotel, y su torre de 70 metros de altura. Entre los edificios modernos, que también abundan en este importante centro financiero, el rascacielos de cristal Beetham Tower -171 metros y 48 pisos- es uno de los más altos del Reino Unido.

Manchester, entre museos y fútbol

Manchester es un importante centro artístico y financiero de Inglaterra y la tercera ciudad más visitada en el Reino Unido por turistas extranjeros, después de Londres y Edimburgo. Sin duda, su encanto va más allá de albergar dos grandes clubes de fútbol que forman parte de la Premier League inglesa: el Manchester City y el Manchester United, uno de los equipos más prestigiosos y con más títulos del mundo.

Otro de los puntos de la ciudad donde el presente y el pasado se entreveran es en Piccadilly Station. La construcción original de la estación de trenes data de 1867, época de oro de la ciudad y apogeo de los trenes a vapor. Si bien a lo largo del tiempo la estación sufrió distintas modificaciones, en 1999 se realizó una restauración total de la misma. Mientras que en la estructura de hierro de sus techos se mantiene el espíritu de la Revolución Industrial, el resto del edificio fue adaptado a las necesidades actuales.

Para apreciar a fondo la arquitectura de Manchester, tampoco se pueden dejar de lado el actual Centro Urbis, dedicado a la cultura urbana; la antigua imprenta Printworks, en la que hoy funcionan pubs, restaurantes y cines; y el área conocida como Millennium Quarter, donde se concentran todas las tiendas de moda y alta costura.

De rubias, rojas y negras

La cerveza es la bebida típica de esta ciudad. Y si bien no parece muy original para los tiempos que corren con el auge de las cervecerías en la Argentina, lo cierto es que Manchester siempre se distinguió por sus micro breweries que deleitan a turistas y locales con su variedad de maltas. Frente a tan amplia oferta lo verdaderamente difícil es, entonces, decidirse por el pub indicado: al igual que sucede con el resto de los lugares de la ciudad, los hay tradicionales, vanguardistas, elegantes y también rústicos.

Dos de las opciones más recomendables son Joseph Holts y Robinsons, bares históricos de la ciudad a los que asisten religiosamente quienes saben tanto de cerveza como de los reductos donde conseguir las mejores de Manchester. Entre los que surgieron hace algunos años, la esquina de Lass O'Gowrie ofrece una interesante (y abundante) degustación de todas sus cervezas artesanales. Del mismo perfil es Marble Arch Inn, que conquista paladares y corazones con sus cervezas Ginger Marble, Lagonda y la aclamada Manchester Bitter. Cerca de allí, en el bar Sam's Chop House se sirve la Sam's Best Bitter, que sabe aún mejor si se la degusta junto a un pescado frito o un típico pastel de carne.

Para los aficionados a la música y el baile trasnochado también hay sitios especiales. Por su parte, Living Room convoca por su piano de cola blanco y su carta con más de 150 cócteles para degustar en su barra de lujo. En cambio, en Corbieres Wine Cavern el objeto de deseo para los melómanos es el antiguo tocadiscos y la colección de vinilos que atesoran sus dueños y comparten, cada noche, con quienes visitan el bar. Para quienes estén dispuestos a irse a la cama bien entrada la madrugada, en Baa Bar la fiesta sigue hasta el día siguiente de lunes a domingo.

Manchester lo tiene todo: reliquia y tradición, pero también actualidad y una agitada vida nocturna. Visitarla es conocer parte de la historia universal pero también disfrutar de la atracción de una ciudad atemporal.

Datos útiles

¿Cómo viajar?

Para volar a Manchester hay que hacer una escala en Londres. El precio del ticket ronda los u$s 1300.

¿Dónde alojarse?

The Midland (www.themidlandhotel.co.uk) y Jurys Inn (www.jurysinns.com) son dos alojamientos icónicos de la ciudad.

¿Cómo moverse?

Para recorrer la urbe y sus alrededores lo mejor es alquilar un auto. En el aeropuerto se alquilan a $ 1.200 por día vía Sixt.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Shopping