Historias de marcas

El porteño que se volvió el rey de los panqueques: lo traicionaron sus hermanos pero su cara la conocen todos

Lo de Carlitos nació en los 80 con Carlos Ciuffardi al frente. Si bien su fundador murió en 2010, hoy sus herederos se encargan de llevar adelante la marca que cuenta con 20 sucursales.

Villa Gesell es conocida como la tierra del verano adolescente. La playa, el sol y los churros forman parte del paisaje todos los veranos. Pero también se convirtió en reina de los panqueques y todo gracias a un emprendedor porteño que creó su marca a partir de su propio carisma. Lo de Carlitos nació en los 80 en la costa geselina y luego trasladó su éxito a la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, una traición familiar cambiaría el desarrollo del negocio.

Carlos Ciuffardi nació en Saavedra y en el verano de 1963 se mudó a Villa Gesell para "ganarse el mango". Ahí trabajó como carpero, guardavida y luego encargado de las ventas en una pequeña panquequería llamada La Martona. Era conocido como "Napo" y pronto se fue ganando el cariño de los clientes que pasaban por el local para llevarse un vaso de leche y un panqueque.

Carlos Ciuffardi y el look que lo convirtió en marca en Lo de Carlitos

"Mi primer gran golpe fue inventar la hamburguesa número 8 con cebolla, panceta, huevo, tomate, queso y lechuga. Después vino una variedad interminable de panqueques y así fue que salí de perdedor, porque yo estaba en Pampa y la vía, sin un peso, cuando me vine por primera vez", recordó en diálogo con Página 12. Y aseguró: "Yo era un vago, un atorrante. Vivía en la pobreza y Gesell me salvó".

Nace Lo de Carlitos

La Martona cerró en 1980, entonces Ciuffardi decidió abrir su propio local. Lo de Carlitos se destacaba por su gran variedad de panqueques, tanto salados como dulces. Napo tenía una gran inventiva y todo el tiempo creaba un relleno nuevo al cual bautizaba con el nombre de algún conocido, amigo o celebridad. Las cifras varían pero se cree que, a lo largo de su historia, llegaron a tener más de 1000 variedades en su menú.

Hoy las sucursales de la marca cuentan con más de 500 variedades de panqueques para elegir.

Boca a boca su negocio fue creciendo. Más allá de los panqueques también se destacaba por sus hamburguesas. Carlitos, con su clásico sombrero piluso rojo, pasó a ser su propia marca. Entonces entendió que era el momento de expandirse. Así fue que en 1983 abrió un local en Vicente López sobre avenida del Libertador. Pero con el éxito llegaron los conflictos familiares.

La traición

Sus hermanos Orestes y Juan Luis Ciuffardi abandonaron el emprendimiento y registraron dos marcas ajenas al original: Carlitos, el rey del panqueque y la hamburguesa y Carlitos, la nueva generación. Por eso, "Napo" patentó El amanecer de Carlitos y sus hijos para diferenciarse. En alguna esquina de Villa Gesell se podía encontrar enfrentados a los locales de Carlos y Orestes.

Carlitos el rey del panqueque no tenía a Ciuffardi como marca sino una corona.

Para el 2000 los hijos de Carlitos ya habían tomado el mando de la empresa. En tanto, su fundador seguía participando del día a día de las sucursales. La marca se expandió por la Ciudad de Buenos Aires y actualmente, según su sitio web, cuenta con 20 puntos en el país bajo el nombre de Lo de Carlitos, el sabor original.

Ciuffardi murió en 2010 a los 76 años y en 2015 el Municipio de Villa Gesell lo reconoció como ciudadano ilustre en el 50° aniversario de su llegada al mundo de los panqueques. Uno de sus hijos, Carlos Alberto Ciuffardi, describió, en diálogo con Día 32: "Una de las bases es el cariño que mi papá le ponía a todo lo que hacía. Pasar por Carlitos era eso: llevarse la sencillez de una persona que te atendía con el corazón y te entregaba un producto de primera. Yo siempre digo que mi viejo no vendía panqueques, se vendía él".

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