Emprendedores

La despidieron en plena pandemia, se asoció con una amiga y abrieron una peluquería en el Barrio 31: ya tienen más de 100 clientas

Paola Suares trabajaba de camarera, pero se quedó sin trabajo en noviembre de 2020. Gracias a un curso, pudo reinventarse y abrir su propio emprendimiento.

Paola Suares tiene 30 años. Nació en Jujuy, pero hace ya 20 años que vive en el barrio 31 de la Ciudad de Buenos Aires. Ella siempre quiso hacer cursos de belleza, pero distintas circunstancias de su vida le impidieron lograrlo. Paola padeció una enfermedad difícil desde muy chica, por la cual tuvo que luchar varios años. Como si fuese poco, fue víctima de violencia de género, hecho que también la mantuvo alejada de sus afectos y de sus sueños.

A través de su hermana, se enteró del programa "Belleza por un futuro", una iniciativa de Fundación L'Oréal presente en 26 países y desarrollada localmente por L'Oréal Argentina y Fundación Pescar que consiste en capacitar de forma 100% gratuita en los oficios de peluquería y maquillaje a personas de entre 18 y 40 años que se encuentran en situación de vulnerabilidad socioeconómica.

Pero como trabajaba todo el día de camarera, no encontraba el tiempo para anotarse, hasta que abrieron una vacante para la noche y se presentó. Finalmente quedó seleccionada entre varios postulantes para cursar en 2019 y capacitarse: "Yo estaba trabajando por la zona del Obelisco y el curso quedaba en Barracas. A la mañana iba a trabajar y después me iba corriendo para llegar", recuerda sobre la experiencia que duró cuatro meses.

Las alumnas en plena capacitación.

En ese momento dividía su trabajo como moza y algunas clientas que atendía de forma particular en su casa. Pero en noviembre de 2020, en medio de la pandemia, la empresa en la que trabajaba se fundió y perdió el trabajo. Pero enseguida pensó un plan B para seguir adelante. Se asoció con una amiga que también había pasado por las aulas de "Belleza por un futuro", alquilaron un local en el barrio 31 y abrieron al público.

"Cuando me echaron me desesperé. Pero como las dos teníamos clientas con las que ya trabajábamos, pudimos abrir en diciembre. Ese mes trabajamos re bien y ya vamos un año", relata la emprendedora que luego contrató a dos ayudantes más (también egresadas del programa) que se dedican a dar servicios de maquillaje y cuidado de la piel.

"Estoy muy agradecida porque ahora estoy con mucho trabajo por las fiestas. Nunca trabajé tan bien. Siempre muchas horas, pero no me alcanzaba. Ahora no es que me sobra, pero estoy mucho mejor", relata y asegura que lo que más disfruta es poder dar trabajo a otras colegas y capacitarse para dar cada vez mejores servicios.

La peluquería y centro de estética ya tiene más de 100 clientas. Es que, gracias al boca a boca, las emprendedoras reciben cada vez más clientas que vienen incluso de afuera del barrio a atenderse.

"El año que viene me gustaría mudarme a un local más grande porque ya está quedando chico. Y pensar que el año pasado hacíamos pedidos chiquitos de mercadería y hoy crecimos un montón...", recuerda y proyecta Suares que, además, junto a su pareja que trabaja de carpintero comenzaron a fabricar muebles y espejos de peluquería.

"Cuando uno con esfuerza se puede llegar a hacer cosas que ni uno cree que es capaz de hacer. A quienes se anotan en el curso les recomiendo que se esfuercen y no falten, porque si te esmerás te puede ir bien. La belleza es una muy buena salida laboral", concluye.

Su sueño es seguir creciendo profesionalmente, tener más salones para brindar servicios, y sobre todo, que funcionen como espacios en donde capacitar y emplear a hombres y mujeres. Paola, tal como le pasó a ella, quiere cambiar realidades a través de la inserción laboral. 

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Comentarios

  • EV

    Eugenio Vazquez

    Hace 14 días

    promocionando a las villas centro de acopio y distribuicion de drogas traidas por extranjeros. no pagan nada. saludos

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