Como si a Oriente no le sobrasen historias cargadas de misticismo para ser narradas, en Cuentos orientales (Punto de lectura) nada menos que la pluma de Marguerite Yourcenar aparece reeditada y compilada para contarlas.
Un pintor que desaparece perdido en el mar que acaba de pintar; un héroe griego que seduce a las mujeres y las olas; un adinerado campesino cuyo destino se ve atrapado por el encanto de las Nereidas son algunos de los cuentos que forman parte de este breve y potente libro.
En Cuentos orientales, como en gran parte de la obra de esta escritora nacida en Bruselas y nacionalizada en Estados Unidos, las metáforas son una presencia constante. Así como lo es el amor ambiguo, sin género y con una gran carga de erotismo.
En “La leche de la muerte” sorprende el acercamiento entre un lejano oriente y el más cercano occidente. Entre la montañosa Bosnia Herzegovina y la árida provincia argentina de San Juan. Allí aparece una especie de Difunta Correa, pero en clave balcánica.
A lo largo de estos diez relatos, y como si fuese una caja de muñecas rusas, el lector irá encontrando cuentos dentro de otros cuentos. Historias desgarradoras, muchas de ellas tristes y todas con una gran carga poética en cada una de sus líneas.