3 escapadas para este fin de semana (extra) largo

3 escapadas para este fin de semana (extra) largo

Llega Semana Santa, y para viajeros en busca de un completo relax, existen alternativas a un par de horas de avión que son ideales para desentenderse de las obligaciones cotidianas y conectarse a pleno con la naturaleza.

Durante el año hay momentos en los que es imposible negarse a una escapada: salirse del espectro urbano, tomarse una avión de no más de horas y aterrizar en un sitio diferente que permita alejarse de todo. Claro que no siempre es posible hacerlo por períodos prolongados, e incluso, el tiempo pasa y cada vez resulta más complicado acomodar esas pausas reparadoras en la agenda de trabajo. Por esto, contar con alternativas cercanas para descansar se torna una ventaja interesante. 

Sitios alejados de toda aglomeración de gente y en armonía con el medio ambiente configuran las opciones a considerar para emprender estas suertes de retiros de ocio.

Para ir a pescar

Desde el aeropuerto de Bariloche son solo 200 kilómetros los que hay que conducir para llegar a Cholila, un poblado de apenas un par de miles de habitantes, situado en uno de los valles cercanos a la cordillera, en la provincia de Chubut

Allí, junto a un lago y cerca de las nacientes de dos ríos y otros tantos arroyos, existe un sitio ideal para practicar la pesca deportiva, disciplina que crece velozmente en la Patagonia. Trucha arco-iris, salmón encerrado y trucha fontinalis son algunas de las variedades disponibles, aunque vale tener en cuenta que estas últimas se encuentran especialmente en el arroyo El Turco, que tiene sus nacientes en el cerro Tres Picos. Las opciones para realizar excursiones de medio o día completo remontando ríos y navegando lagos son variadas, pero siempre ofrecen una buena recompensa.

Entre ellas, la posibilidad de emprender una cabalgata combinada con pesca visitando el Lago Torres es altamente recomendable. Ubicado al norte del Lago Cholila, entre dos cordones montañosos, a una altura de 800 metros sobre el nivel del mar, para llegar hasta él son necesarias tres horas a caballo. Este sitio es exclusivo para los pocos que realizan la excursión, privilegiados que podrán, muy probablemente, encontrarse con fauna autóctona poco visible, tal como el huemul.

Allí el sitio donde alojarse es la Hostería del Pedregoso. Está situada a 15 kilómetros de un camino de campo acompañando el cauce del río Pedregoso, y tras dejar al auto hay emprender una breve caminata. Sin dudas, un sitio único.

El corazón de la montaña

En la provincia de Córdoba, específicamente en la ladera occidental del Cerro Champaquí (2850 m.s.n.m.), y a 1400 metros sobre el nivel del mar, se encuentra uno de esos sitios que transmiten magia. La Constancia es una estancia de 1895, que subida a una de las tantas quebradas de la montaña supo atravesar etapas de florecimiento, otras de extinción y, finalmente, un apogeo que pocos podían imaginar. Es que para los que alguna vez caminaron entre sus paredes derruidas, refugio de mochileros y puesteros, verla ahora convertida en un hotel de campo, y de los buenos, resulta casi increíble. Es muy difícil no quedarse prendado del lugar.

Junto a la casa, un arroyo baja desde el fondo de la Quebrada del Tigre, y más allá los árboles de duraznos dejan caer sus mieses, mientras los castaños proveen de sombra al solar. Allí los días pasan entre ascensiones a la cumbre del Champaquí, cabalgatas por los predios linderos o breves excursiones a sitios cercanos y mágicos como el Parque Nacional Quebrada del Condorito. Otra buena opción es visitar al puesto donde se crían los animales de granja: chivo, cordero, pato, pollo y conejo, o bien llegar hasta alguno de los pozones del río para bañarse y dejarse hipnotizar por el murmullo del agua del arroyo. Entre los meses de octubre y mayo, incluso, es posible pescar truchas en sus corrientes de agua.

La Patagonia bonaerense

A 100 kilómetros de Viedma, Bahía San Blas es un destino que gana adeptos a ritmo sostenido, pero que aún conserva su espíritu indómito. Para llegar hay que desandar la ruta nacional Nº 3 hasta que en el kilómetro 918 se llega al paraje La Querencia. Desde allí hay 22 kilómetros hasta el poblado José B. Casas, donde comienzan 35 kilómetros de camino consolidado hasta llegar a la Bahía. Sin dudas éste es otro entorno patagónico de ensueños, aunque muy diferente a los que uno se imagina cuando piensa en la Patagonia: marino, oriental, bonaerense.

En esa zona se encuentran varias islas (de los Césares, la del Sur, Flamenco y Gama), pero es la del Jabalí la que cuenta con población estable y con la mejor infraestructura para adentrarse en el mar en busca de especies diversas, pero fundamentalmente de tiburones. Sí, tiburones. La isla está conectada a la costa por un puente de fácil acceso, y sus aguas, protegidas de los grandes vientos y de las corrientes más fuertes, son además escenario para practicar deportes náuticos. Pero la razón de venir hasta estas costas es embarcarse y pescar (existen varios guías en la zona). Bahía San Blas, por su condición de humedal, presenta una gran diversidad de ambientes acuáticos: zonas intermareales fangosas, playas de arena y cantos rodados, bancos arenosos, dunas, además de sus varias islas.

Datos útiles

#Hostería del Pedregoso: www.delpedregoso.com.ar
#Estancia La Constancia: www.estancialaconstancia.com
#Bahía San Blas informes: www.vivesanblas.com.ar