Asistente en el arte de cuidar,

un curso de Fundación OSDE
para toda la comunidad

 

EL CURSO BUSCA DESTACAR LA IMPORTANCIA DE LA FIGURA DEL CUIDADOR, UN OFICIO CLAVE EN EL ÁMBITO DE LA SALUD;
TODOS LOS DETALLES.

Fundación OSDE

 

 

Cada año se repite una rutina muy especial cuando ese ambo empieza a significar mucho más que una prenda, cuando se transforma en el uniforme que condensa una identidad forjada a base de esfuerzo, conocimiento, pero sobre todo vocación de servicio.

Un día muy especial en el que la vida de quien lo viste no será la misma, ni más ni menos porque se va a entregar a los demás. Este momento sucede, y es una oportunidad que brinda

OSDE a través de su Fundación.

Entrega de diplomas del curso de Asistente en el Arte de Cuidar.
Cada entrega de diplomas es una historia distinta, especial. Es la colación por la finalización del curso de Asistente en el Arte de Cuidar. Y desde el año 2002 son miles los sueños que se cumplen, más de 4000 al día de hoy con la colaboración de diferentes municipios y organizaciones que colaboran con este proyecto que ya tiene más de dos décadas.

 

Cuando se trata de cumplir un rol social, siempre es mejor brindar herramientas que le permitan a las personas desarrollarse por sí mismas, que recurrir al asistencialismo. Por eso el curso de Asistentes en el Arte de cuidar se propuso darle el lugar que se merece a la figura del cuidador, un oficio que muchas veces estaba en el ámbito de la informalidad, y que (se creía) no requería de aptitudes y conocimientos específicos. Pero no cualquier persona puede hacerlo.

El cuidador necesita de ciertas habilidades técnicas, pero también de aptitudes personales que hablan de una vocación real, de una dedicación basada en el amor y la necesidad de tratar al prójimo como a quien le gustaría ser tratado. Son 202 horas de compromiso, sacrificio y dedicación.

Un curso para
aprender a cuidar

Un curso para aprender a cuidar

Fiesta de graduación - Un curso para aprender a cuidar

Fiesta de graduación - Un curso para aprender a cuidar

Una fiesta de graduación más se celebra y la recompensa final llega en múltiples formas: un diploma, un ramo de flores, el aplauso más fuerte para el mejor compañero, los gritos de aliento, los abrazos emocionados, las lágrimas genuinas, el agradecimiento de un paciente. Cada entrega de diplomas tiene todo eso. Incluso un mensaje de Whatsapp que llega y traduce toda la emoción:

 

dice María Laura Soto, egresada del 93° Curso Asistente en el Arte de Cuidar.


EN CADA UNA DE ESAS 4353
PERSONAS HAY UNA HISTORIA, UN ESCAPE DE ESA SENSACIÓN DE APATÍA GENERALIZADA QUE TANTAS VECES SOBREVUELA TODO. ES UN DIPLOMA, PERO TAMBIÉN LA CERTEZA DE QUE, DE AHORA EN MÁS, TODO PUEDE SER DIFERENTE.

 

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